lunes, 19 de mayo de 2008

El olor a podrido de Nápoles



La ciudad de Nápoles se encuentra sepultada de nuevo bajo toneladas de basura. En un desafío a la autoridad del Estado italiano la Camorra, nombre que recibe la mafia napolitana, ha inundado de basura las calles de la ciudad para demostrar su poder en la zona. La mafia controla desde hace años el negocio de los residuos y ha trasladado basura de toda Italia a la zona de Nápoles, que se ha convertido en un inmenso basurero, cuyas incineradoras no dan a basto para eliminar todos los residuos que se acumulan en la zona. Las autoridades locales y las estatales han sido incapaces de dar una solución a los ciudadanos y la basura se ha convertido en un problema de salud pública para toda la población. En las pasadas elecciones generales, la basura desapareció de las calles por orden de la Camorra. Ahora, a pocos días de la llegada de Berlusconi a la ciudad para celebrar su primer consejo de ministros, las calles se han vuelto a llenar de basura, ratas y cucarachas. Por si todavía no se habían enterado de quién manda allí, el nauseabundo olor a podredumbre les indicará hasta dónde son capaces de llegar quienes son los amos y señores del lugar. Y si han llegado a serlo, ha sido con la connivencia de los políticos, que en unas ocasiones se beneficiaron del respaldo de la mafia y en otras simplemente miraron para otro lado mientras aquéllos se hacían con el control del territorio.

El problema de la basura en Nápoles:
El papel de la Camorra en los ataques a campamentos de gitanos:

2 comentarios:

EtNeCiV dijo...

Son los reveses de haber sido "amigos" de quien no deberían ser, y mirar para otro lado...

Lo que no entiendo es por qué han tenido que dar este golpe de autoridad ahora si a Berlusconi no le ha dado tiempo más que para ir a por los débiles y poner su punto de mira en los sin papeles...

Vaya legislatura le espera a Italia....

Un beso!

Paqui Pérez Fons dijo...

Lo de la basura es un recordatorio que quién manda allí. Si la Camorra quiere, la basura desaparece y si quiere que las calles se inunden de basura, vuelven a llenarse de porquería. El Estado no existe por allí y quien hace su papel, siempre en su propio beneficio, es la mafia. Está tan enquistada en la zona que muchos políticos optaron por el camino más fácil: pactar con ellos, dejar que se lleven su sustanciosa parte del pastel y obtener a cambio "seguridad". Todavía queda mucho por estudiar sobre los vínculos de la clase política italiana con los distintos grupos mafiosos. Tengo ganas de leer "Gomorra", de Roberto Saviano, sobre la Camorra napolitana, pero también están la mafia siciliana y la N´Drangheta, la mafia calabresa. Es un mundo muy oscuro, que sólo se hace visible en algunos momentos concretos, cuando consideran que hace falta un golpe de autoridad, como en este caso. Y, conociendo a Berlusconi, seguro que llegan a un acuerdo. Se ha visto con el problema de los campamentos gitanos, donde al gobierno le han venido muy bien los ataques racistas para avivar el debate sobre la política migratoria.

Por si no lo has leído, te recomiendo el artículo de Javier Marías del pasado domingo en el suplemento del País Semanal, sobre los nuevos políticos estilo Sarkozy y Berlusconi. Se titula "Brutta e povera Italia". Saludos