sábado, 10 de enero de 2009

Gaza, como Gernika



Imagina lo que pasaría:
- !Ja! !Esto hará que los israelíes de vuelvan contra su gobierno!

¿Para qué sirve la ONU? Una vez más se ha puesto de manifiesto su inutilidad para detener la violencia indiscriminada contra una población civil inocente y sufriente. Ayer, tras más de dos semanas de "debates", consiguieron aprobar una resolución para pedir un alto el fuego en Gaza, que pudo ser aprobada por la abstención de EEUU. La resolución fue rechazada tanto por el gobierno israelí como por Hamás, que controla el territorio de Gaza. Entretanto, se incumplen sistemáticamente los periodos de tregua de tres horas para permitir la entrada de ayuda humanitaria, el gobierno israelí no permite la entrada de periodistas en la franja de Gaza y se limitan a anunciar un recrudecimiento en su "ofensiva". A pesar de las limitaciones a la información, se van conociendo las atrocidades cometidas por el ejército israelí, que ya ha matado a más de 800 personas y en varias ocasiones ha bombardeado deliberadamente edificios donde había civiles indefensos. Muchos de los muertos son niños. La matanza continúa ante la indiferencia de la mayoría y pronto será una noticia más, desplazada por temas más comerciales. Pero no hay que olvidar quiénes son los responsables de esta masacre, quiénes manipulan la realidad a su antojo y no tienen ninguna voluntad de alcanzar un compromiso que asegure de una vez por todas la paz. El gobierno de Israel y quienes lo respaldan son culpables y si existiese la justicia, algún día deberían ser juzgados y condenados por ello.

En el diario El País de hoy, el politólogo francés Sami Naïr compara el sufrimiento de los palestinos con la masacre de Gernika durante la Guerra Civil española, que se convirtió en un símbolo de la barbarie contra la población civil. Naïr explica muy bien algunos de los aspectos que una y otra vez se ocultan deliberadamente cuando se habla de Hamás y de los reiterados incumplimientos del gobierno israelí, cuya falta de voluntad de llegar a un compromiso duradero ha quedado demostrada una y otra vez en todas y cada una de las negociaciones de paz emprendidas hasta el momento. Recomiendo leerlo con atención.


EL GERNIKA DE LOS PALESTINOS
SAMI NAÏR

He aquí lo que el Gobierno israelí ha reservado al pueblo palestino: la muerte. Podemos emprender en pleno siglo XXI la agresión a poblaciones civiles, destruir sus escuelas, hospitales, casas, lugares de culto, campos de deporte. Podemos arrasar sus aldeas, pueblos, ciudades. En el mayor silencio de la buena conciencia. Y también de la cobardía.

Podemos hacerlo si somos un Estado que dispone de uno de los más formidables arsenales militares de todos los tiempos, que cuenta con la complicidad de los poderosos de este mundo, de sus medios de comunicación, de la horda de plumíferos siempre dispuestos a justificar lo injustificable con el pretexto de combatir el integrismo. Podemos hacerlo contra este pueblo sobre todo si éste es musulmán.

Podemos hacerlo cuando nos hemos acostumbrado a violar la legalidad internacional, las leyes más elementales de la guerra, el simple principio de humanidad.

Los dirigentes israelíes están en guerra. Lo están desde hace tiempo, mucho tiempo. Con toda impunidad. Cuentan con la complicidad de todos: de los europeos, de los asiáticos, de los rusos, de los africanos y aun de ciertos países árabes, desde hace tanto tiempo arrodillados, envilecidos y revolcados en el fango del sometimiento al imperio americano, el cual lo permite todo, y ayuda incluso a escondidas a perpetrar el crimen. ¡Pobre pueblo palestino! ¿Cómo no enloquecer de rabia? Algunos de tus hijos se convierten en terroristas que se hacen saltar por los aires asesinando a civiles israelíes. Es un crimen que hay que condenar, como el lanzamiento de cohetes sobre la población civil israelí. No es la respuesta correcta a tu tragedia. Pero sabemos lo que decís en Palestina. ¿Qué pensarían los europeos si se instalaran en su casa, les confiscaran sus tierras, y levantaran horribles y enormes muros en sus propias ciudades para encerrarlos en ellas? ¿Qué dirían si vieran a colonos, alentados por el ejército, atacar a los civiles palestinos, arrancar los olivos, cortar el agua de los barrios que quieren invadir, humillar a la gente en los pasos fronterizos?

