domingo, 7 de septiembre de 2008

El efecto Lucifer (libro)


Philip Zimbardo es un conocido profesor e investigador de Psicología Social. A principios de los años 70 diseñó y dirigió el famoso experimento de la cárcel de Stanford. En aquel momento pretendía estudiar el poder de las situaciones para transformar el comportamiento de las personas. El experimento, que debía durar dos semanas, hubo de suspenderse antes de finalizar la primera semana debido a los comportamientos observados en los participantes. Lo ocurrido en la universidad de Stanford hizo correr ríos de tinta durante años e incluso sirvió de inspiración para el argumento para una película alemana (Das Experiment). En El efecto Lucifer Philip Zimbardo realiza por primera vez una detallada exposición del experimento de la prisión de Stanford. Pero el libro va más allá e incorpora las conclusiones de Zimbardo tras años de estudio del comportamiento humano, corroboradas con unos hechos mundialmente conocidos, acaecidos en 2003 en Irak.
Más de 30 años después de su experimento, el profesor Zimbardo se vio sacudido como millones de personas por las imágenes de las torturas de la cárcel de Abu Ghraib, en el Irak ocupado por las fuerzas de la coalición encabezada por EEUU. Junto al rechazo que le provocaron aquellas imágenes, Zimbardo observó su extraordinaria similitud con las escenas de las que había sido testigo en los sótanos de la facultad de Psicología de Stanford. Zimbardo tuvo la oportunidad de conocer de cerca a uno de los acusados de las torturas de Abu Ghraib, el sargento Ivan "Chip" Frederick, y participó como experto de la defensa en el consejo de guerra contra Frederick. Las conclusiones que extrajo sobre lo ocurrido en la prisión de Abu Ghraib coincidían con lo que había comprobado durante sus años de estudio acerca de la influencia que ejerce el entorno en el comportamiento humano. Con sus propios experimentos y otros estudios sobre obediencia, autoridad y conducta realizados por otros investigadores, como Albert Bandura y Stanley Milgram, Zimbardo constató la importancia del poder situacional (las condiciones particulares de una situación) en el comportamiento de las personas y la posibilidad que existe en todos los seres humanos de que personas consideradas normales acaben actuando con maldad con otras personas. Ése es el llamado "efecto Lucifer". Cualquiera puede comportarse de forma cruel con sus semejantes si se dan las condiciones adecuadas. Zimbardo comprobó algo que ya había observado Hannah Arendt durante el juicio al criminal de guerra nazi Adolf Eichmann: la extraordinaria banalidad del mal, es decir, la anodina personalidad de muchos seres que cometen atrocidades. Lo que se espera encontrar en tales casos son psicópatas, personalidades retorcidas. Pero en la mayor parte de las ocasiones se trata de personas "normales", sin ningún rasgo destacable, vulgares. La posibilidad del mal existe en todos nosotros y puede aparecer si se dan las circunstancias propicias. Todos podemos ser demonios, como en el dibujo de Escher.


Otra de las conclusiones de Zimbardo es la siguiente: aparte de las características propias de cada persona (disposición), el sistema y las situaciones que éste crea tienen mucha influencia en la forma de actuar de las personas y quienes detentan el poder pueden utilizar su posición para crear situaciones que lleven a las personas bajo su mando a cometer actos malvados. Zimbardo observó cómo tanto en el experimiento de la cárcel de Stanford como en la prisión de Abu Ghraib el "sistema", es decir, los responsables de la situación, habían creado las condiciones para que se produjesen los abusos de poder y humillaciones que se dieron sobre los prisioneros. Por acción u omisión de sus funciones, la culpabilidad de los actos que en aquellos lugares se habían llevado a cabo no recaía únicamente en sus autores directos, sino también en quienes permitieron que la situación se degradase hasta tal punto. Zimbardo no elude su responsabilidad sobre la deriva del experimento de la cárcel de Stanford y explica que aprendió una gran lección de todo aquello. Las conclusiones de sus estudios le llevan a acusar a los responsables de la política de EEUU en Irak de haber cometido actos contrarios a los derechos humanos. Zimbardo acusa directamente a presidente Bush, al vicepresidente Cheney, al ex- secretario de Defensa Donald Rumsfeld, al entonces director de la CIA George Tenet y a los mandos militares en Irak de las atrocidades cometidas en Abu Ghraib. Los soldados que torturaron a los prisioneros son responsables de sus actos, pero también quienes crearon las condiciones para que se produjesen las torturas y humillaciones.

Por otra parte, de los estudios de Philip Zimbardo y otros psicólogos sociales se deduce que al igual que el ser humano puede actuar de forma malvada con sus semejantes, también puede hacerlo de forma bondadosa. Frente a la banalidad del mal, Zimbardo afirma la existencia de la banalidad del bien. En las personas existe también la posibilidad de actuar de forma heroica, de resistir la presión y de hacer lo correcto a pesar de las circunstancias adversas. Zimbardo analiza el comportamiento de personas consideradas como héroes o heroínas y comprueba que son asimismo personas normales que deciden dejarse guiar por sus convicciones, aunque eso les comporte riesgos, como ser castigados o marginados. Finalmente, Zimbardo propone un decálogo de consejos para resistir la presión, aprender a actuar de forma autónoma y descubrir los intentos de manipulación de los poderosos. Conocer la forma de actuar de los demás proporciona recursos para resistir mejor ante órdenes arbitrarias. Philip Zimbardo es un excelente divulgador, su escritura es muy amena y el libro aporta interesantes reflexiones sobre la naturaleza humana. La lectura de El efecto Lucifer aporta fundamentalmente dos conclusiones: lo poco que conocemos a los demás e incluso a nosotros mismos y la necesidad de "vacunarse" contra la obediencia ciega, de entrenarse en la desobediencia y en el cuestionamienro de las órdenes que emanan de las estructuras del poder.


ZIMBARDO, Philip, El efecto Lucifer. El porqué de la maldad, Editorial Paidós, Barcelona, 2008.

Página web del libro:


Entrevista con Philip Zimbardo:


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