martes, 30 de septiembre de 2008

Izquierda




Recurro con frecuencia a los escritos de Enric González, pero casi siempre expresa ideas que se me pasan por la cabeza o que me invitan a pensar más sobre temas a los que ya había dedicado un tiempo. Su columna de hoy en el diario El País trata sobre la omnipresente crisis del capitalismo, la falta de alternativas por parte de quienes un día se calificaron de izquierdas y la perplejidad ante la ausencia de reacción de quienes se siguen identificando con lo que se considera izquierda. O los valores que antes defendía la izquierda han cambiado y quienes creíamos en ellos nos hemos quedado desfasados e incapaces de adaptarnos a los nuevos tiempos de materialismo generalizado o la izquierda ya no existe y no queda más remedio que dedicarse a otros menesteres. La conclusión vendría a ser que no queda más remedio que buscarse la vida como cada cual considere mejor. A eso vamos.

IZQUIERDA

Algunas guerras tienen un resultado confuso. La II Guerra Mundial la ganó Estados Unidos, pero también la ganaron, a más largo plazo, dos países vencidos como Alemania y Japón. El Reino Unido ganó, pero perdió. La Unión Soviética salió victoriosa del choque, pero no del siguiente conflicto planetario, la llamada guerra fría. A veces, cuando se produce una gran crisis, hay que esperar para saber quién sobrevive, quién saca ventaja y quién paga el pato.

Aún es pronto para conocer a los vencedores del actual colapso financiero. Todo apunta, de momento, a los bancos supervivientes y, en un sentido estratégico, a China. En cambio, el primer cadáver está ya en la cuneta, a la vista de todos. ¿Tienen alguna noticia de aquello que se denominaba la izquierda? No espero respuesta, porque los muertos suelen callarse.

El PSOE ya se ha apuntado al plan de Bush (con las oportunas correcciones demócratas), que, como saben, traslada al contribuyente la factura de los destrozos bancarios. Este mismo diario, que dentro de la industria del ramo tiende a alinearse en el flanco izquierdo, ha adoptado una posición similar. De Izquierda Unida no sé qué decir: en su página digital tienen colgado un texto, fechado en junio, en el que hablan del superávit presupuestario (que en paz descanse) y exigen movilizaciones con fines inconcretos.

La izquierda, antes, tenía un proyecto. Seguro que se acuerdan: el internacionalismo obrero, la nacionalización de la banca y la energía, la cogestión, ese tipo de cosas. Ahora estamos en el capitalismo con matices. Mercados, sí, pero "regulados". Ya ven. La regulación de los mercados es como el patrón oro: una idea extraordinaria para el siglo XIX.

Seamos honestos: quienes nos sentimos de izquierda, porque no creemos que el liberalismo proponga un sistema justo, estamos huérfanos. O quizá no. Quizá tenemos ya un montón de nuevas alternativas, pero no nos hemos enterado porque ningún diario habla de ello. La moda es el laicismo. El reparto de la riqueza ha dejado de interesarnos.

Miren, no nos preocupemos. Antena 3 estrenó el domingo pasado Sexy money, una historia de "lujos, corrupción, escándalos y secretos" en "una de las familias más ricas de Nueva York". Miremos, callemos y no le demos más vueltas.


La serie Dirty sexy money se emite en Antena 3 los domingos por la noche y cuenta con la participación de Donal Sutherland, Peter Krause (A dos metros bajo tierra) yWilliam Baldwin, entre otros. Más información en el siguiente enlace:

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