martes, 21 de octubre de 2008

Pesadillas americanas


El pasado domingo en el programa En Portada se emitió un documental sobre la situación actual de EEUU, tras ocho años de gobierno de George Bush. El programa se acercó a los más desfavorecidos y analizó el impacto que las políticas económicas de los últimos años han tenido sobre ellos. Bastan unos cuantos datos para hacerse una idea de lo mal que lo está pasando esa clase trabajadora que los candidatos a la presidencia ignoran sistemáticamente en sus mítines (todas sus proclamas se refieren a la clase media):

- En la ciudad de Nueva York tres millones de ciudadanos necesitan a diario ayuda de beneficencia para poder comprar comida.

- Mucha gente que trabaja no gana lo suficiente para poder alimentar a sus familias.

- Los ingresos de los trabajadores son en la actaulidad más bajos que hace treinta años.

- La administración Bush redujo los impuestos a las grandes empresas y a los más ricos, con lo que descendieron los fondos federales para programas sociales.

- En EEUU hay casi 50 millones de personas sin seguro médico. La única forma que tienen de recibir asistencia médica es pagando un seguro privado. Los seguros médicos suben a un ritmo de un 10% anual, mientras la subida de los salarios no sobrepasa el 3% anual, por lo que muchos trabajadores tampoco pueden hacer frente a los pagos del seguro médico.

- La principal causa de endeudamienro de las familias en EEUU antes de la crisis hipotecaria de las subprime eran los gastos médicos. Las deudas por gastos médicos cierran las líneas de crédito de los bancos a las familias, condenándolas en muchas ocasiones al desahucio.

- La esperanza de vida en algunos lugares de EEUU es tan baja como en los países más pobres y la mortalidad infantil es superior a la de países como Cuba, Portugal o Grecia.

- Durante el mandato de Bush, el Congreso de EEUU aprobó una ley para asegurar la atención médica a los niños pobres, pero el presidente la vetó alegando que el país no se podía permitir semejante gasto. Sin embargo, con lo que se gasta en pocos días en las guerras de Irak y Afganistán, se podría haberproporcionado asistencia médica gratuita a todos los niños del país.

- El programa educativo de la administración Bush ("No child left behind", es decir, "Que ningún niño se quede atrás") ha obligado a las escuelas públicas a competir para obtener fondos. Los fondos se asignan en función de los resultados académicos que obtengan sus alumnos, lo cual ha aumentado la presión sobre profesores y estudiantes, que se dedican exclusivamente a aprender cómo aprobar los exámenes para no perder la asignación estatal o federal.

- También se han recortado los fondos para la justicia pública. Bush vetó una ley del Congreso para asignar más dinero para contratar abogados de oficio, que defienden a los más desfavorecidos.

- Con una sexta parte de lo que se ha gastado en la guerra de Irak se podrían haber financiado programas de seguridad social y de pensiones durante 75 años.

El balance es desastroso, el resultado de una política neoliberal que Bush ensayó en el estado de Texas, antes de llegar a la presidencia del país. Allí probó la reducción de impuestos a las compañías petroleras y el recorte de gastos sociales, que empobració aún más a los más pobres. Un ejemplo reciente del impacto de este tipo de políticas se puede encontrar en la Nueva Orleans posterior al huracán Katrina. En el documental se aprecia cómo, tres años después de la tormenta, en los barrios más pobres apenas se ha recontruido nada, se ha doblado el número de personas sin techo, el precio de los alquileres se ha triplicado, la mortalidad y el número de suicidios se han disparado y no hay suficientes servicios públicos para atender a la población. Un presente y un futuro de pesadilla para mucha gente en la primera potencia mundial.

Sinopsis del programa:

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