jueves, 14 de febrero de 2008

Injusto


Ayer se hizo público lo que desde hace semanas era un rumor insistente: la organización del Tour de Francia comunicó que no permitirá la participación del equipo Astana 3.0 en la edición de este año. Con esta decisión se impide que Alberto Contador, ganador del año pasado, pueda defender su título y se castiga a todo su equipo por infracciones cometidas en el pasado por corredores que ya no pertenecen a su plantilla. La esquizofrenia a la que ha llegado el mundo del ciclismo llevará a que se prive de participar en la carrera más importante del año al corredor que mejor encarna los derroteros por los que debería encaminarse el nuevo ciclismo. Contador, que se encontraba disputando una carrera en Mallorca, reaccionó con rabia, atacando a su manera, para reivindicarse como ciclista y demostrar que no podrán con su carácter de ganador. Después, en la línea de meta, la rabia se trocó en tristeza porque, una vez más, su camino hacia el Tour se ve truncado por circunstancias ajenas a su persona. La situación sería surrealista si no fuese cada vez más cotidiana dentro de un deporte que lleva años hacia la deriva. En ese surrealismo habría que enmarcar el ofrecimiento de la organización del Tour de permitir correr a Contador si cambia de equipo. Una pena. El mes de julio no será lo mismo sin él.

Ampliación de la noticia:


Vídeo de la entrevista a Contador en la meta:


2 comentarios:

Fernando López dijo...

Actualmente el ciclismo está perdiendo mucha fama. Los casos de dopaje se multiplican y son muchos los ciclistas que desaparecen de las grandes vueltas por causas como el dopaje.

El caso de Contador es más injusto, pero al sancionar a su equipo, se sancionan a todos sus ciclistas.

Ojalá y el ciclismo cambie de rumbo, para que los aficionados a quedarse sin siesta en tardes de Tour de Francia y de Vuelta a España, puedan disfrutar de un deporte de calidad.

Paqui Pérez Fons dijo...

No se puede meter a todos en el mismo saco ni saltarse el principio de presunción de inocencia. Hay que castigar a los tramposos, sin duda, pero no se puede estigmatizar a todos como culpables y es lo que se está haciendo. Se juntan muchas cosas: la lucha de poder entre la UCI y los organizadores de las carreras, la poca solidaridad entre los corredores, el afán de dar ejemplo, la doble moral de la sociedad, que consiente las drogas, pero luego descalifica y crucifica a quienes se dopan,...Es una verdadera pena contemplar la agonía de este deporte.