jueves, 22 de mayo de 2008

Recuerdo

Ismael Serrano es uno de los cantautores jóvenes más reconocidos, con siete discos editados en poco más de diez años. En mi opinión sus mejores discos fueron los dos primeros: Atrapados en azul y La memoria de los peces. En este segundo disco se encuentra Recuerdo, una canción sobre alguien con una vida gris y languideciente que un día se reencuentra por casualidad con una mujer a la que abandonó por cobardía. El encuentro le hace recordar aquello que decidió dejar atrás y piensa que todavía es posible recuperarlo, pero el tiempo transcurrido y el daño que causó convierten sus ilusiones en imposibles. Ésta es una canción sobre las oportunidades perdidas, sobre las decisiones que cambian por completo el rumbo de la vida y sobre la imposibilidad de dar marcha atrás, porque el tiempo pasa y las experiencias por las que atraviesan las personas las van transformando y endureciendo y el pasado no se puede recuperar. Se puede recordar o rememorar, pero no se puede pretender encontrar intacto lo que se hizo mil pedazos y actuar como si nada hubiese sucedido.

RECUERDO

Me levanto temprano, moribundo.

Perezoso resucito, bienvenido al mundo.

Con noticias asesinas me tomo el desayuno.

Camino del trabajo, en el metro,

aburrido vigilo las caras de los viajeros,

compañeros en la rutina y en los bostezos.

Y en el asiento de enfrente,

un rostro de repente,

claro ilumina el vagón.

Esos gestos traen recuerdos

de otros paisajes, otros tiempos,

en los que una suerte mejor me conoció.

No me atrevo a decir nada, no estoy seguro,

aunque esos ojos, sin duda, son los tuyos,

más cargados de nostalgia, quizás más oscuros.

Pero creo que eres tú y estás casi igual,

tan hermosa como entonces, quizás más.

Sigues pareciendo la chica más triste de la ciudad.

Cuánto tiempo ha pasado desde los primeros errores,

del interrogante en tu mirada.

La ciudad gritaba y maldecía nuestros nombres,

jóvenes promesas, no, no teníamos nada.

Dejando en los portales los ecos de tus susurros,

buscando cualquier rincón sin luz.

"Agárrate de mi mano, que tengo miedo del futuro",

y detrás de cada huida estabas tú, estabas tú.

En las noches vacías en que regreso

solo y malherido, todavía me arrepiento

de haberte arrojado tan lejos de mi cuerpo.

Ahora que te encuentro, veo que aún arde

la llama que encendiste. Nunca, nunca es tarde

para nacer de nuevo, para amarte.

Debo decirte algo antes de que te bajes

de este sucio vagón y quede muerto,

mirarte a los ojos, y tal vez recordarte,

que antes de rendirnos fuimos eternos.

Me levanto decidido y me acerco a ti,

y algo en mi pecho se tensa, se rompe.

"¿Cómo estás? Cuánto tiempo, ¿te acuerdas de mí?"

Y una sonrisa tímida responde:

"Perdone, pero creo que se ha equivocado".

"Disculpe, señorita, me recuerda tanto

a una mujer que conocí hace ya algunos años".

Más viejo y más cansado vuelvo a mi asiento,

aburrido vigilo las caras de los viajeros,

compañeros en la rutina y en los bostezos

4 comentarios:

Anónimo dijo...

hombre ya esta bien que pongas algo de ismael serrano jeje, que tal todo yo de momento llevo muy bien las practicas,jeje salud

Paqui Pérez Fons dijo...

Sí, ya tocaba alguna canción del Ismael, aunque, como sabes, las que más me gustan están en los dos primeros discos. Ésta es de las que me dicen más. Llevo tiempo acordándome de ella y encontré una buena versión en el Youtube. También busqué "Sin ti a mi lado", del mismo disco, pero lo único que hay en Youtube es un vídeo con la canción acompañando imágenes muy cursis de " El señor de los anillos" y pasé de ponerla.

