martes, 30 de junio de 2009

Para pensar

- Quien sigue al rebaño acaba pisando excrementos. Darío Lostado.

- Un hombre inteligente se recupera pronto de un fracaso. Uno que no lo es no se recupera nunca de un éxito. Rudyard Kliping.

- La educación es aquello que permanece cuando se ha olvidado todo lo aprendido en el colegio. Albert Einstein.

- Se ríen de mí porque soy diferente. Yo me río de ellos porque son todos iguales. Kurt Cobain.

- Casi todo lo absurdo de nuestra conducta es resultado de imitar a aquellos a quienes no podemos parecernos. Samuel Johnson.

- El mayor castigo para las personas que no se interesan por la política es que serán gobernadas por personas que sí se interesan por ella. Arnold Toynbee.

- En la juventud aprendemos y en la madurez comprendemos. Marie Von Ebner Eschenbach.

- Envejecer es como escalar una montaña: mientras se sube, las fuerzas disminuyen, pero la mirada es más libre, amplia y serena. Ingmar Bergman.

- Para gobernar a una nación no basta con haberla vencido. Alexis de Tocqueville.

- La vida es algo más que aumentar la velocidad. Mahatma Gandhi.

- Si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo. Albert Einstein.

- Un tropiezo previene una caída. Thomas Fuller.

- Una onza de acción vale más que una tonelada de teoría. Friedrich Engels.

- Todo el mundo debería ser respetado, pero ninguno idolatrado. Albert Einstein.

- Todos somos muy ignorantes. Lo que ocurre es que no todos ignoramos las mismas cosas. Albert Einstein.

- La crueldad es la fuerza de los cobardes. Proverbio árabe.

- La persona más poderosa es aquella que es dueña de sí misma. Séneca.

- No podemos esperar que el viento sople sobre nuestras velas. Queremos y debemos orientar nuestras velas hacia donde sopla el viento. Antonio Machado.

- No es signo de salud el estar bien adaptado a una sociedad enferma. Jiddu Krishnamurti.

- Quienes mantenemos abiertos los ojos podemos leer volúmenes enteros en lo que contemplamos a nuestro alrededor. E. T. Hall.

- Hay una fuerza motriz más poderosa que el vapor, la electricidad y la energía atómica: la voluntad. Albert Einstein.

- Cada vez que se encuentre usted en el lado de la mayoría, es tiempo de hacer una pausa y reflexionar. Mark Twain.

- No puedo enseñaros nada, solamente puedo ayudaros a buscar el conocimiento dentro de vosotros mismos, lo cual es mucho mejor que trapasaros mi poca sabiduría. Sócrates.

