domingo, 6 de julio de 2008

El viaje a la felicidad


El viaje a la felicidad no es un libro de autoayuda ni ofrece fórmulas mágicas para conseguir la felicidad. El libro de Eduardo Punset es un compendio de los últimos descubrimientos científicos acerca de la felicidad. En la línea de otros de sus libros, Eduardo Punset se entrevista con investigadores de diversos campos para ponerse al día sobre la ciencia ha podido comprobar hasta el mometo sobre lo que se conoce como felicidad. Eduardo Punset define la felicidad como la ausencia de miedo y parte de la idea de que la búsqueda de la felicidad es un hecho relativamente reciente, que se relaciona con el incremento de la esperanza de vida en el último siglo. Cuando la esperanza media de vida de los seres humanos se situaba en torno a los 30 años, el objetivo fundamental era la reproducción, la perpetuación de la especie por medio de la descendencia. La felicidad se dejaba para después de la muerte y en ese aplazamiento jugaban un papel importante las religiones. Al aumentar la esperanza de vida como resultado de los avances médicos y tecnológicos, nos encontramos con una cantidad de años adicionales (unos 40 años) para desarrollar nuestras inquietudes y es entonces cuando la felicidad se convierte en un tema central en la vida de las personas. Del mismo modo, la falta de felicidad deviene uno de los principales problemas de las sociedades contemporáneas. En el libro se afirma que la depresión es la principal causa de incapacidad en el mundo. En muchos casos la depresión tiene que ver con la dificultad de adecuar las expectativas del individuo a la realidad. El cerebro se fabrica modelos ideales que rara vez se adaptan a la realidad y que llevan inexorablemente a la insatisfacción. Para sobrevivir, para adaptarse mejor al medio, nuestro cerebro "inventa", rellena huecos para asimilar mejor el entorno, de manera que no ve lo que hay, sino lo que quiere ver o lo que le han enseñado a ver, con lo que se complica la comprensión de la realidad y genera motivos de insatisfacción cuando se comprueba la distancia existente entre lo que se esperaba y lo que hay en realidad. En la mayor parte de los seres vivos la felicidad tiene que ver con la satisfacción de las necesidades básicas: la comida y el sexo. Sin embargo, la complejidad de los seres humanos y el hecho de que seamos seres racionales aumentan las necesidades. Pero resulta sorprendente en muchos aspectos la cantidad de coincidencias que compartimos con el mundo animal. Por ejemplo, la parte de nuestro cerebro que regula los mecanismos del placer y las emociones es la parte más primitiva, el llamado cerebro reptiliano. Como los animales, la mayor felicidad no la proporciona la consecución de un objetivo, sino el proceso que lleva hasta lograrlo. Asimismo, al igual que nuestra estatura está regulada por los genes, aproximadamente el 50% de nuestras posibilidades de ser felices está marcado en nuestro código genético. La carga genética con la que nacemos determina nuestras posibilidades de ser felices. El resto depende de una conjunción de factores diversos, como el reconocimiento de los demás, la posibilidad de compartir las propias inquietudes con otros, el establecimiento de compromisos, es decir, de una serie de actitudes con uno mismo y con los demás y un conjunto de valores que permitan a las personas llevar una vida digna y apacible, encontrar motivos para emocionarse y tener las fuerzas necesarias para embarcarse en la búsqueda de lo que se cree que proporcionará bienestar y la capacidad de conseguir mantener el interés más allá del efímero momento del placer. Todos esos ingredientes entrarían en una hipotética fórmula de la felicidad. Eduardo Punset señala otras evidencias descubiertas por los científicos que ayudan a comprender mejor cómo somos y por qué nos comportamos como lo hacemos. Trata, por ejemplo, algunos factores externos que proporcionan placer inmediato, como el sexo, las drogas, el alcohol o la música. Alguno de éstos, como las drogas o el alcohol, crean adicción y llevan a las personas a perder el control sobre sí mismos, con lo que a la larga su consumo conduce a la insatisfacción. El viaje a la felicidad de Eduardo Punset contiene ideas muy sugerentes para entender mejor lo poco que hemos evolucionado en muchos aspectos respecto a seres vivos mucho más simples, los nuevos retos que plantea una vida larga y la enorme complejidad de la existencia.

PUNSET, Eduardo, El viaje a la felicidad. Las nuevas claves científicas, Editorial Destino. Barcelona, 2007

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