Disfruta de la naturaleza ahora que todavía no hace demasiado calor. Saludos.

Anónimo dijo...

jeje es verdad, de todas formas el ultimo disco esta tambien muy bien aqui te dejo una de mis canciones preferidas.

Somos los niños burbuja del fin de la historia,
x en ecuaciones
soñando con contratos fijos,
con libélulas que anhelan
dulces besos que se esconden
tras el brillo de las barras
de aquel bar donde te amé,
isla de resistencia,
tallando en cubitos de hielo
futuro y promesas.

Y mientras los ultracuerpos
subidos a estrados recitan sermones,
hay quien nos dice que no es tiempo
para hablar de la utopía
ni de revoluciones,
que es un anacronismo cantarle a la trova,
nombrar a Guevara
y mientras golpean tu fe
y tu futuro en su fragua.

Y en estos días el que escribe,
consciente del privilegio
de nacer en esta orilla,
cree que aún éste será el tiempo
del ángel temeroso que suspira,
átomo que gira en solitario,
alienígena nacido en esta tierra,
del sueño sublime, en fin,
del hombre y la mujer que buscan
otro mundo posible.

Y, mientras tanto, los santos
de causas perdidas discuten verdades,
armados con su piolet se confunden de enemigo.
Mientras, en la calle,
un rumor de alas batiendo exige su voz,
una voz diferente.
Meciendo en la red utopías
pregunta y disiente.

Y en estos días el que escribe,
consciente del privilegio
de habitar en esta orilla,
cree que aún éste será el tiempo
del hada temerosa que suspira,
luciérnaga abandonando el letargo,
Ícaro escapando de una isla,
del sueño sublime, en fin,
del hombre y la mujer que buscan
otro mundo posible.

Paqui Pérez Fons dijo...

A mí me parece que se repite un poco en los temas, pero eso nos pasa a todos. De los últimos discos sólo conozco alguna canción aislada y de ellas, la que más me gusta es "Sucede que a veces". Me gusta por varias razones y una de ellas es que lo normal es que todo sea un desastre, que los astros se conjuren para que nada salga bien, pero a veces, muy de vez en cuando, las cosas cambian por un tiempo y se puede pensar que todo irá bien y que por fin los sueños se converTirán en realidad. Sé que conoces la canción, pero la pongo por si sirve para que alguno de los pocos que pasan por aquí la descubra. El vídeo oficial tampoco me gusta (sale una niña vestida de hada), pero la canción sí. Saludos.

SUCEDE QUE A VECES

Sucede que a veces la vida mata y el amor
te echa silicona en los cerrojos de tu casa,
o te abre un expediente de regulación,
y te expulsa del Edén, hacia tierras extrañas.
Sucede que a veces sales de un bar y la luz
quema la piel de este vampiro que te ama,
te llena la frente de fino polvo marrón-sur,
bostezas y te queman agujetas en las alas.

Pero sucede también
que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel
y te rescata del naufragio.

Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución,
reyes que pierden sus coronas,
verte entre la multitud,
abrazos que incendian la aurora
en las playas del sur.

Sucede que a veces la vida mata y te encuentras
solo y en este corazón no reciclable
se hunden petroleros desahuciados y sospechas
que provocan miopía en lanzadores de puñales.
Sucede que a veces la vida mata y el invierno
saca su revólver, te encañona en las costillas,
te aterran los álbumes de fotos y el espejo,
huele a pino el coche y el mar a gasolina.

Pero sucede también
que, sin saber cómo ni cuándo,
algo te eriza la piel
y te rescata del naufragio.

Y siempre es viernes, siesta de verano,
verbena en la aldea, guirnaldas en mayo,
tormentas que apagan el televisor.
Teléfonos que arden, me nombra tu voz,
hoy ceno contigo, hoy revolución,
reyes que pierden sus coronas,
verte entre la multitud,
abrazos que incendian la aurora
en las playas del sur.

Sucede que a veces la vida mata...
Y siempre es viernes, siesta de verano...
Hoy ceno contigo, hoy revolución...