domingo, 29 de abril de 2007

Sobre el olvido del pasado


El escritor leonés Julio Llamazares publica hoy un artículo de opinión en el diario El País partiendo de los pensamientos que le suscitó la película alemana La vida de los otros. Llamazares realiza una interesante reflexión sobre lo que importa hoy en día a la mayoría de los españoles, sobre el poco interés por el pasado reciente y sobre el papel de los medios de comunicación y de los fabricantes de cultura (escritores y cineastas) en el reforzamiento e insistencia en determinados temas y la relegación al ostracismo de otros.


La vida de los otros
JULIO LLAMAZARES

Además de una gran película, La vida de los otros, del director alemán Florian Henckel, es una fuente de reflexiones; no sólo de carácter cinematográfico, sino también social y cultural en sentido amplio.

La primera reflexión que la película sugiere viene dada por su contenido. Afecta a lo que en ella se nos cuenta y nos empuja hacia otras consideraciones. Por ejemplo: ¿por qué en algunos países la sociedad se interesa por su pasado reciente mientras que en otros, como en España, éste sigue siendo tabú, cuando no materia de confrontación directa? O bien: ¿por qué en países como Alemania, con una historia tan cruel o más que la nuestra, los ciudadanos pueden acceder a los archivos policiales del Estado mientras que en España siguen siendo territorio prohibido todavía? ¿Alguien puede imaginarse a cualquiera de nosotros solicitando en comisaría su expediente policial de la época anterior, no ahora, que queda lejos, sino en los primeros años de la democracia?

La segunda reflexión es más extensa y alude a los intereses de la sociedad española de este momento; intereses que se comprueban en las conversaciones privadas de las personas, pero también en la literatura y en el cine que aquí se llevan. Ambas comprobaciones nos llevan a la conclusión de que vivimos en un país sin pasado, pero también sin presente y sin futuro. O, mejor, con un pasado borrado por un presente sanchopancista que sólo espera del futuro que el bienestar conseguido no se nos vaya de las manos. De ahí las conversaciones que uno escucha en los establecimientos públicos, la mayoría de las cuales versan sobre las pequeñas cuitas de una gente acomodada e insolidaria, además del fútbol, de los programas de televisión de moda y de los regímenes de adelgazamiento. Cierto que hay gente que habla de otras cuestiones y que las conversaciones no han de versar necesariamente sobre los grandes temas que afectan a la humanidad desde que está en el mundo para indicar que éstos preocupan realmente, pero cualquiera que ponga la oreja por las calles españolas se sorprenderá del nivel de las conversaciones habituales de la gente.

Ese nivel se refleja -o al revés: se retroalimenta- en la literatura y en el cine que se hacen, cuyos temas van a tono con los intereses mayoritarios de los espectadores. En lugar de ser al contrario: que la literatura y el cine contradigan éstos, obligando a sus destinatarios a un ejercicio de reflexión distinto del que hacen habitualmente. Algo que, por falta de costumbre, cada vez interesa menos, como cualquiera puede comprobar en las colas de los cines o en las librerías de paso (las de las estaciones y los aeropuertos, pero también las de las grandes superficies, que es donde se venden los libros), escuchando los comentarios de la gente. "Recomiéndeme una novela, pero que no sea de pensar", o bien: "Yo ya sólo voy al cine a ver películas divertidas", son las frases más comunes que uno oye en esos sitios.

Lo peor es que los escritores y los directores de cine, salvo excepciones, piensan igual que ellos. Un vistazo a lo que se publica o un repaso a nuestra cartelera bastarán para descubrir los temas que mayoritariamente ocupan a nuestros escritores y directores de cine, con las excepciones de rigor de siempre. Y no digamos a la televisión, un medio que parece dedicado a abotargar al espectador en lugar de a despertarlo de su sueño. En general, los temas de que se ocupan son los mismos de los que la gente habla, contribuyendo así a la superficialidad ambiente. Y aún peor: alimentando ésta con sus aportaciones, pues muchas veces pasan al imaginario público, que se nutre en gran medida de los temas que la televisión y el cine y, en menor grado -pues poca gente lee-, la literatura de moda les ofrece.

Seguramente en otros países el nivel no es muy diferente (me refiero a los de nuestra área geográfica), pero en España llama más la atención por cuanto hace sólo unos pocos años vivíamos en un mundo que nada tenía que ver con éste; un mundo más parecido al que La vida de los otros cuenta y del que aquí ya nadie se acuerda. Como en La repentina riqueza de los pobres de Kombach -otra película espléndida-, la sociedad española ha olvidado sus orígenes y parece que la abundancia que ahora disfruta le impide reconocerse en historias y sucesos que existieron realmente. Y que existen. Porque, mientras la mayoría de los españoles hacen regímenes de adelgazamiento y comentan el último programa de televisión de moda o el escándalo más candente de la actualidad social, otros siguen viviendo ajenos a aquélla, no sólo en otros países, sino en el nuestro, bien porque todavía no han podido desentrañar su propio pasado, lo que les hace vivir de una manera extraña el presente, bien porque éste no ha sido tan generoso con ellos como con la mayoría de sus compatriotas. Lo cual les convierte en elementos incómodos para éstos, salvo que callen lo que les pasa y se dediquen a divertirse y a ser felices igual que ellos.

Para finalizar, una tercera y última reflexión: el desprecio por la vida de los otros no se corresponde, en cambio, con el interés creciente que en nuestro país existe por las vidas de los otros, esto es, por los acontecimientos que afectan a las personas que, por la razón que sea (su condición de personajes públicos o su omnipresencia en la televisión, especialmente), son pasto del interés general de la sociedad, preocupada del más mínimo detalle de cuantos afectan a su privacidad. Cualquiera entiende que hablo de ese periodismo rosa (marrón habría que llamarlo) y de esa insana voracidad social que han convertido las revistas y las televisiones en auténticos estercoleros y que han hecho de la persecución del otro un ejercicio de impunidad, cinismo y ensañamiento que ya quisieran para sí los actores, reales o de ficción, del Estado que dio vida a La vida de los otros. Que fue Alemania del Este, pero que bien hubiera podido ser éste en el que vivimos si nuestros directores de cine se interesaran por esas cosas, aparte de por divertir al público.

viernes, 27 de abril de 2007

Últimas noticias de la guerra de Irak


“La guerra está perdida”, dijo hace unos días Harry Reid, líder de la mayoría demócrata en el Senado de EEUU. “La situación no puede más que empeorar”, dijo ayer el jefe del Ejército de EEUU en Irak, David Petraeus. Para colmo, hoy se han filtrado algunos párrafos del libro que pronto publicará el ex director de la CIA, George Tenet. En el libro Tenet cuenta que el gobierno Bush no hizo un análisis serio de las consecuencias de iniciar una guerra en Irak. También acusa a la administración Bush de utilizarle como chivo expiatorio para justificar los errores en Irak. Tenet dimitió de su cargo en 2004, pero durante los meses anteriores a la decisión de la invasión consintió sin remordimientos las mentiras del gobierno de EEUU. En la sesión del Consejo de Seguridad de la ONU en la que Colin Powell presentó pruebas falsas sobre las armas de destrucción masiva, detrás de él se encontraba Tenet respaldando sus mentiras. Tal vez en su libro Tenet explique las verdaderas razones de la invasión de Irak. Y tal vez también alguien en EEUU decida llevar ante la justicia a quienes fabricaron motivos para ir a la guerra y convirtieron Irak en un nuevo Vietnam.

Insurrección


Una de las canciones que más me gustan del álbum Enemigos de lo ajeno, del Último de la Fila. También la versión que hizo el incombustible Miguel Ríos con Manolo García. Para mí tiene el significado de quien intenta sobrevivir después de no haber recibido más que decepciones por parte de alguien de quien esperaba apoyo, ayuda y comprensión. A trancas y barrancas, con el corazón herido, se trata de salir adelante, buscando excusas, como las mentiras de la canción de Joaquín Sabina, para hacer el día a día más soportable. Esa insurrección, esa obligación de no rendirse, se asocia con la autoimposición de la esperanza para no sucumbir y dejarse ir. La pregunta es ¿vale la pena?


INSURRECCIÓN

¿Dónde estabas entonces cuando tanto te necesité?
Nadie es mejor que nadie pero tú creíste vencer.
Si lloré ante tu puerta de nada sirvió.
Barras de bar, vertederos de amor...
Os enseñé mi trocito peor.
Retales de mi vida,
fotos a contraluz.
Me siento hoy como un halcón
herido por las flechas de la incertidumbre.
Me corto el pelo una y otra vez.
Me quiero defender.
Dame mi alma y déjame en paz.
Quiero intentar no volver a caer.
Pequeñas tretas para continuar en la brecha.
Me siento hoy como un halcón
llamado a las filas de la insurrección.

jueves, 26 de abril de 2007

Currículum


Este poema de Mario Benedetti pertenece a su libro Próximo prójimo, escrito entre 1964 y 1965. En pocos versos resume la trayectoria vital del ser humano. La vida consiste en una sucesión de momentos que se pueden ordenar de forma cronológica. Todos compartimos el nacimiento, la necesidad de alimento, de cariño, de reconocimiento, mayores o menores dosis de curiosidad por el entorno y el instante final de la muerte. Lo que cambia es la forma en la que cada uno realiza ese recorrido hacia el final, las líneas que completan el currículum. Algunos tienen la suerte de poder anotar múltiples experiencias o habilidades. Otros sólo derrotas.



CURRÍCULUM

El cuento es muy sencillo
usted nace
contempla atribulado
el rojo azul del cielo
el pájaro que emigra
el torpe escarabajo
que su zapato aplastará
valiente

usted sufre
reclama por comida
y por costumbre
por obligación
llora limpio de culpas
extenuado
hasta que el sueño lo descalifica

usted ama
se transfigura y ama
por una eternidad tan provisoria
que hasta el orgullo se le vuelve tierno
y el corazón profético
se convierte en escombros

usted aprende
y usa lo aprendido
para volverse lentamente sabio
para saber que al fin el mundo es esto
en su mejor momento una nostalgia
en su peor momento un desamparo
y siempre siempre
un lío

entonces
usted muere.

miércoles, 25 de abril de 2007

La valentía de hacer justicia


La justicia argentina ha anulado los indultos que el ex presidente Carlos Menem concedió a los militares Videla y Massera en 1990. Diecisiete años después se revoca una ley que echó tierra sobre la responsabilidad de los crímenes cometidos por los dictadores en los terribles años de las Juntas militares. Se abre la posibilidad de que Videla y Massera paguen finalmente por todos sus desmanes. Para muchas de las víctimas tal vez sea demasiado tarde ya y el castigo que se les imponga de ningún modo podrá compensar el dolor causado, pero el que se haga justicia supone una especie de recompensa a tantos años de lucha. Es mucho más de lo que tuvieron o tendrán nunca los represaliados de la dictadura franquista en España. Más de 70 años después del fin de la Guerra Civil, siguen existiendo cientos de fosas comunes de fusilados durante la guerra que no tuvieron una sepultura digna, los responsables de la represión franquista podido seguir con sus vidas sin que nadie les exigiese responsabilidades y ningún gobierno de la democracia ha hecho otra cosa sobre el tema que cubrir las atrocidades de la dictadura con un espeso manto de silencio. Siempre se ha argumentado que los políticos de la transición prefirieron pasar página en beneficio de la paz social. Pero ¿puede existir verdadera paz social cuando no se ha hecho justicia? El actual gobierno socialista tiene intención de aprobar en el Parlamento la Ley de la Memoria Histórica. Tal y como van las negociaciones para obtener el apoyo parlamentario de diversos grupos, será una ley contemporizadora (como otras muchas medidas de este gobierno, por otra parte), que no aportará la tan necesaria justicia para las víctimas. Ni siquiera la reparación moral que supondría la anulación de las condenas de los juicios sumarísimos a quienes no hicieron sino defender el legítimo gobierno republicano. Para ellos sólo hubo silencio y olvido y aún hoy parece que remover el pasado signifique reabrir viejas heridas. Pero las heridas nunca cicatrizaron y la única forma de que lo hagan es la condena de la dictadura y el reconocimiento de quienes lucharon contra ella. Y para ello hay que ser valiente.

Negociaciones del PSOE con diversos grupos políticos para la Ley de la Memoria Histórica:

http://www.europapress.es/noticia.aspx?cod=20070419142452&ch=66

Página web de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica:

http://www.memoriahistorica.org/

martes, 24 de abril de 2007

Soy un accidente


Otra canción del álbum Enemigos de lo ajeno, de El Último de la Fila. Está llena de referencias a la mitología griega y bíblica. En la canción aparecen héroes como Ulises o Hércules, que fueron capaces de burlar a los dioses con su astucia, o Josué y Moisés, que consiguieron hazañas extraordinarias siguiendo las órdenes de su dios. Ante todos ellos se encuentra un simple ser humano, imperfecto, lleno de defectos, sometido a los vaivenes de la vida y consciente de sus limitaciones. Pero no por ello deja de tener sentimientos y de necesitar aprecio, respeto y reconocimiento.


