sábado, 13 de septiembre de 2008

El alma de los verdugos (libro)


Hace unos meses se emitió en La 2 el documental El alma de los verdugos, fruto de la colaboración entre el reportero Vicente Romero y Baltasar Garzón, juez de la Audiencia Nacional. El documental fue el resumen de un trabajo de investigación mucho más amplio, condensado por Vicente Romero en un libro con el mismo título. El propósito inicial de Garzón y Romero fue conocer la naturaleza de los represores de las dictaduras del Cono Sur americano, aunque la investigación se centra casi exclusivamente en el caso argentino. El alma de los verdugos aporta el imprescindible contexto histórico para enmarcar los testimonios de las víctimas de la represión en Argentina, así como declaraciones de jueces y de algunos de los personajes siniestros que participaron en la represión, como el ex-policía Luis Patti o el ex- militar Adolfo Scilingo. El relato histórico permite comprender mejor la magnitud de la represión sobre una parte de la sociedad argentina y también algunos aspectos controvertidos sobre aquellos tiempos: la responsabilidad de los peronistas en la represión inicial, el consentimiento casi generalizado de la sociedad argentina ante el golpe militar de 1976, la colaboración del Partido Comunista argentino con la Junta militar, el papel de muchos empresarios en la elaboración de listas de "subversivos", la indiferencia de buena parte de la clase media urbana ante los crímenes de Estado, la utilización del Mundial de fútbol de 1978 como cortina de humo para ocultar el horror, la connivencia de multinacionales y organismos económicos con la Junta militar, el negocio asociado a la apropiación de bienes de los detenidos y desaparecidos, la promulgación de las leyes de Punto Final y Obediencia Debida por el gobierno del radical Alfonsín en un clima de tensión golpista, los indultos del peronista Menem,...

Pero la mayor parte del libro la ocupan las entrevistas a los supervivientes del horror y a quienes pelearon para que los crímenes cometidos por los represores no quedaran impunes. De estas entrevistas se extrae la misma conclusión a la que llegó Hannah Arendt a principios de los años 60 mientras asistía en Jerusalén a las sesiones del juicio contra el nazi Adolf Eichmann: la personalidad de los verdugos es ordinariamente vulgar en la mayoría de las ocasiones. No hay nada excepcional entre quienes se convierten en máquinas de tortura o en asesinos. Tendemos a pensar que son monstruos, pero lo más destacable de ellos es su anodina "normalidad". Pero lo más aterrador es la posibilidad de que, si se crean las condiciones adecuadas mediante el adoctrinamiento ideológico, pueda surgir todo un ejército de torturadores sin escrúpulos al servicio de quienes manejan los hilos del poder.

La última parte del libro se detiene en las iniciativas llevadas a cabo para poner ante la justicia a los criminales: los llamados Juicios de la Verdad, la pelea de las Madres y Abuelas de Mayo por encontrar a los niños robados en los centros de detención y el comienzo de las causas en nombre de la justicia universal, en las que tuvo un papel muy destacado el juez Garzón. Es la crónica de la lucha contra la impunidad. El libro concluye con una llamada de atención acerca de las violaciones de derechos humanos en nombre de la democracia: es el caso de la prisión de Guantánamo y de las cárceles secretas de la CIA, donde gobiernos que se autocalifican de democráticos han contribuido, bien por acción directa o bien por complicidad callada, a la destrucción física y psicológica de detenidos sin ninguna garantía. Mientras haya personas que recuerden y denuncien los crímenes, no existirá tranquilidad para los verdugos. De ahí la importancia de recordar.

GARZÓN, Baltasar y ROMERO, Vicente, El alma de los verdugos, RBA Editores, Barcelona, 2008. El libro incluye un CD con el documental emitido en televisión.

Reseña del libro:


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