domingo, 28 de enero de 2007

Azul oscuro, casi negro


Hoy se entregan los Premios Goya, correspondientes a las mejores películas de 2006. De todas las películas españolas que vi el año pasado, la que más me gustó fue "Azul oscuro, casi negro", ópera prima de Daniel Sánchez Arévalo. Cuenta la historia de un chico joven, atrapado en una vida que no le gusta, que ha ido renunciando a sus sueños por hacer lo que debía o lo que se esperaba de él. El nombre de la película se refiere al color del traje que Jorge, el protagonista, sueña con poder comprarse como primer paso para cambiar su vida. Pero también hace referencia a un estado de ánimo, el color del presente o del futuro. Como los colores de las cosas, que nadie ve exactamente igual, así aparece la vida. Una misma situación puede ser contemplada por alguien como una absoluta tragedia mientras que para otros puede ser todo lo contrario o no tener ningún significado. Los colores de la vida que perciben nuestros ojos dependen de las experiencias que vamos acumulando. Están los que lo ven todo de color rosa, porque las cosas les van bien. También los que ven el mundo teñido de rojo, por la rabia o la ira que han almacenado. Y los que no pueden ver las cosas más que de color negro o azul oscuro, casi negro. No es fácil que el color del que vemos el mundo se vuelva más claro o brillante si por mucho que nos esforcemos seguimos siendo de color gris para los demás. Éstas y otras reflexiones me suscitó esta película hace ya más de un año. Es una película pequeña, pero con grandes interpretaciones y con muchos temas para pensar.


Página web de Azuloscurocasinegro:


No hay comentarios: