jueves, 30 de abril de 2009

El miedo


Recientemente se ha publicado por primera vez en español la novela El miedo, del escritor francés Gabriel Chevallier. En ella se relata la experiencia en el frente de un joven soldado francés durante la Primera Guerra Mundial. El joven Jean Dartemont, el protagonista, es el álter ego del propio Chevallier, que fue movilizado en 1914 y combatió en las trincheras hasta el final de la contienda. El libro es un impresionante relato de la verdadera cara de la guerra: el sufrimiento de los combatientes, la suciedad, las enfermedades, la sangre, el desaliento, el escaso valor en el campo de batalla de los "grandes ideales" como el nacionalismo, el amor a la patria, el desprecio por las vidas ajenas de aquellos que orquestan las guerras, los sacrificios inútiles, la inconsciencia de los arrebatos heroicos, el cansancio, el aburrimiento, la camaradería con quienes comparten el mismo destino y el miedo. Esta sensación acompaña al protagonista a lo largo del relato y le lleva a preguntarse por qué tiene que malgastar su juventud en un oscuro agujero y por qué debe odiar a un enemigo que sufre las mismas penurias al otro lado del frente. El miedo ofrece un retrato realista y sin censuras de lo que significó la llamada Gran Guerra para los millones de soldados que combatieron en ella durante cuatro años: la euforia inconsciente de las primeras semanas de la guerra, la instrucción en los campamentos, la estupidez de muchos mandos militares, la vida en el laberinto interminable de las trincheras, las ofensivas en las que sólo se avanzaban unas decenas de metros, los ataques con gas, los primeros bombardeos aéreos, la muerte omnipresente, los momentos de tregua, las dificultades que entraña tener una opinión crítica y atreverse a manifestarla en voz alta, la propaganda, la censura , las acusaciones de falta de patriotismo, el aborregamiento necesario para cumplir órdenes que si se analizasen mínimamente nunca serían llevadas a la práctica,... La narración del soldado Dartemont, salpicada con sus reflexiones y sus conversaciones con el cabo Nègre y su amigo, el general barón de Poculote, supone una magistral descripción de la realidad de una guerra cruenta, que inauguró un siglo de conflictos brutales y cuya conclusión no sirvió para detener la barbarie, sino que contribuyó a reanudarla pocos años después. Gabriel Chevallier fue acusado de antipatriota cuando el libro se editó en 1930 y durante unos años se suspendió su publicación. El contexto no era el propicio para alegatos antibelicistas. Pero si se quiere conocer la verdadera realidad de la guerra, hay que leer este libro. He aquí una cuantas frases para ilustrar el espíritu de El miedo:


"Sobre todo, no he de pensar... ¿Qué podría plantearme? ¿Morir? Eso no puedo planteármelo. ¿Matar? Es lo desconocido, y no tengo ningunas ganas de matar. ¿La gloria? No se gana gloria aquí, hay que estar más en la retaguardia. ¿Alcanzar cien, doscientos, trescientos metros en las posiciones alemanas? Demasiado he visto que eso no cambiaría nada los acontecimientos. No tengo ningún odio, ninguna ambición, ningún móvil. Sin embargo, debo atacar...

Mi única idea: pasar a través de los balazos, de las granadas y de los obuses, escapar a ellos, vencedor o vencido. Por otra parte, ser vencedor es vivir. Ésta es también la única idea de todos los hombres que me rodean."


"Los héroes puros escasean. Y si, para conseguir un héroe, hay que hacer pedazos a diez mil hombres, prescindamos de los héroes. Pues sepa que la misión a la que ustedes nos destinan, tal vez serían ustedes incapaces de cumplirla".


"!Estoy hasta las narices! !Tengo veintitrés años, veintitrés años ya! He estrenado ese porvenir que quería que fuera tan pleno, tan rico en 1914, y no he conseguido nada. Mis mejores años transcurren aquí, echo a perder mi vida en unas ocupaciones estúpidas, en una subordinación imbécil, llevo una vida contraria a mis gustos, que no me ofrece meta alguna, y tantas privaciones, tantos fastidios quizá terminen con mi muerte... !Estoy hasta las narices! Soy el centro del mundo, y cada uno de nosotros lo es también para sí mismo. Yo no soy responsable de los errores ajenos, no me solidarizo con sus ambiciones, sus apetitos, y tengo mejores cosas que hacer que pagar su gloria y su provecho personal con mi sangre. Que hagan la guerra los que gustan de ella, yo me desentiendo absolutamente. Es un asunto de profesionales, que se las apañen entre ellos, que hagan su oficio. !No es el mío! ¿Con qué derecho disponen de mí estos estrategas cuyas funestas elucubraciones he podido juzgar? Recuso su jerarquía, que no es prueba de su valor, recuso las políticas que han llevado a esto. No tengo ninguna confianza en los organizadores de masacres, desprecio incluso sus victorias por haber visto demasiado de qué están hechas. No es odio lo que siento, sólo detesto a los mediocres, a los necios, que a menudo se promocionan, se convierten en todopoderosos. Mi patrimonio es mi vida. No poseo bien más preciado que defender. Mi patria es lo único que conseguiré ganar o crear. Yo muerto, me importa un bledo cómo se vayan a repartir los vivos el mundo, el trazado de las fronteras, sus alianzas y sus enemistades. No pido más que vivir en paz, lejos de los cuarteles, de los campos de batalla y de los genios militares de todo jaez. Vivir no importa dónde, pero tranquilo, y convertirme lentamente en lo que debo ser... Mi ideal no es matar. Y si he de morir, entiendo que sea libremente, por una idea que me sea querida, en un conflicto en el que yo tenga mi parte de responsabilidad..."


CHEVALLIER, Gabriel, El miedo, Editorial Acantilado, Barcelona, 2009.


Extracto del primer capítulo:


Bibliografía reciente sobre la I Guerra Mundial:


Colección de grabados del pintor Otto Dix sobre la I Guerra Mundial:


WebQuest sobre la I Guerra Mundial:

miércoles, 29 de abril de 2009

Lo que oculta la gripe


¿Es realmente tan grave la epidemia de gripe porcina? Anualmente se producen en el mundo cientos de miles de fallecimientos relacionados con distintos tipos de gripe. Sólo el año pasado murieron de gripe más de 36.000 personas en EEUU. Pero lo cierto es que la epidemia ha desplazado de las portadas otros muchos temas tan preocupantes o más.

La gravedad de la crisis económica:


El constante goteo de muertos en Irak:



La peligrosa situación en Pakistán:


El caos en Afganistán:


martes, 28 de abril de 2009

Hijos de un tiempo perdido


Además del magnífico trabajo sobre el terreno del equipo de investigación del yacimiento de Atapuerca, tiene un enorme mérito la labor divulgativa que desarrollan sus miembros. Hijos de un tiempo perdido. La búsqueda de nuestros orígenes forma parte de la ya extensa bibliografía producida por estos extraordinarios investigadores. El libro recoge de forma amena y muy didáctica los últimos debates científicos y las conclusiones más recientes sobre la historia de la evolución humana, desde la aparición de los primeros homínidos hasta los albores del Neolítico. La edición incluye numerosas ilustraciones y cuadros-resumen que sintetizan la información esencial de las distintas especies de homínidos que jalonan el camino hasta el Homo Sapiens Sapiens. Hijos de un tiempo perdido. La búsqueda de nuestros orígenes recibió en 2004 el Premio Prisma al mejor libro de divulgación científica y es precisamente un magnífico ejemplo de cómo acercar la ciencia al gran público sin sacrificar la calidad ni el rigor epistemológico.


BERMÚDEZ DE CASTRO, José María,MÁRQUEZ, Belén, MATEOS, Ana, MARTINÓN-TORRES, María y SARMIENTO, Susana, Hijos de un tiempo perdido. La búsqueda de nuestros orígenes, Editorial Crítica, Colección Ares y Mares, Barcelona, 2004.

Sinopsis:

domingo, 26 de abril de 2009

Por fin "Redes" en horario de máxima audiencia




Redes, uno de los mejores programas de la televisión actual, vuelve en horario de máxima audiencia. Tras varios años relegado a las madrugadas, por fin podremos ver este programa de ciencia y pensamiento conducido por Eduard Punset en un horario estelar, los domingos a las 21 horas en La 2. Este domingo el programa está dedicado a una reunión de científicos de todo el mundo que tuvo lugar el pasado mes de noviembre en Puebla, México. Bajo el título de "Ciudad de las ideas" y con el lema "No creas todo lo que piensas" los pensadores reunidos en Puebla abordaron diversos temas, como la religión, la moralidad, la sexualidad y el comportamiento humano. Se puede leer un resumen del programa en el siguiente enlace:


Y a partir de mañana, se podrá ver el programa completo en http://www.rtve.es/ , en la sección A la carta.

martes, 14 de abril de 2009

Mañana


A la tercera, el día que llegue, será la vencida.

lunes, 13 de abril de 2009

La semilla de la barbarie. Antisemitismo y Holocausto


El profesor Enrique Moradiellos ha escrito un libro imprescindible para conocer las circunstancias que llevaron al exterminio organizado de millones de judíos durante la Segunda Guerra Mundial. Las semillas de esta barbarie se fueron depositando desde la segunda mitad del S. XIX y acabaron encontrando un campo abonado para florecer durante el régimen nazi y la guerra total que desencadenaron sus seguidores. Moradiellos parte del hecho incuestionable del Holocausto, la matanza organizada de judíos en los territorios ocupados por los nazis, y analiza el contexto que lo hizo posible: la crisis económica que encumbró a los nazis al poder y el antisemitismo, el odio a los judíos no por el hecho de ser practicantes de otra religión, sino por su consideración como una "raza" inferior que además ponía en peligro la "pureza racial" de Alemania y amenazaba con corromper su "espíritu". El autor analiza también la aparición del concepto de "raza", que no se puede encontrar antes del S. XIX, y que fue utilizado por los blancos europeos para justificar su dominio de otros territorios y relacionarlo con su supuesta superioridad, lo cual presuponía la inferioridad de los pueblos distintos. También se aborda la instrumentalización de la teoría de la evolución con el llamado darwinismo social, que llevó a trasladar la lucha por la supervivencia del mundo natural al campo social y a considerar la existencia de culturas superiores o más "aptas" y culturas inferiores o menos "aptas". El mal uso de la ciencia dio argumentos al racismo en general y al antisemitismo en particular. Moradiellos realiza después un detallado recorrido histórico desde la aparición de la religión judía hasta comienzos del siglo XX. Este repaso a la historia permite ver de dónde surgieron muchas de las acusaciones vertidas hacia los judíos y muchos de los tópicos que se siguen usando para referirse a ellos. Moradiellos califica de antijudaísmo o judeofobia los prejuicios hacia los judíos desde la Antigüedad a la Edad Contemporánea, porque la causa fundamental de su rechazo y marginación fue la práctica del judaísmo. Este hecho les hizo sufrir persecuciones cuando el cristianismo se convirtió en religión mayoritaria en Europa y les convirtió en chivos expiatorios en diversos periodos de crisis o tensión social. Su situación empezó a cambiar a partir de la Ilustración. La extensión de la idea de tolerancia religiosa llevó a que los judíos fuesen adquiriendo paulatinamente la condición de ciudadanos de pleno derecho en los Estados en los que habitaban. Pero el nuevo contexto socioeconómico derivado del desarrollo del capitalismo y la industrialización en el S. XIX y el cientifismo reduccionista ofrecieron el contexto adecuado para el surgimiento del antisemitismo, con toda su retahíla de ideas racistas y propósitos de exterminio. En este caldo de cultivo crecieron los que serían dirigentes más destacados del partido nazi y todos los que les apoyaron, tanto por acción como por omisión. El libro ofrece amplia información con un estilo ameno y muy bien documentado y permite aclarar muchos conceptos. Es una lectura imprescindible para los interesados en la historia.

MORADIELLOS, Enrique, La semilla de la barbarie. Antisemitismo y Holocausto, Ediciones Península, Barcelona, 2009.

Reseña del libro:


jueves, 9 de abril de 2009

La clase perdedora


En el diario El País del pasaso martes 7 de abril se publicó un interesante informe de José Luis Barbería sobre el papel del sistema educativo español como perpetuador de las diferencias de clase. El sistema educativo español, lejos de servir para eliminar las diferencias socioeconómicas de los alumnos, no hace sino perpetuarlas. Las carencias de partida que sufren los estudiantes más desfavorecidos no logran reducirse y los estudiantes de los grupos sociales situados en los escalones más bajos de la pirámide de clases pocas veces logran escapar del destino que tuvieron sus padres. Es de sobra conocido que la función de la escuela es formar ciudadanos que se adapten al sistema socioeconómico dominante, pero existía también la posibilidad de que la escuela sirviese para dotarse de las herramientas necesarias para transformar el sistema. Sin embargo, lo que se observa en el sistema educativo español es que son pocos los que lo consiguen y que todas las modificaciones legislativas de los últimos años poco han hecho por cambiar las cosas para los que presisamente están más necesitados de ayuda. La escuela, tanto la privada como la pública, es un ente clasista, reproductor de las diferencias de clase, donde la igualdad de oportunidades es pura teoría. Ése es el verdadero problema.


LA CLASE PERDEDORA
JOSÉ LUIS BARBERÍA

Imaginemos el sistema educativo como una larga de carrera de obstáculos. Lo primero que salta a la vista es el alto grado de abandonos prematuros y de participantes descalificados por no haber cubierto la distancia mínima en el plazo establecido. Lo segundo que llama la atención es la extracción social de los que se quedan por el camino, ya en los primeros tramos, y cargan con los sambenitos estigmatizadores del "fracasado escolar" y de "repetidor". Quítese de la cabeza la convicción de que la escuela es, por excelencia, el espacio natural de la igualdad de oportunidades que consagra la Constitución. Hágase a la idea de que, pese a los buenos propósitos, el éxito académico no depende exclusivamente del esfuerzo y de la capacidad personal de su hijo.

¿Cómo se explica, si no, que los perdedores pertenezcan de forma tan abrumadoramente mayoritaria a las familias de rentas más bajas? Por muchos casos de hermanos con rendimientos académicos dispares que se den, el análisis del problema establece que no estamos ante cuestiones personales. No es cierto que los alumnos partan de la línea de salida en condiciones idénticas y con competencias similares. Las diferencias están ya presentes en el kilómetro cero porque a la hora de matricularles por primera vez ya hay niños a los que se les ha inculcado el amor por la lectura y el conocimiento y otros a los que no. Por lo mismo, hay padres que acompañarán los estudios de sus hijos y velarán para que adquieran la mejor formación y otros que se inhibirán de esa tarea.


España partía hace sólo tres décadas de una situación muy alejada de los países desarrollados, también educativamente hablando, pero ha conseguido en ese tiempo ampliar la escolarización obligatoria hasta los 16 años, con uno de los sistemas educativos más equitativos de la OCDE, según el Informe Pisa -que evalúa el nivel de conocimientos de los jóvenes de 15 años de 55 países del mundo. El informe dice que si se eliminan los condicionantes socioeconómicos y culturales de los alumnos, las escuelas españolas públicas, privadas y concertadas dan unos resultados muy similares entre sí. Sin embargo, ese contexto sigue pesando enormemente. Los hijos de los trabajadores no cualificados tienen 4,5 veces menos de probabilidades de acceder al ámbito universitario que los vástagos de los profesionales de alto nivel. Sólo un tercio de los de familias obreras o de asalariados del campo cursará el Bachillerato y de ellos únicamente la mitad llegará a la universidad. Si usted no tiene estudios, le conviene saber que su chico cuenta con 20 veces más de posibilidades de incurrir en el fracaso escolar que el hijo de padres universitarios; exactamente, el 40% contra el 2%, según el estudio recientemente publicado por el profesor de Sociología de la Universidad de La Laguna, José Saturnino Martínez.

El sistema educativo es una maquinaria de reproducción de las desigualdades socioeconómicas, aunque en el caso de los alumnos particularmente brillantes y trabajadores deje márgenes de maniobra para "la movilidad de clase" y haya acompañado la irrupción de las mujeres, cuyo rendimiento es muy superior.

Gracias a las becas, siguen dándose ejemplos de alumnos de familias de rentas muy bajas que acaban una y hasta dos carreras universitarias. Pero no dejan de ser una notable excepción en un modelo en el que el capital cultural y económico condiciona fuertemente el rendimiento escolar y el estatus social. Es lo que las estadísticas llevan voceando tercamente sin que ese debate llegue a prender en la opinión pública. Y eso, que, como han puesto de relieve los economistas Jorge Calero y Josep-Oriol Escardíbul, la educación determina cada vez más la posición laboral y las trayectorias vitales de las personas.

"La extensión de la escolarización y la evidencia de que, por lo general, los hijos superan el nivel de conocimiento de sus padres contribuye a ocultar que las desigualdades relativas se mantienen más bien constantes para los chicos, aunque hayan disminuido entre las mujeres", opina José Saturnino Martínez.

Pero las estadísticas hablan de un problema colectivo que, además de socavar la equidad y la justicia, compromete el futuro del país arrojando al mercado de trabajo a masas de jóvenes poco cualificados para afrontar la "sociedad del conocimiento". Ahora vemos en las colas del paro a esos chicos que, sobre todo en el Sur y el Levante español, abandonaron prematuramente sus estudios tras el reclamo de un buen salario en la construcción o la hostelería.

Sólo el 68% de los jóvenes españoles cursa los estudios secundarios postobligatorios del bachillerato y los Ciclos Formativos de Grado Medio, frente al 81% medio del conjunto de la OCDE. Ese dato nos sitúa a la cola de Europa, únicamente por encima de Portugal y Malta, en un momento en el que la UE aspira a que el 85% de los jóvenes menores de 22 años hayan "completado" los estudios de Enseñanza Secundaria Superior en 2010. A ese "cuello de botella" en el sistema hay que sumar una tasa de fracaso escolar del 30,8%, el doble de la media de la UE-27. "El sistema reproduce la estructura social de España. Las familias de rentas altas envían a sus hijos a las escuelas privadas, en su mayoría, regidas por la Iglesia católica, mientras que las familias de rentas medias y bajas los envían a escuelas públicas, donde se concentran los hijos de los inmigrantes. Esta polarización por clase social caracteriza el sistema escolar en España", afirma Viçenc Navarro, economista y politólogo.

De hecho, las diferencias de rendimiento escolar registradas en el Informe PISA se explican básicamente por el nivel social, tanto de los padres como de los centros. Los investigadores han llegado a la conclusión de que la variabilidad observada entre centros educativos en las pruebas de lectura está asociada en un 50% a las características del estudiante, muy particularmente, al estatus socioeconómico de su familia y también al sexo, la edad y la condición o no de inmigrante. Las características del centro influirían en los resultados en un 16%, mientras que la naturaleza competitiva o cooperativa de los métodos didácticos, los medios materiales y el tipo de gestión no superarían el 6%. Descubrir que los elementos determinantes del rendimiento escolar son, en gran medida, ajenos al sistema ha sido una gran sorpresa para muchos teóricos que fían todas las soluciones a las reformas políticas o al incremento de la financiación.

No es un secreto que los alumnos de los colegios privados (independientes y concertados) obtienen, por lo general, mejores promedios que los de las escuelas públicas, aunque tampoco es evidente que esos resultados reflejen mejoras educativas. "Los centros privados pueden conseguir un mejor clima escolar por la vía de concentrar alumnos de características parecidas, pero el rendimiento académico de los adolescentes de los centros públicos sería, incluso, superior si se descontaran los factores socioeconómicos", sostienen Calero y Escardíbul. Así, la supuesta "calidad" educativa de esos centros no sería otra cosa que la "calidad" cultural y económica de los padres que llevan a sus hijos a esos colegios.

La mayoría de los expertos opina que el nivel cultural de los padres pesa más que sus recursos económicos. Queda fuera de toda duda que el sistema muestra una enorme resistencia a ser modificado. "La segregación urbana produce segregación escolar porque los centros privados están ubicados generalmente en áreas de población de nivel socioeconómico elevado y, por lo tanto, tienen mayores probabilidades de matricular a usuarios de ese nivel", indica Escardíbul. Las familias con más recursos seleccionan con mayor cuidado el centro escolar de sus hijos. Jorge Calero y otros estudiosos ponen el acento en lo que denominan el "efecto suelo", según el cual, el temor a perder posición social y la preocupación por la formación aumentan a medida en que se asciende de clase. Por lo mismo, y a la inversa, las familias de rentas más pobres tendrían menos inquietudes de esa naturaleza por la imposibilidad misma de descender en la escala social. Según esta teoría, la actitud de los padres ante la educación estaría, pues, condicionada por el análisis coste-beneficio. Las familias de menores rentas tienen mucho más en cuenta los ingresos que se dejan de percibir por aplazar la entrada en el mercado de trabajo.

¿Es exagerado afirmar que en la medida de sus recursos, las familias "compran" el nivel social, económico y de formación de los compañeros de colegio y potenciales amigos de sus hijos? Los centros privados tienden a seleccionar a sus alumnos-usuarios y a blindarse contra los estudiantes problemáticos. De alguna manera, la particularidad de su oferta descansa, precisamente, en su capacidad de seleccionar a sus estudiantes. Y eso que en el plano académico y de la disciplina no se puede homogeneizar bajo la misma mirada prejuiciosa a todos los hijos de la inmigración. "Me gustaría tener más inmigrantes en mi clase, pero siempre que sean chinos", apunta, con un punto de humor, una profesora de un centro público de Madrid.

Aunque, según algunos teóricos, la financiación pública adicional a los centros privados apenas mejora los resultados educativos, no se puede negar que, desde el punto de vista de los intereses particulares, optar por la enseñanza privada en España es una buena inversión. Puede, incluso, decirse que es tan buen negocio privado como mal negocio para el conjunto de la sociedad. La huida de la escuela pública que las clases medias iniciaron a mediados de los noventa no se ha detenido. El número de estudiantes de las universidades privadas pasó de 58.875 a 132.794 durante los años 1995- 2003, periodo en el que la enseñanza pública superior descendió de 1.449.967 a 1.349.248 alumnos. Contra lo que se supone, la incorporación de los hijos de inmigrantes sin formación no repercute negativamente en el rendimiento escolar medio si son menos del 10% de la clase.

"Ningún otro país europeo presenta porcentajes tan altos de población en la enseñanza privada, que genera un gasto superior por alumno. En España, la escuela es clasista en lugar de ser una institución multiclasista donde cristalice el concepto de ciudadanía", critica Vincenç Navarro. Los estudios de la OCDE ponen de manifiesto el elevado peso proporcional del gasto privado español en educación, -0,5% del PIB en 2002, el más elevado de la UE a 15 -, en un país que invierte en enseñanza -4,3% del PIB en 2002- un punto menos de su PIB que los socios europeos.

En el extremo opuesto, los hijos de familias que responden a los indicativos de una madre inmigrante de cuello azul (trabajadora no cualificada) con menos de 100 libros en casa, aparecen potencialmente abocados al fracaso.

Remover las desigualdades sociales requiere que la educación sea lo más independiente posible de las condiciones socioeconómicas de los alumnos. "Habría que invertir justamente la situación actual para que la igualdad formal de oportunidades se convierta en igualdad real de oportunidades. Hay que impedir que las desigualdades de origen colonicen el sistema", subraya Jorge Calero. Según Escardíbul, la proclamada igualdad de oportunidades se resiente también porque la reserva de plazas limita la posibilidad de que los alumnos de incorporación tardía, inmigrantes, por lo general, entren en un centro concertado. La capacidad de recabar recursos económicos de las familias y de seleccionar a los alumnos de Bachillerato en función de sus notas constituye, a su juicio, otro obstáculo adicional.

"Aunque las becas y los programas de educación compensatoria cumplen una función notable, el sistema sigue siendo bastante selectivo en el acceso a los centros concertados y actúa insuficientemente en las aulas para corregir las desigualdades sociales. Las Administraciones deberían tener en cuenta que ubicar las escuelas en tal o cual zona contribuye a reducir o a incrementar la segregación", indica. El incremento de las becas y la inversión, la evaluación pública de los resultados de cada centro y la promoción del consumo familiar de bienes culturales son otras de sus propuestas.

Pero el obstáculo mayor que lastra el objetivo de la igualdad de oportunidades es el bajo nivel educativo de los padres. Aunque España es el cuarto país del mundo con mayor diferencia de nivel educativo entre la generación de los padres y la de los hijos, este despegue no le ha liberado todavía del peso inerte del pasado. El grado de formación de los padres que en 2004 tenían hijos de 17 o 18 años era el más bajo de la UE, excepción hecha de Portugal.

Los déficits académicos de los alumnos son, en buena medida, fruto de las carencias culturales de la propia sociedad. Tenemos la paradoja de que el fracaso y la repetición de curso son moneda corriente, incluso en comunidades como La Rioja o Castilla y León que, por sí mismas, podrían disputar a Finlandia y a Corea del Sur los primeros puestos de la excelencia en el Informe PISA. La tardía expansión de nuestro sistema académico hace que los escolares paguen hoy el retraso acumulado a lo largo de décadas.

miércoles, 8 de abril de 2009

Cazadores de cuerpos


Sonia Shah es una periodista independiente de EEUU dedicada a la investigación de cómo las grandes corporaciones ejercen su poder en el mundo. En su libro Cazadores de cuerpos ha investigado las prácticas de las grandes empresas farmacéuticas. El libro fue prologado por John Le Carré, quien destaca la valentía de Shah y apunta en menos de dos páginas los grandes temas que deberían ser abordados en el campo de la investigación farmacológica y los tratamientos médicos. En el libro se tratan muchos temas, como la adaptación de las grandes compañías farmacéuticas a los escenarios de la globalización y el capitalismo despiadado a la búsqueda del máximo beneficio, la inversión en fármacos que ya no sirven para curar, sino cuya función es hacer sentirse mejor a quienes los toman, la creación de dolencias mediante extensas campañas de márqueting que llevan a potenciales pacientes a convertirse en consumidores habituales de fármacos que en realidad no necesitan (como el Prozac o la Viagra), la creación de compañías privadas que organizan experimentos médicos (CRO), la deslocalización de los experimentos médicos a países pobres y la dependencia que se crea en estos lugares de las inversiones realizadas por los patrocinadores de los experimentos, que detrae recursos humanos de unos sistemas sanitarios ya de por sí bastante precarios y el nuevo colonialismo al que se encuentran sometidos muchos de los países menos desarrollados o aquellos en vías de desarrollo, pero donde los controles son laxos o no existen leyes que protejan a los enfermos o a las personas que participan en experimentos médicos, ... La autora detalla experimentos en diferentes épocas y explica cómo se fueron estableciendo las normas éticas que debe regir la experimentación con seres humanos. Este contexto sirve para analizar qué se está haciendo en la actualidad y cómo en la mayor parte de los casos los controles exigidos en los países desarrollados no se respetan en los países menos desarrollados. El eje del libro gira en torno a la consideración de la salud como un derecho o simplemente como un vivero de negocio donde especular para enriquecerse. Cazadores de cuerpos es un libro muy interesante y aporta múltiples asuntos para la reflexión. Es una lectura muy recomendable para quienes se indignaron con El jardinero fiel, la novela de John Le Carré que puso en el primer plano la falta de humanidad y la búsqueda de lucro a toda costa de los directivos de las grandes compañías farmacéuticas.

SHAH, Sonia, Cazadores de cuerpos. La experimentación farmacéutica con los pobres del mundo, 451 Editores, Madrid, 2009

Reseña del libro y comentarios:


martes, 7 de abril de 2009

The visitor



Éste es el título de la última película de Tom McCarthy, uno de los cineastas independientes más destacados de EEUU. El visitante es un profesor universitario al borde de la jubilación, que ha perdido el interés por su trabajo y por la vida en general. Obligado por su jefe, debe asistir a un congreso en Nueva York. Cuando llega a su apartamento en la ciudad, se encuentra con que una pareja de inmigrantes sin papeles está viviendo allí. Alguien les engañó y les alquiló el piso y no tienen adónde ir. El profesor les deja quedarse hasta que encuentren otro lugar y así da comienzo una convivencia que cambiará sus vidas por completo. McCarthy ha declarado que con esta película se planteó reflejar cómo las pequeñas decisiones puden acabar produciendo grandes cambios y también tratar de acercar la comunidad inmigrante a los espectadores y mostrarles sus preocupaciones, sus sueños y, por encima de todo, su humanidad. En la película aparecen temas de candente actualidad en las sociedades de los países más ricos: la persecución a los inmigrantes sin papeles, la privación de derechos a quienes no posesen la documentación adecuada, el desconocimiento de los de fuera, la asociación de lo diferente con lo exótico, el sentimiento de superioridad de los ricos sobre los que se consideran desfavorecidos, las sospechas hacia los musulmanes, la conculcación de derechos con el pretexto de la seguridad,... La música tiene un protagonismo especial en la película, donde aparece como terapia para aliviar el dolor y también como un lenguaje universal que cualquiera puede entender y compartir. Y la ciudad de Nueva York se convierte otra vez en el escenario de los sueños y las pesadillas de personas llegadas desde todo el mundo. Por todo ello, The visitor es una película que merece la pena ver.

Sinopsis y críticas:



Entrevistas con Tom McCarthy:



jueves, 2 de abril de 2009

Las mejores definiciones de la realidad


Dos viñetas para pensar sobre la famosa reunión del G-20 en todos los sentidos. Por un lado, Forges pone de manifiesto quiénes cargarán con el peso de las políticas económicas que los responsables del desastre se saquen de la chistera y por otro lado, Ramón invita a reflexionar sobre quiénes son los verdaderos antisistema.


Las decisiones de las lumbreras del G-20:

miércoles, 1 de abril de 2009

Las peores intenciones


Mientras casi todos miran hacia Londres, en Israel se hacen públicos los planes del nuevo gobierno, una coalición de seis partidos, que incluye a peligrosos extremistas. El cargo de ministro de Asuntos Exteriores ha sido adjudicado al ultraderechista Avigdor Lieberman, que hoy mismo ha considerado muertos los acuerdos de la conferencia de Annapolis y ha proclamado que la única vía para conseguir la paz que le conviene a Israel es prepararse para la guerra. Una peligrosa declaración de intenciones que augura nuevos sufrimientos para quienes llevan décadas sufriendo.


Más información en: