miércoles, 26 de marzo de 2008

Un trabajo bien hecho


El equipo de científicos que trabaja en el yacimiento de la sierra burgalesa de Atapuerca sigue obteniendo magníficos resultados, en correspondencia con el buen trabajo que llevan realizando en la zona desde hace casi 30 años. Hoy se ha presentado al mundo el último hallazgo, producto de la campaña de verano de 2007: una mandíbula de 1´2 millones de años de antigüedad, encontrada en la Sima del Elefante, el resto más antiguo de homínidos de Europa. Es indudable que el yacimiento de Atapuerca alberga una riqueza de fósiles impresionante y que, como dicen los investigadores, aún queda mucho por descubrir allí. Pero lo verdaderamente impresionante es la profesionalidad del equipo, integrado por especialistas de varios campos científicos que se olvidan de sus egos y trabajan por un objetivo común y además se preocupan por transmitir sus hallazgos y su entusiasmo a los demás. Además de trabajo de campo, el equipo interdisciplinar que excava en Atapuerca ha realizado un enorme esfuerzo divulgativo para dar a conocer el apasionante mundo de la Prehistoria: han publicado varios libros, colaboraron en la serie documental La odisea de la especie, han participado en cursos para docentes,... Un ejemplo a seguir en un país en el que los personajes más admirados nunca se encuentran entre las páginas de ciencia, sino en las deportivas o en la prensa del corazón.

El último hallazgo en Atapuerca:


Página de la Universidad de Burgos dedicada al yacimiento:

2 comentarios:

alberto pa dijo...

Que dejen de descubrir restos ya que las próximas generaciones no van a dar a basto con todos los huesos, yacimientos y homínidos que hay que estudiar. Fuera Arsuaga! Pa

Paqui Pérez Fons dijo...

Espero que no lo digas en serio. Creo que es un honor para todos tener científicos de la talla de Arsuaga, Carbonell, Bermúdez de Castro, Ignacio Martínez, Ana Gracia y tantos otros. Lo que hacen en Atapuerca es completar con las piezas que encuentran un rompecabezas que cada vez se ve mejor. Y no te quejes tanto, que hasta que los nuevos hallazgos lleguen a los libros de texto, seguro que habremos tenido que sufrir unas cuantas reformas educativas más. Eso sí que es una verdadera tortura.