SOY UN ACCIDENTE

Soy un accidente,
un error de medida.
Un viajero de barro
que se lleva la corriente...

Soy el salvaje que derriba sus dioses,
que se atrinchera en tu cama.
Soy la galerna que te azota.
¡Yo conjuro al huracán!

Soy el hombre que veis.
Eso digo a mis pocos amigos.
Quisiera no correr,
quedarme a ser tu torbellino.
Busco una orilla extraña
pero yo no soy Ulises.
Que nadie me ate
cuando las sirenas canten.

No trato de conseguir perdurar
porque sé que sólo soy un accidente.

Tú eres el fuego,
yo la zarza que no se consume.
Tú las murallas,
yo enemigo que vela.
Y cuando vuelva
el guardián del universo,
a pedir cuentas,
devolveré el trigo a su dueño.

No pretendo conseguir perdurar
porque sé que sólo soy un accidente.

Soy como un animal
agazapado y vigilante.
Soy el caos
o sólo un alma polvorienta.
Soy un accidente...

lunes, 23 de abril de 2007

Francia, primera vuelta


Lo mejor de la primera ronda de las elecciones presidenciales en Francia ha sido sin duda que el ultra Le Pen haya quedado fuera, que no se haya repetido la historia de 2002. También la elevada participación, lo que demuestra que los franceses siempre se movilizan cuando consideran que está en juego algo importante. Lo peor es la llamada “lepenización” de la campaña, es decir el contagio del discurso de los principales candidatos con temas que siempre han estado en boca de Le Pen, como la identidad nacional, la inmigración, la identificación de inmigrantes con delincuentes y con ladrones de ayudas sociales. Queda la segunda ronda entre Nicolas Sarkozy, cuya eventual victoria causaría una oleada de protestas en los suburbios, a cuyos habitantes ofendió durante los disturbios de 2005, y Segolène Royal, con mucho tirón mediático, pero también mucha improvisación en gran parte de sus propuestas y con un discurso difícilmente calificable como de izquierdas. Tanto Sarkozy como Royal pertenecen a la élite de la sociedad francesa, estudiaron en la exclusiva ENA (École Nationale d´Administration) y tienen una larga carrera en puestos de poder. Los franceses esperan mucho del nuevo Presidente de la República. Sienten que el país se encuentra en una encrucijada decisiva. Habrá que ver si el elegido o la elegida aportan el impulso necesario para salir de la crisis o se limitan a hacer lo que siempre han hecho.

Libros compartidos


Muchas veces lo mejor de leer un libro es tener con quién compartirlo. Bienaventurados, como decía Serrat.

Más libros, más libres


Hoy se celebra el día del libro. Los libros permiten volar con la imaginación hacia lugares insospechados, conocer más sobre el mundo y las personas, aprender, abrir los ojos o cerrarlos por un tiempo cuando afuera todo es deprimente. Los libros son una ventana abierta a la libertad para quienes se sienten encerrados en un mundo gris. Por eso, me gusta el lema de una antigua librería que ya cerró: “Más libros, más libres”. Que los libros sigan haciendo volar a quienes no encuentran otra manera de hacerlo.

La ilustración es de un artista mexicano llamado Carlos Badillo. Se pueden ver más trabajos suyos en:

domingo, 22 de abril de 2007

Noticias inquietantes


En el diario El País de hoy se incluyen varias noticias sobre la penetración de los grupos terroristas islamistas en Marruecos y Argelia y sobre la creciente percepción de peligro en los servicios de inteligencia españoles. El nivel de alerta de las fuerzas de seguridad ha aumentado, pero de las informaciones proporcionadas por el diario se deduce cierta impotencia por la dificultad para detectar los movimientos de las células terroristas y para acceder a información que permita impedir futuros atentados. La misma naturaleza de este nuevo terrorismo hace muy difícil luchar contra él sólo con medios policiales. La única forma de reducir el número de potenciales suicidas dispuestos a saltar por los aires en nombre de una causa fanática es acabar con los motivos que les llevan a entregarse a ese sacrificio sin remordimientos por los inocentes a los que se llevan por delante: la marginación, la falta de perspectivas, la financiación de predicadores fanáticos, la humillación que sufren cada día los palestinos, el respaldo occidental a gobiernos tiránicos sólo porque se encuentran asentados sobre enormes bolsas de petróleo o de gas,...

Para conocer el complejo mundo del islamismo radical son muy recomendables dos libros del politólogo francés Gilles Kepel:

KEPEL, Gilles, La Yihad. Expansión y declive del islamismo, Ediciones Península, Barcelona, 2001,

KEPEL, Gilles, Fitna. Guerra en el corazón del islam, Editorial Paidós, Barcelona, 2004

Un completo análisis del peligro islamista radical en el Norte de África en la edición de hoy del diario El País:




Voces


Leyendo, hace algún tiempo descubrí las “voces” de Antonio Porchia. Éste fue un inmigrante italiano que llegó a Argentina a principios del siglo XX huyendo de la miseria, como tantos otros europeos. En Buenos Aires trabajó duramente durante años para sacar adelante a sus hermanos pequeños. Desempeñó diversos oficios hasta que consiguió comprar una pequeña imprenta. Cuando sus hermanos se hubieron independizado, Porchia pudo retirarse y comenzó a escribir pequeños aforismos, frases breves con sentido a las que él llamaba “voces”, pero nunca se consideró un escritor. Se mostró reacio a publicar su obra y sólo lo hizo cuando le insistieron sus amigos. Su libro llegó a manos de un poeta y crítico francés, Roger Caillois, que se entusiasmó y decidió traducirlo y darlo a conocer en Europa. De esa manera la obra de Porchia adquirió una dimensión internacional, pero él no le dio ninguna importancia y continuó con su vida de siempre, dedicado al cuidado de su jardín, y ampliando su repertorio de “voces” sólo para regalarlas a sus amigos. Como buen anarquista, vivió con modestia y no utilizó la belleza que era capaz de crear para enriquecerse, sino para compartirla con los demás. Murió en 1968, a los 82 años de edad. He aquí una pequeña muestra de sus voces, aparentemente sencillas, pero que encierran mucha reflexión:

- El hombre vive midiendo, y no es medida de nada. Ni de sí mismo.

- Quieren que me haga diferente. Y sin ellos hacerse diferentes y sin nada hacerse diferente. ¿Y de qué me haría diferente?

- Se vive con la esperanza de llegar a ser un recuerdo.

- Quien se queda mucho consigo mismo, se envilece.

- Han dejado de engañarte, no de quererte. Y te parece que han dejado de quererte.

- Durmiendo sueño lo que despierto sueño. Y mi soñar es continuo.

- Nada no es solamente nada. Es también nuestra cárcel.

- El dolor no nos sigue: camina adelante.

- He llegado a un paso de todo. Y aquí me quedo, lejos de todo, un paso.

- Sí, me apartaré. Prefiero lamentarme de tu ausencia que de ti.

- Quien dice la verdad, casi no dice nada.

- Hay caídos que no se levantan para no volver a caer.

- Comencé mi comedia siendo yo su único actor y la termino siendo yo su único espectador.

- Me sepulto en cualquier parte y moriré... quién sabe dónde.

- Quien va de fuego en fuego, muere de frío.

- Todos pueden matarme, pero no todos pueden herirme.

- Estar en compañía no es estar con alguien, sino estar en alguien.

- Cuando comienzan a vernos como esto, como aquello, comienzan a no vernos.

- Uno es uno con otros; solo no es nadie.

- Miles de soles lejanos no disipan la noche.

- Con las palabras que no he dicho he desarmado mis armas.


Página dedicada a Antonio Porchia:

sábado, 21 de abril de 2007

Transamérica


Anoche en La 2 se emitió Transamérica, una película pequeña, pero interesante, con grandes interpretaciones. Narra la historia de Bree, un transexual que está a punto de someterse a una operación para convertirse en mujer cuando se entera de que tiene un hijo. El chico ha sido detenido en Nueva York y Bree decide ayudarlo. Al final acaban emprendiendo juntos un viaje hacia Los Ángeles en el que irán conociéndose y aprendiendo mucho sobre sí mismos y sobre la tolerancia y comprensión de las razones de los demás. La película plantea temas interesantes, como el valor de las apariencias, la necesidad de sentirse bien dentro de la propia piel, los sueños alcanzables y los inalcanzables, el deseo de ser aceptado por los demás, la influencia del pasado en el camino que se toma en la vida y en la forma de relacionarse con los demás, las consecuencias de ocultar de la verdad. La estructura de la película es parecida a otras road movies, en las que el viaje a través del país se convierte en un periplo trascendental para la vida de los personajes, del que al final salen transformados. Pero la singularidad de los personajes la convierte en distinta. Felicity Huffmann, muy conocida por su papel de Linette en la serie Mujeres deseperadas, hace un trabajo excepcional como el padre transexual a la búsqueda de un cuerpo acorde con sus sentimientos. También destacan las interpretaciones del joven Kevin Zegers y de la gran Fionulla Flanagan. Es una buena película, que combina momentos duros con otros cercanos a la comedia. Afortunadamente, a pesar de los cambios, el buen cine sigue teniendo un refugio en La 2.

viernes, 20 de abril de 2007

Cambios en La 2


La 2 de TVE ha comenzado una nueva etapa, en la que lo más significativo es el adelanto del horario del telediario y de los programas estrella de cada noche. Es un cambio que se agradece, como también el regreso de algunas de las mejores series de los últimos tiempos, como A dos metros bajo tierra, El ala oeste de la Casa Blanca o Mujeres desesperadas. Pero los reajustes de programación han relegado algunos de los mejores programas a la madrugada, como Metrópolis, Miradas 2, Estravagario o La Mandrágora. Días de cine sigue también en un horario intempestivo y programas informativos como En Portada o Documentos TV sufren ahora interminables cortes publicitarios. Parece que los programadores se avergüencen de ofrecer buenos programas en horario de máxima audiencia o que no les importan en absoluto sus potenciales espectadores. Está visto que a los que nos gustan los programas de La 2 nos quedan sólo dos opciones: o el insomnio permanente o el vídeo.

Un interesante comentario sobre la nueva programación de La 2:

jueves, 19 de abril de 2007

Ese gran simulacro



No es cierto que sea posible olvidar. Uno puede creer que tarde o temprano los malos recuerdos acabarán desapareciendo, pero no es así. Siguen ahí. Es otro cuento para mantener la esperanza que sólo pueden creer quienes no tienen nada que olvidar. Es la conclusión de Mario Benedetti en este poema, de su libro El olvido está lleno de memoria. Tiene razón.






ESE GRAN SIMULACRO

Cada vez que nos dan clases de amnesia
como si nunca hubieran existido
los combustibles ojos del alma
o los labios de la pena huérfana
cada vez que nos dan clases de amnesia
y nos conminan a borrar
la ebriedad del sufrimiento
me convenzo de que mi región
no es la farándula de otros

en mi región hay calvarios de ausencia
muñones de porvenir / arrabales de duelo
pero también candores de mosqueta
pianos que arrancan lágrimas
cadáveres que miran aún desde sus huertos
nostalgias inmóviles en un pozo de otoño
sentimientos insoportablemente actuales
que se niegan a morir allá en lo oscuro
el olvido está lleno de memoria
que a veces no caben las remembranzas
y hay que tirar rencores por la borda
en el fondo el olvido es un gran simulacro
nadie sabe ni puede / aunque quiera / olvidar
un gran simulacro repleto de fantasmas
esos romeros que peregrinan por el olvido
como si fuese el camino de santiago

el día o la noche en que el olvido estalle
salte en pedazos o crepite /
los recuerdos atroces y de maravilla
quebrarán los barrotes de fuego
arrastrarán por fin la verdad por el mundo
y esa verdad será que no hay olvido

miércoles, 18 de abril de 2007

Vidas rotas y responsables


Ayer en el juicio por los atentados del 11 de marzo de 2004 en Madrid se escucharon por primera vez los testimonios de las víctimas. Todos relataron el desconcierto, el choque con la realidad, el silencio tras las explosiones, la búsqueda desesperada de los seres queridos. Un gesto cotidiano como tomar el tren para ir al trabajo o a estudiar se convirtió en un punto y aparte para muchos y desgraciadamente en el final para 192 personas. Con las bombas saltaron por los aires cientos de vidas anónimas, proyectos, ilusiones... Es imposible no sentirse conmovido ante estos relatos. El terror indiscriminado y la violencia irracional resultan difíciles de asimilar. Las mismas imágenes de los vagones de tren devastados se repiten cada día en Irak: en los mercados, en las calles, cada día aumenta el número de víctimas de los errores estratégicos, la mala fe o la ignorancia de quienes deciden en confortables despachos sobre la suerte de países enteros. Los muertos, las vidas truncadas en Irak son sólo otra estadística más que queda eclipsada por cualquier noticia escandalosa que ocurra en un país occidental. Pero detrás de los números hay personas indefensas, historias rotas que merecen atención y justicia. Y también hay responsables que merecen ser castigados. El terror que puede golpear a cualquiera no debe hacer olvidar quiénes fueron los que nos condujeron al caos, quiénes alimentaron y dejaron crecer a los monstruos y quiénes se benefician de la creciente inseguridad con la que parece que deberemos aprender a vivir.

Nueva cadena de atentados en Irak:


Testimonios de víctimas en el juicio del 11 de marzo:

martes, 17 de abril de 2007

Bowling for Columbine en Virginia


De nuevo en EEUU se produjo una matanza en un centro escolar. Un solo tirador acabó con la vida de 32 personas en la Universidad Técnica de Virginia. Nuevamente se buscan explicaciones y es inevitable recordar el documental que Michael Moore realizó sobre otro episodio similar en el Instituto Columbine de Littleton, Colorado. En Bowling for Columbine Michael Moore se preguntaba por qué cada año se producen más de 11.000 muertes por armas de fuego en EEUU mientras que en otros países las cifras son mucho menores. Moore examinaba diversas posibles causas, como la violencia audiovisual, la música, una pasado violento, la facilidad para acceder a las armas de fuego,… Analizando todos estos factores y después de consultar a distintos expertos, Moore comprobaba cómo otros países del mundo tienen circunstancias parecidas y se encuentran a una distancia enorme de EEUU en incidentes violentos. Finalmente Michael Moore llegaba a la conclusión de que lo que diferencia a EEUU del resto del mundo es la violencia estructural y la cultura del miedo. Los estadounidenses crecen en un ambiente en el que constantemente se les bombardea con la idea de inseguridad, el peligro de los delincuentes, la demonización de las minorías y las alertas terroristas. Los medios de comunicación contribuyen a crear una sensación de peligro constante, de asedio, que lleva al miedo a los demás. Además, su gobierno no duda en usar la violencia para resolver conflictos en el exterior. A esto se añade una sociedad con enormes desigualdades, que produce gran cantidad de excluidos. Muchos estadounidenses no tienen seguro médico o un trabajo digno, pero tienen el derecho constitucional de llevar armas. Cuando se produce un episodio violento como el de ayer en la Universidad de Virginia y se reabre el debate sobre el control de armas, los grupos de presión de los fabricantes de armas y la ANR (Asociación Nacional del Rifle) realizan intensas campañas para evitar la limitación de este derecho. Del mismo modo que las grandes compañías de armamento aplauden entusiasmadas la estrategia de guerra preventiva y guerra contra el terror que desarrolla el gobierno de EEUU. En uno y otro caso siempre hay víctimas inocentes.

Sinopsis de Bowling for Columbine:

Soportar la locura cotidiana


Mario Benedetti escribió este poema en 1994, en un contexto de genocidios, matanzas, polémicas, contradicciones y problemas que siguen vigentes. Poco ha cambiado desde entonces. Levantarse cada mañana implica ser consciente de que habrá que enfrentarse a una ración de horror cotidiano que unas veces nos afecta más que otras. Corremos el peligro de insensibilizarnos ante tanto dolor, pero también de no poder soportarlo si no hay nadie que le dé sentido a toda esta locura.


DESPABÍLATE AMOR

Bonjour buon giorno guten morgen
Despabílate amor y toma nota
Sólo en el tercer mundo
mueren cuarenta mil niños por día
En el plácido cielo despejado
flotan los bombarderos y los buitres
Cuatro millones tienen sida
La codicia depila la Amazonia

Buenos días good morning despabílate
En los ordenadores de la abuela ONU
No caben más cadáveres de Ruanda
Los fundamentalistas degüellan a extranjeros
Predica el Papa contra los condones
Havelange estrangula a Maradona

Bonjour monsieur le maire
Forza Italia buon giorno
Guten morgen Ernst Junger
Opus Dei buenos días
Good morning Hiroshima


Despabílate amor
Que el horror amanece

domingo, 15 de abril de 2007

Las palabras son cansancio


Esta canción pertenece al álbum Enemigos de lo ajeno del dúo El Último de la Fila, formado por Manolo García y Quimi Portet. Fue un disco editado en 1986, con grandes canciones como Insurrección, Aviones Plateados, Soy un accidente, Lejos de las leyes de los hombres, No me acostumbro o Mi patria en mis zapatos. Esta canción me recuerda el valor de las palabras, la complicidad que surge al encontrar un lenguaje común con alguien y el abismo del silencio cuando las palabras desaparecen. Como decían Manolo y Quimi, “la gran pesadilla es despertar cuando no se tiene otro lugar más allá de los propios sueños”.



LAS PALABRAS SON CANSANCIO

Mírame a la cara, y dime lo que ves;
Un ser loco por vivir en paz,
¿qué otra cosa es vivir sino enloquecer?

No soy el centro del mundo, porque un día salí
despedido hacia las estrellas, borracho del azul del cielo.
¿Cómo pretendes que sea responsable?
Palabras que son cansancio.
Pero yo te prometo inventar, un lenguaje nuevo para ti.

La gran pesadilla es despertar,
cuando no se tiene otro lugar,
más allá de los propios sueños.

¿Y cómo pretendes que sea responsable
si todos nacimos para beber la vida a tragos?

Y al despertar te recuerdo rodeada
de esa quietud con que vivías a mi lado,
para velar por el silencio primitivo.

Palabras que son cansancio.
Pero yo te prometo inventar, un lenguaje nuevo para ti.
Mírame a la cara, dime lo que ves,
un ser huraño y solitario,
¿Qué otra cosa es vivir sino soledad?
Y ahora mira hacia afuera, y dime lo que ves
hay un mundo yermo y solitario,
¿Qué otra cosa es el mundo sino soledad?
¿Y cómo pretendes que sea responsable?
No quiero hablar, ni tampoco que me hables,
si al despertar, te recuerdo rodeada
de esa quietud con que vivías a mi lado,
para velar por el silencio primitivo.

Palabras que son cansancio.
Pero yo te prometo inventar, un lenguaje nuevo para ti.

La gran pesadilla es despertar
cuando no se tiene otro lugar,
más allá de los sueños.

Más frases llenas de sentido


- Quizás uno de los más temibles pensamientos, el más temible acaso antes de morir sea éste: he vivido en vano. Amado Nervo.

- Nadie más muerto que el olvidado. Gregorio Marañón.

- Todos ven lo que aparentas: pocos advierten lo que eres. Maquiavelo.

- Era tan bueno que nadie retenía su nombre. Elías Canetti.

- A menudo encontramos nuestro destino por los caminos que tomamos para evitarlo. Jean de la Fontaine.

- Para todo mal hay dos remedios: el tiempo y el silencio. Alexandre Dumas.

- La reflexión es una enfermedad que acabaría con la especie humana de propagarse. Anatole France.

- Cuando todo va mal, no debe ser tan malo probar lo peor. Francis Herbert Bradley.

- Podrás sentirte defraudado si fallas, pero te condenarás si no lo intentas. Ralph Waldo Emerson.

- Empieza de una vez a ser quien eres, en vez de calcular quién serás. Franz Kafka.

- Soy un agnóstico: no pretendo saber eso que muchos ignorantes consideran seguro. Clarence Darrow.

- Los monos son demasiado buenos para que el hombre pueda descender de ellos. Friedrich Nietzsche.

- Amigos son los que en las prosperidades acuden al ser llamados y en las adversidades sin serlo. Demetrio.

- Los amigos recientes tienen la misma condición que los melones. Hay que probar cincuenta antes de encontrar uno bueno. C. Mermet

- El patriotismo es apoyar siempre a tu país y a tu gobierno sólo cuando lo merezca. Mark Twain.

- La paciencia es amarga, pero sus frutos son dulces. Jean Jacques Rousseau.

- Después de todo, el trabajo es todavía el mejor medio de escamotear la vida. Gustave Flaubert.

sábado, 14 de abril de 2007

Buenas noches, Ouma


El jueves 12 de abril se estrenó en La 2 Invisibles, el documental producido por Javier Bardem para Médicos Sin Fronteras. En mi opinión el mejor de los cinco cortometrajes que forman el documental es el filmado por Fernando León de Aranoa. Se titula “Buenas noches, Ouma” y relata la situación de miles de niños en Uganda. Cuando cae la noche, muchos niños caminan varios kilómetros hacia los refugios de las ciudades para evitar ser secuestrados por la guerrilla del Ejército de Resistencia del Señor (LRA). Les llaman los “caminantes nocturnos” (night commuters). Los chicos pasan la noche en los refugios y al amanecer regresan a sus casas. Así evitan ser capturados por el LRA. Se calcula que en los últimos 20 años más de 20.000 niños han sido secuestrados por la guerrilla para convertirlos en niños soldado o, en el caso de las niñas, en esclavas sexuales. Los guerrilleros prefieren a los niños porque son obedientes, no protestan y se puede hacer con ellos lo que se quiera. Muy pocos niños han conseguido escapar y los que lo han hecho relatan historias de horror. Como se dice en el documental, están psicológicamente destruidos. Tienen miedo a la noche, porque con el sueño llegan las pesadillas, en las que reaparecen imágenes de los combates y los abusos a los que fueron sometidos por sus captores. Fernando León recoge los testimonios de los chicos que van a los refugios para poder dormir tranquilos y también de los que fueron niños soldado y todavía no han logrado conciliar el sueño. Todos asocian la noche con el peligro. La sensatez de muchos de ellos es sobrecogedora. Resulta encomiable la labor de quienes trabajan para ayudarles a superarlo, con cariño, comprensión y dedicación. Mucho más de lo que nunca recibirán de su gobierno.

Información sobre el LRA y la guerra de Uganda:

Al descubierto: Guerra en Irak


Robet Greenwald realizó en 2004 un documental demoledor sobre las mentiras del gobierno de EEUU sobre la guerra de Irak. La administración Bush utilizó como principal argumento la existencia en Irak de armas de destrucción masiva y puso en práctica su doctrina de la “guerra preventiva”, es decir, atacar a aquellos países que se considera que pueden constituir una amenaza para la seguridad de EEUU. Durante meses el mundo escuchó una y otra vez argumentos que justificaban la decisión de ir a la guerra. Greenwald rescata los discursos de Bush, Cheney, Powell, Rice, Wolfowitz, Tenet y compañía. Pero además da la palabra a quienes trabajaban para el gobierno de EEUU y fueron encargados de proporcionar la “coartada”, las pruebas para invadir Irak: militares, analistas de la CIA, embajadores, expertos en inteligencia, inspectores de armamento,…Todos ellos advirtieron en su momento que no había armas de destrucción masiva en Irak, que Saddam Husein no constituía un peligro y que era en Afganistán donde debían concentrarse los esfuerzos militares. No fueron escuchados. Al contrario, el gobierno trató de silenciarlos, de desacreditarlos y los acusó de antipatriotas. Los principales medios de comunicación contribuyeron a ocultar las opiniones de estos expertos. El documental demuestra la enorme desfachatez de los miembros de la administración Bush, cuyas mentiras antes, durante y después de la invasión han causado miles de muertos y una caótica situación en toda la región. Algunos de los expertos que intervienen en el documental señalan que existen motivos suficientes para procesar a todo el gobierno por fabricar mentiras para ir a la guerra, por dilapidar miles de millones de dólares y por enviar soldados a combatir por oscuras razones que no se correspondían con la realidad. Son estas oscuras razones las que resultan verdaderamente inquietantes: el descabellado proyecto de reorganización de Oriente Medio que implicaba convertir Irak en cabeza de turco con la pretendida excusa de la guerra contra el terrorismo. Las inexistentes armas de destrucción masiva fueron el pretexto. Las consecuencias se ponen de manifiesto cada día.

Sinopsis:

http://www.labutaca.net/films/28/uncoveredthewaroniraq.htm

Dossier de prensa (en inglés):

http://www.truthuncovered.com/presskit.pdf

viernes, 13 de abril de 2007

Un rostro, una historia


Éste es uno de los inmigrantes subsaharianos que han llegado en los últimos días a Canarias tras un arriesgado viaje por el océano. Llegar a Canarias significa para estos hombres poner un pie en Europa, pero a costa de grandes sacrificios, de emprender un viaje que tal vez sea sin retorno. Una huida hacia delante con el único objetivo de mejorar en la vida, de disfrutar de las oportunidades que se les niegan en sus países. Este rostro refleja múltiples sentimientos: alivio por haber conseguido sobrevivir a los peligros del mar, huellas del sufrimiento de la travesía, miedo, incertidumbre, cansancio, pero también expectación y curiosidad. Llegar a Canarias es sólo la primera estación en el camino hacia la esperanza. Si revisásemos viejas fotografías de los españoles que emigraron a América y Europa en el pasado, probablemente descubriríamos cuán parecidos fuimos a quienes ahora vienen a nuestro país en busca de un futuro mejor.

jueves, 12 de abril de 2007

Más de cien mentiras


Otra canción de Sabina, de su disco Esta boca es mía, editado en 1994. Sabina enumera una serie de motivos para considerar que la vida sigue teniendo sentido. Él mismo las califica de mentiras, más bien excusas, que se buscan para seguir pensando que hay razones para esforzarse, tener esperanzas. En mi opinión ninguna mentira merece la pena. Por muy dura que sea la verdad, es preferible al engaño. Y respecto a las excusas para seguir creyendo que la vida merece la pena, están muy bien mientras funcionan. Pero ¿qué pasa cuando se agotan? La respuesta es sencilla.

MÁS DE CIEN MENTIRAS

Tenemos memoria, tenemos amigos,
tenemos los trenes, la risa, los bares,
tenemos la duda y la fe, sumo y sigo,
tenemos moteles, garitos, alteres.

Tenemos urgencias, amores que matan,
tenemos silencio, tabaco, razones,
tenemos Venecia, tenemos Manhattan,
tenemos cenizas de revoluciones.

Tenemos zapatos, orgullo, presente,
tenemos costumbres, pudores, jadeos,
tenemos la boca, tenemos los dientes,
saliva, cinismo, locura, deseo.

Tenemos el sexo y el rock y la droga,
los pies en el barrio, y el grito en el cielo,
tenemos Quintero, León y Quiroga,
y un bisnes pendiente con Pedro Botero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos un as escondido en la manga,
tenemos nostalgia, piedad, insolencia,
monjas de Fellini, curas de Berlanga,
veneno, resaca, perfume, violencia.

Tenemos un techo con libros y besos,
tenemos el morbo, los celos, la sangre,
tenemos la niebla metida en los huesos,
tenemos el lujo de no tener hambre.

Tenemos talones de Aquiles sin fondos,
ropa de domingo, ninguna bandera,
nubes de verano, guerras de Macondo,
setas en noviembre, fiebre en primavera.

Glorietas, revistas, zaguanes, pistolas,
qué importa, lo siento, hasta siempre, te quiero,
hinchas del atleti, gángsters de Coppola,
verónica y cuarto de Curro Romero.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos el mal de la melancolía,
la sed y la rabia, el ruido y las nueces,
tenemos el agua y, dos veces al día,
el santo milagro del pan y los peces.

Tenemos lolitas, tenemos donjuanes;
Lennon y McCartney, Gardel y LePera;
tenemos horóscopos, Biblias, Coranes,
ramblas en la luna, vírgenes de cera.

Tenemos naufragios soñados en playas
de islotes sin nombre ni ley ni rutina,
tenemos heridas, tenemos medallas,
laureles de gloria, coronas de espinas.
Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Tenemos caprichos, muñecas hinchables,
ángeles caídos, barquitos de vela,
pobres exquisitos, ricos miserables,
ratoncitos Pérez, dolores de muelas.

Tenemos proyectos que se marchitaron,
crímenes perfectos que no cometimos,
retratos de novias que nos olvidaron,
y un alma en oferta que nunca vendimos.

Tenemos poetas, colgados, canallas,
Quijotes y Sanchos, Babel y Sodoma,
abuelos que siempre ganaban batallas,
caminos que nunca llevaban a Roma.

Más de cien palabras, más de cien motivos
para no cortarse de un tajo las venas,
más de cien pupilas donde vernos vivos,
más de cien mentiras que valen la pena.

Sin Tierra y sin esperanzas


Los campesinos sin tierra de Brasil se han cansado de esperar. Después de más de cuatro años de gobierno del Partido de los Trabajadores, encabezado por Lula da Silva, el Movimiento de los Trabajadores Sin Tierra (MST) ha decidido comenzar una campaña de protestas contra el gobierno. En todos estos años el gobierno de Lula da Silva no ha tomado ninguna medida para impulsar la tan esperada reforma agraria que debía corregir algunas de las enormes injusticias del país. Brasil sigue siendo, junto con Sudáfrica, el país menos igualitario de la Tierra. En Brasil existen casi 5 millones de campesinos sin tierras, que malviven vendiendo su fuerza de trabajo a los grandes latifundistas. Según datos de la ONU, el 2% de la población posee el 43% de las tierras cultivables, pero muchas de estas tierras están abandonadas o se cultivan de forma discontinua. Se calcula que en Brasil hay unos 90 millones de hectáreas de tierras cultivables improductivas, mientras las cifras de hambrientos alcanzan los 44 millones de personas. Lo que reivindican los campesinos sin tierras es poder acceder a una pequeña parcela de tierra cultivable para poder ganarse la vida, dejar de pasar hambre, poder establecerse y abandonar la vida nómada a la que les obliga su trabajo como jornaleros de miseria. En los cuatro primeros años del mandato de Lula no se abordó ninguna reforma que permitiese el acceso a la tierra a los que no la poseen. Lula volvió a ganar las elecciones en 2006 con la promesa de que en el segundo mandato aplicaría el programa social que le dio el respaldo de los más desfavorecidos. Pero los nombramientos de los primeros ministros de su gabinete no auguran grandes reformas, sino más bien un acomodamiento en el poder y un intento de mantenerse en él consiguiendo el apoyo de quienes realmente lo ostentan en la sombra. El designado para ocupar la cartera de Agricultura es Reinhold Stephanes, un político de derechas, en cuyos planes no entrará con total seguridad una reforma agraria que entregue tierras a quienes no las tienen, ni tampoco el capital necesario para comprarlas. Lo peor de todo esto es la frustración de gran parte de las esperanzas que la llegada de Lula al gobierno despertó. Cuanto mayor es la esperanza, mayor es la decepción. Los sin tierra han decidido no seguir esperando a quien les utilizó para llegar al gobierno y les olvidó cuando consiguió sus objetivos. La política se parece demasiado a la vida cotidiana como para que la actitud del PT de Lula pueda ser considerada sorprendente.

Anuncio del MST de la campaña contra el gobierno brasileño:

http://www.elpais.com/articulo/internacional/Tierra/Lula/elpepuint/20070412elpepuint_2/Tes

Seguimiento de las últimas decisiones de gobierno de Lula:

miércoles, 11 de abril de 2007

¿Cómo puede ser posible tanta maldad?


La amenaza de Al Qaeda vuelve a rondar cerca de Europa. En dos días se han producido atentados en Marruecos y Argelia que se han llevado por delante a más casi 30 personas y han herido a más de 200. Desde Irak siguen llegando noticias espeluznantes, como la que denuncia que Al Qaeda está utilizando niños discapacitados para sus atentados suicidas. La capacidad de los fanáticos para la maldad sigue encontrando formas de expresión repugnantes e inconcebibles para una mente racional.


Últimas noticias de Irak:


Oleada de atentados en el Magreb:


Promesas que no valen nada


Una vieja canción de Los Piratas, un grupo ya desaparecido liderado por los hermanos Ferreiro. Apareció por primera vez en Poligamia, su segundo disco. La última estrofa la tomaron prestada de "Insurrección", una de las canciones de El Último de la Fila. Trata sobre las promesas que uno se hace a sí mismo y también sobre las que hace a los demás, sobre la dificultad de cumplirlas en unos casos y sobre la falta de voluntad para hacerlo en otros. Seguro que más de uno se sentirá identificado, bien como incumplidor de promesas o como quien creyó las promesas que le hicieron quienes nunca pensaron en cumplirlas.


PROMESAS QUE NO VALEN NADA

Prometo no mandar más cartas y no pasar por aquí
Prometo no llamarte más y no inventar ni mentir

Prometo no seguir viviendo así
Prometo no pensar en ti
Prometo dedicarme solamente a mí

Prometo que a partir de ahora lucharé por cambiar
Prometo que no me verás, que no voy a molestar

Y sabes que lo digo de verdad
que no voy a fallarte en nada
Que tengo mucha fuerza de voluntad
que no te fallaré en nada

Prometo no seguir así
Prometo que no voy a pensar en ti
Prometo dedicarme solamente a mí

Y el aire que me sobre alrededor
y el tiempo que se quede en nada
nunca más escucharé tu voz
de energía nunca liberada
Promesas que se perderán en estas cuatro paredes
como lágrimas en la lluvia se irán

Siempre que no tengo sueño
y no puedo descansar
invento más de mil palabras
y busco una verdad
Intento que suenen de forma genial
intento que no digan nada
Nada es siempre toda la verdad
nada significa nada

Y rompo las promesas que me hice a mí
prometo pensar en ti
ahora prometo sólo pensar en ti

Y hago que suenen de forma genial
prometo que no dicen nada
Nada es siempre toda la verdad
nada significa nada

Palabras que no dicen nada en estas cuatro paredes
Promesas que no valen nada, nada, nada, nada

Y el aire que me sobre alrededor
y el tiempo que se quede en nada, nada
nunca más escucharé tu vozde energía nunca liberada
Promesas que se perderán en estas cuatro paredes
como lágrimas en la lluvia se irán

Se irán... como lágrimas en la lluvia, se irán
Se irán se perderán, se irán se perderán
se irán se perderán, se irán se perderán
Se irán se perderán
como lágrimas en la lluvia

¿Dónde estabas entonces
cuando tanto te necesité?
Te necesité


Historia de Los Piratas:

El alma de los verdugos


Anoche La 2 emitió El alma de los verdugos, un documental fruto de la colaboración del periodista Vicente Romero y el juez Baltasar Garzón. Vicente Romero ya había realizado numerosos reportajes sobre la represión en Argentina durante los años de la dictadura militar. El verano pasado coincidió con Baltasar Garzón en unos cursos de verano y juntos decidieron indagar en la personalidad de los torturadores. Para ello hablaron con las víctimas y también con algunos de los represores. En El alma de los verdugos se recuperan muchos testimonios de antiguos reportajes de Vicente Romero y se añaden otros nuevos. El documental se centra principalmente en el caso argentino, aunque también hay alguna referencia a Chile. El reportaje se estructura en tres partes: los testimonios de los que sobrevivieron a los secuestros y las torturas, las vivencias de varios hijos de desaparecidos que fueron entregados a familias adictas al régimen y pudieron volver con sus familias por la lucha constante de sus abuelas y finalmente las explicaciones de los represores. También se intercalan reflexiones de Baltasar Garzón, el escritor uruguayo Eduardo Galeano y de varios jueces y fiscales argentinos que abrieron el camino para la derogación de las leyes de punto final y obediencia debida y encausaron a los militares por robo de niños. Todos ellos coinciden en la absoluta normalidad de los represores, incluso en su vulgaridad. Eran, en palabras de Eduardo Galeano, “burócratas del dolor”. No eran monstruos, sino seres humanos capaces de infligir dolor a otros seres humanos sin hacerse preguntas y sin que se les planteasen problemas de conciencia. A todo esto ayudaron varios factores: el convencimiento de que actuaban en nombre de una causa indiscutible (la lucha contra la subversión), el respaldo de la Iglesia (que colaboró totalmente con los militares) y la seguridad de que, por muy aberrantes que fuesen los actos que cometiesen, éstos quedarían impunes, porque nadie les perseguiría por ellos. Esto les llevaba a demonizar a quienes consideraban sus enemigos y a ser insensibles a su dolor. Un capítulo especialmente difícil de abordar es el de las relaciones entre torturadores y detenidos y de las estrategias de supervivencia que muchos adoptaron para salir vivos de los centros de detención y tortura. Una de las supervivientes manifiesta algo que también dijeron muchos de los que lograron sobrevivir a los campos nazis: entre los que sobrevivieron no hubo héroes. Tal vez fueron quienes mejor supieron analizar la angustiosa realidad que les tocó vivir y encontrar la estrategia más provechosa para salir con vida del horror. Otro de los aspectos más interesantes del reportaje es el comentario de uno de los jueces argentinos acerca de lo poco que se ha indagado respecto a los ideólogos de la dictadura militar, los que dieron la base ideológica para las actuaciones de los represores. Quizás esto explique las dificultades para encausar a los responsables directos de la represión y que treinta años después todavía sean muy pocos los que hayan pagado por sus crímenes.

El alma de los verdugos se cierra con unas reflexiones del juez Garzón sobre el avance de la impunidad en el mundo actual. Se refiere especialmente a lo que se está permitiendo en nombre de la lucha contra el terrorismo, como los vuelos de la CIA o lugares al margen de la ley como Guantánamo. Para que la impunidad exista y para que se produzcan violaciones de los derechos humanos sin consecuencias, debe existir un contexto favorable y esto es lo realmente peligroso. Porque, como ya se ha demostrado en múltiples ocasiones, cuando se permite el uso de la violencia contra los que se consideran enemigos, aparecen comportamientos monstruosos y abusos inconcebibles. El alma de los verdugos es un buen trabajo periodístico que permite conocer mejor el pasado y extraer conclusiones válidas para comprender el presente.


Un amplio resumen del reportaje:


Sinopsis de Garaje Olimpo, una película sobre la relación entre víctimas y verdugos en los tiempos de la dictadura argentina: