viernes, 6 de febrero de 2009

¿Vida digna?


¿Puede el Estado imponer su voluntad cuando se discute el derecho a una muerte digna cuando la vida hace mucho tiempo que dejó de serlo? ¿Puede un gobierno que se llama democrático saltarse a la torera los principios del Estado de Derecho y la división de poderes? En Italia, sí. De nuevo el gobierno de Silvio de Berlusconi pone en tela de juicio su calificación como democrático y de derecho. Para impedir que se cumpla la sentencia del Tribunal Supremo italiano que permitía la desconexión de Eluana Englaro, el gobierno de Berlusconi se ha sacado de la manga un decreto de urgencia. Como Giorgio Napolitano, Presidente de la República, ha anunciado que no firmaría el decreto, el gobierno presidido por Berlusconi ha comunicado que presentará el decreto al Parlamento, donde tiene mayoría absoluta y donde tiene asegurada su aprobación. Berlusconi y quienes le apoyan se han pasado por el forro la decisión del Tribunal Supremo y el poder moderador del Presidente de la República. En cada decisión que toman se va desvelando un poco más el talante de estos personajes. Pero si esto es grave, lo es aún más que todo el mundo tenga derecho a opinar en un caso que ante todo es un drama humano. Eluana Englaro lleva 17 años en coma y no puede decidir por sí misma. Su familia afirma que ella no hubiera querido permanecer en una situación sin salida y deberían ser escuchados antes que todas las personas ajenas a ellos que no sólo manifiestan su opinión, sino que además quieren imponerla.

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2 comentarios:

Marga V. dijo...

Hoy en la radio escuché a Berlusconi justificar sus actos por razones de "conciencia personal". Que no podía dejar de hacer cuanto estuviera en su mano para impedir que muera.

Todos estos financieros no quieren darse cuenta de que sus decisiones políticas y financieras condenan a mucha gente a morir en vida, incluso aunque no tengan que ser alimentadas, simplemente van muriendo de hambre, de malnutrición, de miseria .... lentamente.

Paqui Pérez Fons dijo...

Dudo mucho de que Berlusconi tenga lo que se podría llamar "conciencia". Usa un tema polémico para reforzar el apoyo de una parte de la sociedad italiana a su proyecto. Sabe que el voto católico es muy importante y no le importa romper aún más el desprestigiado sistema político italiano con tal de reforzar su poder. En EEUU, con un caso parecido, como el de Terry Schiavo, Bush manifestó su opinión contraria a desconectarla, pero acató la decisión de los tribunales. Italia es un mundo aparte.

Gracias por tu visita y por tu opinión.