miércoles, 3 de junio de 2009

En su mundo


La campaña electoral de los partidos mayoritarios para las elecciones al Parlamento europeo sigue la dinámica de siempre: echarse mierda encima mutuamente, perderse en discusiones que no llevan a ninguna parte y eludir las cuestiones realmente importantes, las que son preocupantes de verdad. Cada vez me parece más evidente que la suya es una estrategia calculada, porque están de acuerdo en lo fundamental. Así lo expresa hoy Elvira Lindo en su columna del diario El País.

EN SU MUNDO
ELVIRA LINDO 3/06/2009

Ellos están en su mundo, el de la escenificación de un desacuerdo irreconciliable. El desacuerdo casero, pequeño y estéril. Imagino que ya saben de quiénes hablo. De ellos, los que andan en campaña. Aparentan estar muy enfadados y, con esa vehemencia, tratan de ocultar el enojo ciudadano; nuestro gran cabreo, por utilizar el término exacto. Se podría pensar que con unas elecciones europeas levantaríamos el vuelo, pero seguimos al ras del lodazal: hablan de Falcones, de Franco (¡de Franco!), de la gripe, de trajes y corbatas, de la niña de Chaves, de la de Rajoy. Echan mano de eslóganes ingeniosísimos, como, "hace falta menos ceja y más Mayor Oreja", o intentan asustarnos como a niños chicos con un vídeo anti PP que es en sí mismo una negación de Europa, puesto que otorga el poder a la derecha española de devolver a las cavernas a todo un continente. Y a nosotros todo esto nos suena tan mascado, tan manido, que estamos como sufriendo una campaña electoral interminable desde hace cinco años, en la que sólo cabe sacar la lengua al adversario.

Por fortuna, siempre hay motivos para la esperanza, escasos pero significativos puntos de encuentro entre nuestros dos grandes partidos. El otro día se publicaba (si no lo leyeron, búsquenlo, se llamaba El gran saqueo) un artículo de Rafael Argullol sobre un informe aterrador que presentó una diputada danesa en el Parlamento Europeo acerca del impacto brutal que ha tenido la especulación inmobiliaria en las costas españolas. ¿Quién dice que los caminos de estos políticos enfrentados no pueden encontrarse? El informe se aprobó, a pesar de que populares y socialistas (a quienes el informe dejaba a caer de un burro) votaron en contra. Mucho Franco y mucha ceja, pero cuánto se parecen algunos a la hora de no querer asumir responsabilidades. Esto sí que daría para un debate.

El artículo de Rafeal Argullol al que se refiere Elvira Lindo en su columna:

2 comentarios:

Pan dijo...

Breve pero eficaz. Yo pensaba que incluso iba a votar menos gente de lo que lo ha hecho.

Paqui Pérez Fons dijo...

Yo tengo la sensación de que lo de convertir la campaña europea en una especie de campaña nacional y de dedicarse a distraer la atención con temas que no aportan nada es algo calculado. ¿Acaso sabemos para qué sirve el Parlamento europeo? ¿Sabemos cómo y con qué otros partidos se agrupan los partidos españoles allí? ¿Sabemos qué hacen los eurodiputados? ¿Sabemos cómo han votado allí en la anterior legislatura? Como no nos busquemos la vida para conocer esta información, apenas sabremos nada. En el Parlamento europeo se deciden muchas más cosas de las que creemos, pero está demasiado lejos para interesar e inevitablemente se vota siempre en clave nacional, porque Europa sigue siendo poco más que un área de libre comercio. Con la gran abstención en toda Europa, han entrado un montón de extremistas (15% de los diputados, porque ésos sí se movilizan siempre. Esperemos que a ninguno de los grupos mayoritarios le dé por apoyar leyes anti-inmigración, porque con esos elementos en Estrasburgo, se puede aprobar cualquier cosa. Saludos.