domingo, 28 de junio de 2009

La actualidad de China


Éste es el título de un magnífico libro del periodista Rafael Poch-de-Feliu, actualmente corresponsal del diario La Vanguardia en Berlín. Anteriormente trabajó como corresponsal en Moscú, donde escribió otro libro extraordinario titulado La gran transición. Rusia, 1985-2002. Después se trasladó a Pekín, donde trabajó durante seis años, que le han permitido contemplar los trascendentales cambios que está experiementando China y acercarse a una realidad que con frecuencia nos llega distorsionada por intereses políticos y económicos. En La actualidad de China Poch-de-Feliu combina sus conocimientos históricos con la observación directa y las charlas con numerosos ciudadanos chinos para presentar un informe imprescindible para todos los que se interesen por el mundo chino. Poch viaja por todo el país y analiza los grandes desafíos a los que se enfrenta China, que son los mismos que deberá afrontar el resto del mundo. Las enormes dimensiones de China, con más de una cuarta parte de la población mundial, la convierten en un país clave, en un laboratorio donde se puede observar el éxito o el fracaso de las decisiones sobre el modelo de crecimiento elegido para el futuro. Poch analiza las características del sistema chino: su modelo económico (economía de mercado dirigida por el Estado), su modelo político (dictadura abierta, donde las decisiones se toman de forma colegiada y se realizan sesiones monográficas de estudio con expertos para abordar los problemas y proponer soluciones, un gobierno consciente de que hay muchos aspectos por mejorar, como la tortura, la represión, la pena de muerte o la corrupción) y su política hacia el exterior (donde fomenta las relaciones de integración e interdependencia, en lugar de las relaciones de dominación. Su principal preocupación es mantener fronteras estables con sus vecinos y no se ven en la política china ambiciones imperialistas: sus intervenciones en el exterior no son de saqueo, sino de inversión). En el libro se aborda también la situación de los países fronterizos (Vietnam, Laos, Camboya, Birmania-Myanmar, Mongolia, Corea del Norte y Japón) y también los problemas internos en China en el Tíbet y en el Turkestán, donde existen importantes minorías que enfrentadas al poder central. Todos los capítulos de La actualidad de China son muy interesantes y documentados, pero lo más valioso en mi opinión se encuentra en aquellas partes en las que se analizan los ingentes retos a los que se enfrentará China en un futuro cercano: mantener el crecimiento económico sin poner en peligro el entorno, el envejecimiento de su población, la mejora del nivel de vida de sus ciudadanos, dar trabajo a cientos de millones de trabajadores y seguir proporcionando a la población recursos suficientes para su supervivencia. Todas estas cuestiones no pueden ser abordadas siguiendo el camino de los países más desarrollados, que basaron su crecimiento en el saqueo de otras regiones del mundo y en un despilfarro energético que pone en peligro la supervivencia del planeta. Es evidente que el modelo de crecimiento actual no sirve para el futuro, pero también lo es que no se puede pedir a las poblaciones de los países en desarrollo que renuncien a las ventajas de las que disfrutan los habitantes de los países ricos. Por tanto, esto lleva a la necesidad de un cambio de modelo: olvidarse del derroche, el despilfarro y los lujos y apostar por una vida más austera y sostenible. El autor ve en China un escenario decisivo para este cambio de mentalidad, porque si algo destaca de su historia es la continuidad en el tiempo de una civilización milenaria, de la que se podrían extraer numerosos ejemplos positivos. Esto no quiere decir que La actualidad de China sea un libro pro-chino y por tanto antioccidental. Poch-de-Feliu también anota múltiples aspectos negativos, como la destrucción sin complejos del patrimonio artístico del pasado, la contaminación, la represión, la censura, la debilidad de la sociedad civil, el conformismo de las masas,.. Pero el autor también señala la escasa objetividad con la que se aborda la información sobre China desde la mayoría de medios occidentales y los prejuicios que se repiten una y otra vez en la prensa: la amenaza que supondrá la superpotencia china, el recelo hacia su programa espacial, la machacona insistencia en la falta de respeto a los derechos humanos, el apoyo a la causa tibetana, el extraordinario eco que se dio a los sucesos de Tiananmen en comparación a cómo se presentaron al mundo otros acontecimientos cuando menos igual de graves, como el bombardeo del Parlamento ruso ordenado por Borís Yeltsin en 1993,... Resulta imposible resumir en unas pocas líneas la extraordinaria calidad de La actualidad de China. Vale la pena leerlo y aprender con él.

POCH-DE-FELIU, Rafael, La actualidad de China. Un mundo en crisis, una sociedad en gestación, Editorial Crítica, Barcelona, 2009.

Sinopsis del libro:


Blog de Rafael Poch-de-Feliu desde Berlín:

viernes, 26 de junio de 2009

Juguete roto


Videos tu.tv


Ayer falleció Michael Jackson, un ejemplo de adónde puede llevar una infancia robada en beneficio del dinero y el espectáculo. La niñez es una etapa básica en la formación de la personalidad de cualquiera y hasta los genios necesitan ser niños. Una de las canciones que más me gustan es "Black or white". En ella se encuentran estrofas significativas, como éstas: "No voy a pasar mi vida siendo un color" o "No importa si eres blanco o negro". No debería importar, aunque el color de su piel acabase convirtiéndose en una de las manifestaciones más extremas de su desequilibrio. En cualquier caso, queda el artista genial.


La versión completa de este vídeo en el siguiente enlace. Incluye la letra en la parte derecha de la página:

http://www.youtube.com/watch?v=5UO_F3I9gJE

domingo, 21 de junio de 2009

Estadistas


Otro gran artículo de Enric González acerca de la imagen pública de los hombres de Estado y lo que se oculta tras ella. Enric González se centra en la figura de François Mitterrand, considerado mayoritariamente como un gran estadista, y reflexiona sobre el recuerdo que quedará de Silvio Berlusconi. En el fondo la cuestión es ¿qué es preferible: ser transparente y que se aireen los múltiples defectos de los hombres públicos o construir una imagen falsa, que una investigación seria no tardaría en derribar? Que cada uno responda como crea oportuno.



LAS VIRTUDES DEL ESTADISTA
ENRIC GONZÁLEZ

A un estadista no se le exige honradez. Bueno, sí, se le exige, pero no se le valora por ella. Cuentan más la inteligencia y la compostura pública, virtudes que, cuando se combinan con la falta de escrúpulos (cualidad sine qua non del estadista), emanan densos efluvios de cinismo.
Examinemos el caso de François Mitterrand, comúnmente considerado uno de los grandes estadistas de nuestro tiempo. Mintió, delinquió, favoreció a la extrema derecha y propició la corrupción. Todo eso lo sabemos, y empezaba a saberse ya en los últimos años de su mandato. Daba igual. Encarnaba la majestad de la República, el empaque de la Historia y, además, una cierta idea de Francia y de Europa.

Poco a poco, fue sabiéndose todo de él. Obviemos su juventud ultraconservadora, su colaboración con el régimen de Vichy, su amistad con personas implicadas en el exterminio de los judíos: agua pasada. Concentrémonos en sus 14 años como inquilino del palacio del Elíseo, durante los cuales cometió todas las tropelías del manual.

Empezó como suelen empezar estas cosas: con una mentira. En noviembre de 1981, meses después de su elección, le fue diagnosticado un cáncer de próstata con metástasis. Un prestigioso especialista, el doctor Adolphe Steg, que tuvo que examinarle a escondidas en un lavabo del palacio, descartó que pudiera sobrevivir más de tres años. Mitterrand ordenó que su cáncer quedara en secreto, lo que obligó a falsear durante 12 años los informes médicos que hacía públicos cada seis meses.

En 1983 ordenó que fueran intervenidos los teléfonos de unas 150 personas, entre las que había políticos, abogados, periodistas y empresarios, a las que consideraba "enemigos potenciales". También intervino el teléfono de la actriz Carole Bouquet, que no era enemiga potencial, pero le gustaba mucho.

En 1984 envió tropas a la frontera entre Congo (entonces Zaire) y Ruanda, oficialmente para detener el genocidio que los hutus cometían contra los tutsis, en realidad para proteger a los dirigentes del genocidio, viejos aliados de Francia. Sólo un año después, en 1985, hizo que un equipo de agentes secretos destruyera en Nueva Zelanda el Rainbow Warrior, buque insignia de Greenpeace, para dificultar la protesta de la organización ecologista contra los ensayos nucleares franceses en Mururoa. En el atentado contra el Rainbow Warrior murió un fotógrafo, Fernando Pereira.

Hubo otros asuntos públicos, como la corrupción y los sobornos en Elf. Y, evidentemente, otros asuntos privados. No era ningún secreto que Mitterrand mantenía relaciones con distintas señoras, y tampoco era un secreto que albergaba en un palacio de la República a Anne Pingeot, confidente y madre de su hija Mazarine. No era un secreto, pero nadie lo publicaba.

Su vida personal estaba tan compartimentada que su hijo Jean-Christophe (conocido en África como "papa m'ha dit", "papá me ha dicho", por su labor como encargado de la diplomacia más oscura, esa que, por ejemplo, convirtió en inmensamente rico al recién fallecido presidente de Gabón) no conoció personalmente a su hermanastra Mazarine hasta 1994: Mitterrand había sido operado de cáncer y el hijo le visitó antes de la hora fijada, cuando la hija secreta estaba aún en la habitación del hospital. La situación, según los testigos, resultó embarazosa. Poco después, la revista Paris Match fue autorizada a desvelar el secreto de Anne Pingeot y de Mazarine, que utilizaban habitualmente el avión presidencial para sus desplazamientos.

Los últimos años, cuando el cáncer le obligaba a guardar cama durante casi toda la jornada, fueron casi dantescos. En 1993 se suicidó Pierre Bérégovoy, ex primer ministro de Mitterrand: tenía mucho de honesto y poco de estadista, y no pudo soportar que le acusaran de corrupción. En 1994 se suicidó, en su oficina del Elíseo, François de Grossouvre, que en teoría había dejado de ser asesor presidencial en 1985, pero seguía ocupándose, como Jean-Christophe, de los temas ocultos.

En 1996, cuando murió, este periódico tituló: "Francia despide con emoción a Mitterrand, el último presidente que encarnó la grandeur". En la información se encontraba esta frase, escrita por un servidor: "Su larguísimo mandato, su influencia internacional, sus obras arquitectónicas y su propia personalidad hicieron de él un Rey Sol del siglo XX. Francia entera se inclina en memoria del hombre que acabó con la guillotina".

Cuando muera Silvio Berlusconi, dudo que publiquemos algo parecido. ¿Por qué? Por una simple cuestión de estadismo: aquello que decíamos de la inteligencia, la compostura y el cinismo reconcentrado.

sábado, 20 de junio de 2009

Otra vez en la cima


A pesar de la escasa cobertura mediática, las chicas de la selección de baloncesto siguen haciendo historia. Esta tarde han conseguido la medalla de bronce en el campeonato de Europa que ha tenido lugar en Rusia al imponerse a Bielorrusia. El premio tiene un enorme mérito en un país en el que el deporte femenino sigue siendo el pariente pobre en el reparto de ayudas e interés de los medios de comunicación. Seguro que en septiembre no sucede lo mismo con las andanzas del equipo masculino.

