miércoles, 9 de julio de 2008

La chispa adecuada

Ésta es una de las canciones más conocidas de Héroes del Silencio. Se incluyó en su disco Avalancha, editado en 1995. Más tarde, en el disco Rarezas apareció una versión más amplia, en la que se añaden algunos párrafos a la letra de la canción. Existen varias interpretaciones sobre su significado. Algunos la señalan como una desmitificación del amor, aunque lo que resulta más evidente es que habla de una relación amorosa que terminó mal y de las secuelas que dejó en quien resultó engañado. Las palabras se convirtieron en avispas, que al ser pronunciadas provocaron un dolor infinito. El pasado se guarda en un ataúd, como todo lo que está muerto. Las imágenes del pasado son la dolorosa evidencia de que es otra persona quien disfruta ahora de lo que un día se creyó tener. Los recuerdos se confunden con la vana esperanza de que tal vez algún día el ser amado regrese, fantasías que alimentan la absoluta desolación de quien todo lo ha perdido ("poco es tanto cuando poco necesitas"). El narrador trata de convencerse a sí mismo de que es fácil olvidar, que resulta sencillo quemar todos los recuerdos si se encuentra la forma de hacerlo, si se da con la chispa adecuada. Sin embargo, no es cierto. No es posible olvidar, ni tampoco hay siempre una chispa adecuada que prenda la llama y haga arder lo que se desea quemar. Como los materiales textiles o los de construcción, existen también personas ignífugas, capaces de permanecer impasibles ante el fuego que consume a los demás y de no quemarse con el fuego que provocaron. Con esas personas es inútil buscar la chispa adecuada.

El vídeo es del concierto de la gira de despedida de Héroes del Silencio en el estadio de la Romareda en Zaragoza en octubre de 2007. La canción empieza en el minuto 1´10.

LA CHISPA ADECUADA

Las palabras fueron avispas

y las calles como dunas

cuando aún te espero llegar

de un momento a otro

En un ataúd guardo tu tacto y una corona

con tu pelo enmarañado

queriendo encontrar un arco iris infinito

Mis manos que aún son de hueso

y tu vientre sabe a pan

la catedral que es tu cuerpo

lo será del enemigo

eras verano y mil tormentas

y yo el león que sonríe a las paredes

que he vuelto a pintar del mismo color

No sé distinguir entre besos y raíces

No sé distinguir lo complicado de lo simple

y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar

todo arde si le aplicas la chispa adecuada

Escribe con carbón en mi pensamiento,

que cruzamos océanos de tiempo

dibujando los garabatos de mis fantasías

poco es tanto cuando poco necesitas

El fuego que era a veces propio

la ceniza siempre ajena

blanca esperma resbalando por la espina dorsal

ya somos más viejos y sinceros y ¿qué más da?

si miramos la "laguna"como llaman a la eternidad de la ausencia

No sé distinguir entre besos y raíces

No sé distinguir lo complicado de lo simple

Y ahora estás en mi lista de promesas a olvidar

Todo arde si le aplicas la chispa adecuada.