domingo, 14 de enero de 2007

Una verdad incómoda




Al Gore, ex-vicepresidente de EEUU y candidato a la presidencia derrotado por George W. Bush en las controvertidas elecciones de 2000, ha dedicado buena parte de su tiempo durante los últimos años a pronunciar conferencias sobre las devastadoras consecuencias del cambio climático. El director Davis Guggenheim lo convirtió en 2006 en protagonista de su documental Una verdad incómoda. En la película vemos cómo Al Gore recorre el mundo pronunciando conferencias sobre el cambio climático. La parte principal de la película es la amena y completa exposición que realiza Gore sobre este tema, ayudado por espectaculares medios técnicos, en la que va desgranando las causas del calentamiento del planeta, las evidencias actuales del cambio climático en distintos lugares del mundo, así como las consecuencias de este fenómeno para la vida en la Tierra si no se toman las medidas oportunas inmediatamente. Aunque la omnipresencia de Gore es total, el documental proporciona información clara sobre el presente y verdaderamente alarmante sobre el futuro del planeta. Es una película que no deberían perderse tanto aquellos que se preocupan por el medio ambiente como los que todavía no han tomado conciencia de lo que se avecina.

Las consecuencias del cambio climático se están haciendo cada vez más evidentes en este cálido invierno en Europa: los árboles y plantas han florecido pocos días después de haber perdido sus hojas, los animales que hibernan, como los osos o los erizos, no han podido hacerlo o han despertado mucho antes de lo conveniente, las alergias primaverales se han adelantado varios meses, no hay nieve en las montañas,... El clima se está volviendo más extremo y, de continuar así, deberemos olvidar las suaves temperaturas de las zonas templadas y acostumbrarnos a tórridos veranos y olas de frío polar en invierno.

¿Qué podemos hacer para evitarlo? Aunque la reducción de emisiones de gases tóxicos a la atmósfera depende en gran medida de la iniciativa de los gobiernos de cada país, los ciudadanos podemos hacer también muchas cosas para reducir el impacto de nuestras actividades sobre la atmósfera:

- Bajar varios grados el termostato de la calefacción en invierno y subir el del aire acondicionado en verano.

- Plantar árboles. Los árboles reducen el anhídrido carbónico atmosférico y producen oxígeno.

- Reciclar. Clasificar los residuos y reciclar supone un importante ahorro de energía.

- Utilizar los transportes públicos en desplazamientos largos.

- Utilizar menos el coche y, si no es posible prescindir de él, asegurarse de que está en buenas condiciones (buena combustión, neumáticos inflados correctamente,...)

- Ir andando o en bici en desplazamientos cortos.

- Comprar los aparatos o automóviles que consuman menos energía.

- Lavar la ropa siempre con agua fría y secarla al sol, en lugar de utilizar secadora.

- Utilizar la lavadora o el lavavajillas sólo cuando estén a plena carga.

- Comer menos carne. El segundo gas de efecto invernadero es el metano. Las vacas se encuentran entre los principales emisores de gas metano a la atmósfera.

- Apagar los electrodomésticos con el interruptor en lugar de con el mando a distancia y, si no se van a utilizar durante un tiempo, desenchufarlos.

Más películas sobre el cambio climático:

El día de mañana (2004) de Roland Emmerich. En esta película se relatan, en el plazo de unos días, las consecuencias del calentamiento global, que se concretan en el comienzo de una nueva glacial. Aunque en la película todo sucede muy rápido, la base científica de los cambios que se muestran en ella es real.

Más información en:


Web en inglés de Una verdad incómoda (An Inconvenient Truth):


Evidencias de este cálido invierno en:

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