El Gobierno israelí practica el cinismo político, intentando convertir al pueblo palestino en el chivo expiatorio de sus problemas políticos internos. Ya que esta guerra emprendida de modo tan desproporcionado contra el pueblo palestino obedece a sórdidos motivos electorales, en la base de los cuales está la idea de que el partido político que mate a más palestinos ganará las próximas elecciones en Israel. Esto es un insulto para los israelíes por parte de sus cínicos dirigentes. ¿Se quiere hacer creer que el pueblo israelí está ávido de muerte, él que ha escapado a la muerte? ¿Se quiere confirmar la idea de que estaría sediento de sangre palestina? El método consiste luego en hacer pagar colectivamente a los civiles palestinos los actos de un partido político concreto, no menos irresponsable, como es en este caso Hamás. El principio de la responsabilidad colectiva está prohibido por el derecho de la guerra. Con la liquidación de los Acuerdos de Oslo y la continuación de los "asesinatos selectivos" de los dirigentes de Hamás, ¿cabía esperar que los islamistas se quedasen de brazos cruzados?

La intención, por último, de hacer creer que actuando de esta manera el Estado israelí combate el integrismo. Qué justificación tan lamentable y pobre. ¿Por qué este régimen israelí, que ha organizado la democracia dentro de sus fronteras, salvo, todo hay que decirlo, para los árabes israelíes que son tratados como ciudadanos de segunda, rechaza esta misma democracia cuando es practicada por los palestinos? Fue el pueblo palestino en su mayoría el que eligió democráticamente bajo supervisión internacional a Hamás. Y estas elecciones, ¿no eran una de las exigencias de la Hoja de Ruta apoyadas por las potencias internacionales, entre ellas Europa?

¿No gusta el resultado? Pero entonces, ¿por qué se acepta que en Israel la extrema derecha religiosa, fanática y racista esté en el poder, imponga su chantaje para llevar a cabo una guerra a ultranza y la construcción de un Israel imperial? ¿Por qué no se exige a los israelíes que neutralicen a esta gente? Ya que todos sabemos que mientras sigan teniendo peso dentro de la democracia israelí, no habrá paz en Oriente Medio.

¿Acaso no se exige porque se respeta la soberanía popular? Pues entonces también hay que respetar la de los palestinos, ya que la soberanía de los pueblos es indivisible e inalienable. Hay que someterse a ella, a menos que se desprecien los valores democráticos a los que se hace referencia con tanta demagogia en Europa, Israel o EE UU.

En realidad, con el bombardeo sobre Gaza y su posterior invasión el Gobierno de Israel hará florecer el islamismo en Palestina y en el mundo musulmán. Es la manera más irresponsable de alimentar el odio. Serán numerosos los jóvenes palestinos que sueñen con la venganza. Serán numerosas las víctimas inocentes israelíes que paguen la locura de sus dirigentes.

Estas afrentas a los principios más elementales de la humanidad y de la democracia son terribles. E imperdonables.

El enviado especial de la ONU para los derechos humanos en Palestina, Richard Falk, ha declarado que lo que está haciendo Israel al millón y medio de palestinos de Gaza es "un crimen contra la humanidad". Ha dicho que el castigo colectivo infligido a este pueblo es una flagrante violación del artículo 33 de la cuarta Convención de Ginebra. Ha pedido que se constituya urgentemente una corte criminal internacional para averiguar y determinar las responsabilidades de los dirigentes civiles y militares israelíes, y juzgarlos.

Richard Falk es judío, judío americano. Para nosotros Richard Falk representa el honor de los judíos porque defiende, ante lo intolerable, a la humanidad en su conjunto.

Ante estos bombardeos sólo nos queda nuestra indignación. Sólo tenemos nuestras lágrimas para las lágrimas de estas madres que gritan sobre los cuerpos despedazados de sus hijos. Ya sean palestinas o israelíes. Sólo tenemos nuestro dolor ante tanto dolor. Al empezar este año, nos encontramos ante la guerra del fuerte contra el débil. Y ya es medianoche en el siglo para los palestinos. Como lo fue ayer para los pacíficos habitantes de Gernika.


Matanza deliberada de civiles en Gaza:


Información detallada sobre quién rompió la tregua de seis meses (no fue Hamás, como se dice una y otra vez, sino Israel) y quién incumplió las condiciones pactadas de la tregua (si no había lanzamientos de cohetes ni atentados, se levantaría el bloqueo a Gaza) y quién engañó a los mediadores:


Intenciones de Israel en Gaza:


Información desde el interior de Gaza, procedente de cooperantes entre los que se encuentra Alberto Arce, quien mantiene contacto diario con varios medios de comunicación en España:


Sobre el silencio de Obama:

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