domingo, 15 de junio de 2008

65 horas


El pasado lunes los ministros de trabajo de la Unión Europea aprobaron una directiva que amplía el horario de la semana laboral de 48 hasta 65 horas. De un plumazo se cargaron una de las conquistas sociales que tanto esfuerzo costaron hace casi un siglo a los obreros con conciencia de clase. Y fue facilísimo, porque el papel de los sindicatos es testimonial, en parte porque muchos de sus dirigentes se limitan a vivir de las cuotas de los afiliados, pero también porque el sistema ha terminado con la conciencia de clase, nos ha hecho creer que pertenecemos a la clase media y nos ha inoculado el germen del individualismo. Como pide el hipopótamo de Ramón, sí a las 65 horas semanales, pero de sueño.

Ampliación de la noticia:



Editorial del diario El País sobre este tema:


Comentario de Enrique Cerdán Tato, titulado "Sacarnos las mantecas":

2 comentarios:

Fernando López dijo...

Como dices, los sindicatos tienen un papel testimonial y los partidos políticos, viven de las cuotas de sus afiliados.

Pero esto es algo normal, todos adoramos al dios mercado, todos salvo algunos utópicos que se niegan en bajar del barco.
Esos utópicos ya son pocos, por eso es fácil acabar con las conquistas sus antepasados.

Vivimos rodeados de conformismo, todo nos parece bien, ya no nos sorprende nada. Ese es el problema, el conformismo de la falsa clase media.

Un saludo,,,
15 días sin escribir, se te echaba en falta

Paqui Pérez Fons dijo...

Para no perder lo poco que tenemos, tragamos con todo. Si alguna vez se protesta por esto, ya será demasiado tarde. Lo que podría haber sido un gran avance fue el plan de las 35 horas semanales en Francia, pero ya se encargaron de echarlo por tierra los empresarios, argumentando que se "reducían" sus beneficios. Como ahora, en plena época de crisis, los bancos vuelven a batir récords de beneficios.

Saludos.