Más información en:


Irán: percepción distorsionada


El hogar de los valientes (se refiere a EEUU, tal y como se lo nombra en el himno del país, The Star Spangled banner)

- Esos iraníes son unos nenazas. ¿Te acuerdas de cuando Bush robó las elecciones en 2000?¿Acaso salimos a las calles a quejarnos? !Ni hablar!

- !Demonios, no! Dijimos, bueno, las cosas son así. Y nos fuimos a casa a ver la tele,...

En el caso de las últimas elecciones en Irán, como en tantos otros asuntos, la mayor parte de los medios de comunicación han presentado una visión monolítica de los acontecimientos: casi todos se han apresurado a afirmar que la reelección de Mahmud Ahmadineyad ha sido fraudulenta y han dado por buenas las denuncias de uno de los candidatos opositores, Mir Hosein Musaví. En la última semana los telediarios y las páginas de los principales diarios se han llenado de declaraciones de opositores, de llamativas fotos de las manifestaciones callejeras en favor de Musaví y de llamamientos a la repetición de las elecciones. Todos destacan la censura y la represión de los manifestantes por las fuerzas del orden, en ocasiones violenta. La sensación de haber visto lo mismo en otras ocasiones es inevitable. Parece que se vuelve a intentar de nuevo provocar un vuelco político en favor de los intereses occidentales, como anteriormente sucedió en Ucrania y en Georgia, donde los medios de comunicación también colaboraron en la creación de una "realidad" distinta de lo que verdaderamente sucedía. Por ello resulta muy interesante una entrevista publicada hace 4 días en el diario alemán Spiegel Online, que ofrece una versión distinta de lo que nos intentan hacer ver sobre Irán. El entrevistado es Flynt Leverett, uno de los mayores expertos estadounidenses sobre Irán y Oriente Medio. Durante años trabajó en la CIA y en el Departamento de Estado de EEUU y entre 2002 y 2003 formó parte del Consejo de Seguridad Nacional, como asesor de Condoleezza Rice. Después se desvinculó de la administración Bush por discrepancias sobre la forma de llevar la política exterior y la lucha contra el terrorismo. Actualmente trabaja como profesor en la Universidad de Pennsylvania y es miembro del think tank New America Foundation. En la entrevista, Leverett afirma que no cree que se haya producido manipulación electoral, que la victoria de Ahmadineyad es lo que cabía esperar por los apoyos con los que cuenta en todo el país y por el resultado del debate entre candidatos, del que salió ganador, y que las denuncias de fraude de Musaví se limitan a irregularidades que se quedan pequeñas en comparación con el enorme fiasco de las elecciones del año 2000 en EEUU. El experto indica que los gobiernos occidentales y los medios de comunicación están exagerando los apoyos a Musaví e ignoran deliberadamente lo que no conviene a sus intereses. Leverett considera que en lugar de jugar a aprendices de brujo intentando subvertir la realidad, sería mejor intentar normalizar las relaciones con Irán y sentarse a negociar con quien ha sido elegido en las urnas. Vale la pena leer la entrevista. Me parece de lo más acertado que he leído recientemente sobre Irán y es un complemento fundamental a otras informaciones recientes que presentan un Irán diverso, como el documental sobre la juventud iraní emitido hace una semana en el programa En portada.

Entrevista a Flynt Leverett en Spiegel On Line:


Irán: juventud a escondidas, documental de En Portada:

Información reciente sobre Irán en el diario El País:


NOTA: Esta noche, especial sobre Irán en La noche temática:

viernes, 19 de junio de 2009

22 años después


Hoy hace 22 años del mayor atentado perpetrado por los asesinos de ETA en el centro comercial Hipercor, en Barcelona. 22 años después, los terroristas siguen dejando su rastro de sangre cuando tienen oportunidad. Sus repugnantes métodos y sus delirantes objetivos no llevan a ninguna parte, excepto a la cárcel. Otros policías tomarán el testigo del asesinado y, más pronto que tarde, no será más que otra página negra en la historia.

Más información en:


Un hombre bueno


Ayer se apagó la vida de Vicente Ferrer, un ejemplo de hombre bueno. Formado como jesuita, viajó a la India y pronto se dio cuenta que tanto el paraíso como el infierno se encuentran en la Tierra, e inició múltiples proyectos para mejorar la vida de los más pobres y marginados en el distrito de Anantapur, en el Estado indio de Andhra Pradesh. La magnitud de lo conseguido por la Fundación Vicente Ferrer en la India es impresionante: construcción y gestión de escuelas, hospitales, viviendas, cooperativas rurales, uso de fuentes de energía alternativas, ayudas a discapacitados, formación profesional, planificación familiar, dignificación de las mujeres,... Ferrer demostró que con la solidaridad de los más favorecidos se puede construir un futuro mejor para los desposeídos y que una gestión adecuada de los recursos puede multiplicar los beneficiarios de la ayuda. Como ha dicho su mujer Anna, en realidad Vicente Ferrer no ha muerto, porque seguirá presente en todos los rincones de Anantapur.

Más información en:




martes, 16 de junio de 2009

Fiesta del cine


Durante tres días de la próxima semana se celebrará por primera vez en España la llamada Fiesta del Cine. Es una iniciativa importada de Francia, donde ya lleva realizándose 25 años, y consiste en rebajar el precio de las entradas de cine a 2 €. Los espectadores podrán elegir las películas que deseen. El único requisito es compar una entrada a precio normal durante el domingo. Con la entrada se recibirá un pase sin límite de entradas para poder comprar durante los dos días siguientes las entradas que se deseen a 2 €. De esta manera se intenta atraer a las salas de cine al público reacio, que pone la excusa del precio de las entradas para justificar las descargas de internet y el pirateo. Esta excusa no será válida durante los próximos 21, 22 y 23 de junio. A la iniciativa se han sumado un buen número de cines de todo el país. Aquí está la lista de los cines que participarán en la experiencia:

viernes, 12 de junio de 2009

Lo que valen las cosas



Una inteligente viñeta de Forges sobre la noticia que ha acaparado las portadas en los últimos días. El iluminado de ACS ha decidido empezar la casa por el tejado haciendo ostentación de riqueza y gastando cantidades obscenas de dinero que de ninguna manera se pueden justificar. Mientras en el primer mundo se dilapidan millones, en otros lugares la gente muere de hambre porque no pueden acceder a los alimentos más básicos. Dos ejemplos:

- el avance del hambre y la desnutrición en Asia:


- la angustiosa situación en Wukro, Etiopía:



Y si lo del fichaje de los 94 millones de euros por Paquetano Ronaldo es escandaloso, lo que se descubre en este reciente reportaje emitido por TV1 es sencillamente vomitivo:

jueves, 11 de junio de 2009

Cansinos


Resulta penoso contemplar el espectáculo cotidiano de quienes nos gobiernan y de quienes se encuentran en mejores condiciones de sustituirles en el poder. Forges captó a la perfección hace unos días su falta de ideas. El único discurso que sale de sus bocas es el del autobombo o la descalificación del contrario. Realmente cansinos.

miércoles, 10 de junio de 2009

Montañas de olvido


Éste es un magnífico artículo de opinión del escritor leonés Julio Llamazares. En él se ponen de manifiesto las incongruencias de las distintas administraciones del Estado en relación a las áreas de montaña y las personas que las habitan y la dictadura de la protección de la naturaleza, que se olvida sin problemas cuando es el Estado quien tiene un proyecto de "desarrollo" para estas zonas. El artículo se publicó el 8 de junio en el diario El País, ése que se gastó una pasta con las fotos de las fiestas horteras de Berlusconi, que no añadían nada nuevo a lo que todo el mundo sabe ya del personaje. De vez en cuando, también publican asuntos que valen la pena, como la reflexión de Julio Llamazares.


MONTAÑAS DE OLVIDO
JULIO LLAMAZARES 8/06/2009

En el verano de 1981, cuando realicé el viaje por el Curueño que me serviría de base para mi libro El río del olvido, vivían en aquel valle más de 4.000 personas. Hoy difícilmente llegan a las mil. Las malas comunicaciones, el envejecimiento de la población, el desplome de la ganadería y la minería -sus dos pilares fundamentales-, junto a la falta de horizontes y de trabajo para los jóvenes y la casi absoluta carencia de inversiones del Estado, salvo para indemnizar a la gente por dejar de trabajar y hasta por irse, han condenado a aquel valle, como a toda la montaña leonesa, a una muerte segura e irreversible, salvo en los contados sitios en los que tienen la suerte (antes era una desgracia) de que les nieva abundantemente, por lo que cuentan con estaciones de esquí y con las infraestructuras que conllevan éstas.

Y lo mismo sucede en todas las provincias españolas, donde las áreas de montaña son las más deshabitadas y olvidadas, por lo que están condenadas a la desaparición. Pongo un ejemplo concreto: el lugar en el que paso los veranos desde niño, una aldea en las montañas del Curueño, ha pasado en la última década de los 80 vecinos con los que contaba entonces a los apenas 20 que tiene hoy. Y ello a pesar de la vuelta de algunos emigrantes jubilados y hasta de cuatro o cinco personas -alguna, incluso, extranjera- que se han instalado allí atraídas por lo que a los demás les echa: la soledad y la lejanía del mundo.

Entre tanto, la actividad de la Administración (de las distintas administraciones mejor, pues son varias las que se ocupan del tema: provincial, autonómica, nacional y hasta europea) se limita normalmente a crear parques naturales, zonas de acción protegida o reservas de la Biosfera que, a la postre, sólo sirven para crear más dificultades a las escasas personas que resisten en esos lugares. Aparte de entorpecer su actividad ganadera, su único sustento en muchos casos, so pretexto de "ordenar el territorio" y de "optimizar los recursos" de éste, la mayoría de esos nombramientos se traducen en prohibiciones para los naturales.

Si ponen unas colmenas, tienen que solicitar cientos de permisos; si tienen más de diez ovejas o gallinas, han de darse de alta como productores, con los correspondientes impuestos y trámites burocráticos, aunque los tengan para el consumo propio; si quieren hacer obras en sus casas, deben cumplir millones de requisitos, sobre todo si se trata de pueblos distinguidos con la calificación de parajes de interés; no digamos ya, por lo tanto, si alguien quiere poner un negocio, una fábrica o un hotel. Y, por supuesto, los vecinos de esas áreas protegidas tienen prohibido cazar, pescar, cortar madera (aunque se trate de árboles propios), quemar hierba o los restos de la poda, recoger plantas del monte y hasta andar por determinados sitios, so pena de sanciones mayores que las de muchos delitos comunes. Todo en nombre de la naturaleza, esa nueva religión sacramental impuesta desde las ciudades.

Todo lo dicho se quiebra sin dificultad alguna cuando la Administración decide que una obra, la que sea, es de interés general. En la montaña asturleonesa, a la que me refería al principio, ultrasacrificada ya por pantanos y otras obras faraónicas, ahora quieren hacer una línea de alta tensión eléctrica que, con un trazado total de más de 70 kilómetros, cruzará la cordillera desde Asturias a Palencia sostenida por torres de 60 metros de altura (equivalentes a edificios de 10 plantas) que obligarán a desforestar un pasillo de seguridad de más de 200 metros y a poner barreras de protección alrededor de las torres y del tendido, con el fin de transportar la energía producida por las centrales térmicas asturianas con destino al mercado nacional.

Todo ello atravesando varias reservas de la Biosfera, diversos parques naturales y un paisaje sin igual tanto por su calidad estética como por su valor intrínseco, que ahora se llama medioambiental. La oposición de todos los municipios, grupos ecologistas, asociaciones de montañeros y vecinales, intelectuales y gente anónima (la distinción no es mía, ni la hago propia) y hasta de la propia Diputación leonesa, que se opuso por unanimidad, no han servido de momento para que la institución promotora del proyecto, Red Eléctrica Española, dependiente del Gobierno, haya cejado en su empeño, ni aún después de las más de 20.000 alegaciones recibidas, que ni siquiera se han molestado en considerar.

Habituado como está a imponer sus decisiones, el Estado no va a cambiar sus planes por muchos osos que se les crucen en su camino o personas que se resistan a aquéllos, sabedor, además, de que son pocas, pues pocas son las que resisten en esos valles (ésa es precisamente una de las razones que esgrimen para pasar la línea por esa zona; como si los habitantes de ella tuvieran también la culpa de ser tan pocos) y de que al resto de sus compatriotas les trae al fresco, viviendo como viven lejos de ella, lo que suponga una obra de tal calibre, con tal de tener electricidad en casa.

No entro en si la línea es necesaria o no (mis conocimientos sobre ese tema son muy escasos, aunque hay estudios que dicen que ni siquiera la línea se justifica técnicamente: de la Universidad de León, por ejemplo), sino que me limito a resaltar la incongruencia de un país que, por un lado, se afana, o al menos eso proclama, en defender la naturaleza y en proteger nuestros espacios más vulnerables y singulares mientras que, al mismo tiempo, destruye unos y otra en pro de un desarrollo que ni siquiera, a veces, es general. ¿O qué desarrollo han obtenido los pueblos de las montañas por las que ahora pretenden llevar la línea de alta tensión después de décadas de soportar pantanos, canteras, minas, cielos abiertos y otras obras del estilo? A las pruebas ya antedichas me remito.

