lunes, 14 de julio de 2008

Las fronteras se cruzan de noche


Xaquín López es reportero de TVE y un enamorado de África. En uno de sus viajes de trabajo al continente africano le surgió la oportunidad de conocer de cerca el tráfico de niños esclavos en el Golfo de Guinea. En Las fronteras se cruzan de noche recoge lo que descubrió en dos viajes conpunto de origen en Benín, uno de los países más pobres del mundo. Xaquín López consiguió contactar con dos traficantes de esclavos y les acompañó en todo el proceso: desde la compra de los niños en sus poblados de origen hasta su entrega a los capataces en los lugares donde iban a ser explotados. Las rutas de la esclavitud en el Golfo de Guinea se dirigen hacia los países más prósperos de la zona: Nigeria y Costa de Marfil. La mayor parte del libro relata un viaje en autobús desde Benín a Costa de Marfil. Los traficantes de esclavos han perfeccionado la manera de entregar sus "mercancías" para evitar ser detenidos y utilizan el transporte de viajeros para despistar a las fuerzas del orden, aunque en parte del trayecto cuentan con la colaboración de policías corruptos que les facilitan el viaje. En Las fronteras se cruzan de noche, Xaquín López refleja con maestría la realidad de muchos países africanos: la pobreza y la falta de educación, el machismo y el sometimiento de las mujeres, la escasez de oportunidades para labrarse un futuro mejor, la explotación de los niños, el poder del dinero, la corrupción, la utilización de los trámites burocráticos como método de enriquecimiento, los omnipresentes controles policiales en las carreteras,..., pero también la generosidad y la hospitalidad de los africanos, su capacidad para seguir adelante con tan menguados recursos y la belleza natural del territorio. Al mismo tiempo, el relato se completa con datos históricos sobre los países que el reportero atravesó en su viaje (Benín, Togo, Ghana, Costa de Marfil y Nigeria). Las fronteras se cruzan de noche recuerda en cierto modo a los libros de Javier Reverte y Ryszard Kapuscinski. El autor mezcla su peripecia personal con información sobre los territorios que recorre y, al mismo tiempo, denuncia una dura realidad y no puede dejar de sentirse culpable por no poder hacer nada para cambiar el triste destino de los niños convertidos en esclavos. A pesar de las campañas internacionales contra el trabajo infantil y la esclavitud, cada año miles de niños son vendidos por sus padres y llevados a trabajar a las plantaciones de cacao de Costa de Marfil o las canteras de Nigeria. La mayor parte del cacao que se consume en el mundo proviene de plantaciones en las que se utiliza mano de obra infantil esclava, pero ¿qué más da? Preferimos no saber, mirar hacia otro lado u olvidarnos rápidamente para alejar de nosotros la mala conciencia. Por eso, de vez en cuando hay que leer libros como éste para comprender las razones que llevan a arriesgar la vida en precarias embarcaciones a través del océano en busca de una vida mejor.


LÓPEZ, Xaquín, Las fronteras se cruzan de noche, Foca Editorial, Madrid, 2008.

Entevista a Xaquín López:


Fotografías del autor en los viajes que dieron lugar al libro:

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