Pero es que, en este caso, el beneficio que se persigue ni siquiera es general en su propósito. Salvo que se entienda éste como una contribución a las compañías eléctricas (que, aparte de ser privadas, nos cobran luego la luz a todos), el beneficio que se derivaría de la construcción de la línea de alta tensión eléctrica lo sería sólo para una zona, la productora de la energía, mientras que los perjuicios los sufrirían las colindantes, que nada ganan con ella y que, al revés, se verían perjudicadas notablemente en sus posibilidades de desarrollo turístico y económico. Y no digamos ya, si es verdad lo que dicen algunos estudiosos, en la salud de sus habitantes, sujetos desde ese instante a las influencias de unos campos magnéticos brutales.

Sé que, como decía Ortega y Gasset, el esfuerzo inútil conduce a la melancolía. Y que los argumentos no sirven para parar las decisiones de los gobiernos, salvo que vayan acompañadas de presiones de otro tipo que personalmente no comparto. Pero, a pesar de ello, a pesar de que, en efecto, la melancolía me invade, como a muchos otros compatriotas, tras tantas guerras perdidas, uno va a seguir diciendo lo que cree que es su obligación decir.

Y lo que cree que es su obligación decir es que este nuevo atropello, este atentado ecológico y paisajístico que el Gobierno pretende llevar a cabo en una de las regiones más castigadas y vulnerables de este país no encaja en los presupuestos de un partido, el socialista, que se dice defensor del bien común, salvo que se entienda éste como una justificación para engordar las cuentas de resultados de las compañías eléctricas a costa del deterioro de un verdadero tesoro, la Cordillera Cantábrica (que, éste sí, es un bien común), y del destino de unas personas cuya única riqueza es el paisaje y cuyo olvido merecería actuaciones distintas a ésta que les quieren imponer por la fuerza del poder una vez más.

domingo, 7 de junio de 2009

A puerta cerrada. Historia oculta de la Segunda Guerra Mundial


A puerta cerrada. Historia oculta de la Segunda Guerra Mundial es el último libro publicado en España por Laurence Rees, escritor y productor de documentales de la BBC. Rees se ha especializado en la Segunda Guerra Mundial y en esta ocasión ha dedicado su extenso libro a analizar algunos aspectos poco conocidos de la guerra, como la implicación de la URSS en la marcha de la guerra. Rees aprovechó la apertura de los archivos de la antigua Unión Soviética para consultar documentos hasta entonces vedados a los historiadores occidentales y con ellos ha escrito un libro interesantísimo. En A puerta cerrada el autor presta especial atención a las reuniones en las que se tomaron decisiones trascendentales para el curso de la guerra, como la que llevó a la firma del Pacto Germano-Soviético (en la que nazis y soviéticos acordaron repartirse Polonia) y las reuniones en la cumbre que protagonizaron Stalin, Churchill y Roosevelt (tanto las que convocaron a los "tres grandes" en Teherán, Yalta y Potsdam, como las reuniones bilaterales, en las que se decidió a veces más de lo que se piensa, como las celebradas entre Churchill y Roosevelt o entre Churchill y Stalin). El autor considera que tanto Roosevelt como Stalin pensaban que podían manejar a Stalin y minusvaloraron su capacidad de tomar decisiones sin consultar con nadie. En las distancias cortas los dirigentes occidentales sucumbieron al "encanto" de Stalin y en diversas ocasiones optaron por ignorar las informaciones que no convenían porque las circunstancias bélicas aconsejaban mantener la alianza con la URSS y evitar que Stalin firmase un nuevo acuerdo con los nazis.

Pero el libro también aborda otros hechos protagonizados por quienes combatieron en los ejércitos o sufrieron en sus carnes las consecuencias de la guerra. En el libro se narra la ocupación por del ejército soviético de la parte Este de Polonia, la deportación de los oficiales del ejército polaco y la "depuración" a la que fueron sometidos, que llevó a la ejecución de más de 20.000 oficiales polacos (más de 4.000 en el bosque de Katyn), el cinismo de los soviéticos cuando la matanza de Katyn fue descubierta y la aceptación de la versión soviética de los hechos por los gobiernos de EEUU y el Reino Unido por pura conveniencia, cuando el ejército soviético era el único que seguía combatiendo a los nazis en Europa continental. También se da cuenta de las vacilaciones iniciales de Stalin cuando los nazis invadieron la URSS, la falta de preparación del ejército soviético (en parte por las purgas de los años 30, que habían diezmado el ejército, por la ejecución de muchos de los oficiales mejor dotados para el combate), los castigos infligidos a los soldados soviéticos que caían prisioneros o a los que se les pasaba por la cabeza la tentación de batirse en retirada, las operaciones militares que llevaron a la expulsión de los nazis de territorio soviético, el retorno a Polonia, donde los soviéticos se negaron a ayudar a los polacos en el levantamiento de Varsovia y las violaciones cometidas por los soldados soviéticos en los territorios ocupados (más de 2 millones de mujeres fueron violadas en Alemania), con pleno conocimiento de los dirigentes de la URSS.

La lectura de A puerta cerrada. Historia secreta de la Segunda Guerra Mundial ayuda a comprender las motivaciones de muchas de las decisiones que se tomaron durante la guerra, a conocer a los personajes que tomaron estas decisiones y lleva a preguntarse cuántas vidas fueron sacrificadas en aras de un objetivo superior. El libro es muy interesante, pero la traducción no está plenamente lograda. Hay algunos errores de vocabulario y en ocasiones el verbo resulta excesivamente alambicado.


REES, Laurence, A puerta cerrada. Historia secreta de la Segunda Guerra Mundial, Editorial Crítica, Barcelona, 2009

Sinopsis:

viernes, 5 de junio de 2009

La Inquisición y la tolerancia


Siguiendo la línea de peloteo y fascinación global por Barack Obama, todos los medios de comunicación destacan hoy su discurso de ayer en la Universidad de El Cairo. Si se lee con detalle, se puede observar que es un compendio de buenas palabras, pero que hasta la fecha no se han traducido en ningún cambio sustancial. Lo normal en los discursos institucionales son las palabras grandilocuentes y al mismo tiempo vacías de contenido. Sin embargo, sorprende que entre toda la corte de asesores que se dedican a redactar los discursos del presidente de EEUU no haya nadie que sepa algo de historia. Confundir Andalucía con Al-Ándalus es un error de bulto, pero considerar la "Inquisición" como un periodo histórico y además calificarlo como ejemplo de tolerancia es ridículo, anacrónico y una muestra de la superficialidad con la que se abordan temas del pasado. Los medios de comunicación han pasado por encima de esos errores dialécticos o directamente los han ignorado. Es otro ejemplo más de lo poco que interesa la historia y de los limitados conocimientos sobre el pasado de buena parte de la población. POr si a alguien le interesa, dejo unos enlaces para refrescar la memoria sobre la Inquisición y sobre el tribunal en los reinos hispánicos:



Discurso completo de Obama en El Cairo:

miércoles, 3 de junio de 2009

En su mundo


La campaña electoral de los partidos mayoritarios para las elecciones al Parlamento europeo sigue la dinámica de siempre: echarse mierda encima mutuamente, perderse en discusiones que no llevan a ninguna parte y eludir las cuestiones realmente importantes, las que son preocupantes de verdad. Cada vez me parece más evidente que la suya es una estrategia calculada, porque están de acuerdo en lo fundamental. Así lo expresa hoy Elvira Lindo en su columna del diario El País.

EN SU MUNDO
ELVIRA LINDO 3/06/2009

Ellos están en su mundo, el de la escenificación de un desacuerdo irreconciliable. El desacuerdo casero, pequeño y estéril. Imagino que ya saben de quiénes hablo. De ellos, los que andan en campaña. Aparentan estar muy enfadados y, con esa vehemencia, tratan de ocultar el enojo ciudadano; nuestro gran cabreo, por utilizar el término exacto. Se podría pensar que con unas elecciones europeas levantaríamos el vuelo, pero seguimos al ras del lodazal: hablan de Falcones, de Franco (¡de Franco!), de la gripe, de trajes y corbatas, de la niña de Chaves, de la de Rajoy. Echan mano de eslóganes ingeniosísimos, como, "hace falta menos ceja y más Mayor Oreja", o intentan asustarnos como a niños chicos con un vídeo anti PP que es en sí mismo una negación de Europa, puesto que otorga el poder a la derecha española de devolver a las cavernas a todo un continente. Y a nosotros todo esto nos suena tan mascado, tan manido, que estamos como sufriendo una campaña electoral interminable desde hace cinco años, en la que sólo cabe sacar la lengua al adversario.

Por fortuna, siempre hay motivos para la esperanza, escasos pero significativos puntos de encuentro entre nuestros dos grandes partidos. El otro día se publicaba (si no lo leyeron, búsquenlo, se llamaba El gran saqueo) un artículo de Rafael Argullol sobre un informe aterrador que presentó una diputada danesa en el Parlamento Europeo acerca del impacto brutal que ha tenido la especulación inmobiliaria en las costas españolas. ¿Quién dice que los caminos de estos políticos enfrentados no pueden encontrarse? El informe se aprobó, a pesar de que populares y socialistas (a quienes el informe dejaba a caer de un burro) votaron en contra. Mucho Franco y mucha ceja, pero cuánto se parecen algunos a la hora de no querer asumir responsabilidades. Esto sí que daría para un debate.

El artículo de Rafeal Argullol al que se refiere Elvira Lindo en su columna: