martes, 29 de septiembre de 2009

Realidad

Hipnotizados, vemos lo que nos hacen ver. Hace falta enfocar muy bien la vista para ver detrás de la pantalla.

Mafalda cumple 45


Aunque Quino se acabó cansando del personaje y dejó de dibujarla, Mafalda lleva 45 años ya diciendo verdades como puños.

Breve historia de Mafalda:

Corporativismo delirante


Que durante años un personaje público procesado por violación de una menor y prófugo de la justicia se haya podido pasear por el mundo con toda tranquilidad resulta bastante chocante. Pero aún lo es más que la detención del director de cine Roman Polanski en Suiza por estos delitos haya desatado una "oleada de solidaridad" hacia él y que numerosos personajes del mundo de la cultura se hayan apresurado a firmar un manifiesto pidiendo su puesta en libertad inmediata. El delito se cometió y, aunque haga más de 30 años y la víctima haya pedido el archivo del caso, el culpable ha de recibir su castigo, por muy famoso que sea o por muy buenas que sean sus películas. El corporativismo que en muchas ocasiones desarrollan los miembros de determinados colectivos roza el absurdo y en situaciones como ésta resulta especialmente delirante. Parece que si no se comparte la opinión mayoritaria de los "progres" se entra dentro de la categoría de los retrógrados puritanos. Pues en este caso ahí es donde me sitúo. En su charla con los lectores de hoy en el diario El País, Enric González ha explicado que tras leer su columna de hoy dedicada al caso Polanski, uno de sus conocidos le ha pedido que le borrase de su agenda. Por supuesto, González ha obedecido con gusto.


POLANSKI
ENRIC GONZÁLEZ

Suiza, que a principios del siglo XX era uno de los países más pobres de Europa, tiene una historia reciente poco simpática. La guerra larguísima entre Francia y Alemania (desde 1870 hasta 1945) y las distintas sensibilidades de sus dos grandes comunidades, una francófila y la otra germanófila, la obligaron a hacerse neutral. Ése fue su gran éxito: tras la Segunda Guerra Mundial, Suiza era el único país europeo con las infraestructuras intactas y una moneda sólida. Sus bancos hicieron negocio con el dinero de miles y miles de judíos exterminados por el nazismo y además, gracias al secreto que protegía sus actividades, blanquearon las fortunas más sucias del mundo. En fin, cada uno se hace rico como puede y le dejan.

Pero ahora resultará que después de hacer dinero con la guerra, el Holocausto y los fraudes más siniestros del planeta, Suiza se ganará mala fama por detener a un prófugo. Sé que Roman Polanski tuvo una infancia terrible. Sé que la banda de Charles Manson asesinó de forma atroz a su mujer. Sé que es un espléndido cineasta. Pero no alcanzo a entender por qué un grupo de cualificados abajofirmantes califica su detención de "encerrona policial". El propio Polanski sabía que en Estados Unidos seguía abierto un sumario contra él, por abusar de una menor, y evitaba aparecer por allí. ¿Que hace más de 30 años? Vale. ¿Que ya es un hombre anciano? Vale. ¿Y qué? Si el asunto ha prescrito, no ocurrirá nada. Si no ha prescrito, ocurrirá algo desagradable para Polanski. Mala suerte.

Tal vez en el siglo que viene no sea un delito retozar con una niña de 13 años, y el caso de Polanski se asimile al de Oscar Wilde, que se pudrió en una cárcel por ser homosexual y no callárselo. Es posible. Yo espero que no. Espero que la ley y la moral sigan distinguiendo entre niños y adultos, y que los segundos no puedan abusar de los primeros.

Me da igual que la presunta víctima diga que ya le da igual, y me dan igual el presunto consentimiento o la presunta embriaguez. Si se trata de buscar excusas, todos los pedófilos tienen una. Y, sin embargo, nadie se atreve a firmar manifiestos en su defensa.

Cronología del caso Polanski:


Declaraciones de la mujer violada por Polanski en 2003:


Peticiones a favor de la libertad dePolanski:


Entrevista digital de hoy con Enric González:

domingo, 27 de septiembre de 2009

El secreto de sus ojos


El secreto de sus ojos es la última película del argentino Juan José Campanella. Está basada en una novela del escritor Eduardo Sacheri, que también colaboró en la escritura del guión. El hilo argumental de la película es la novela que planea escribir un ex funcionario de justicia recién jubilado, interpretado por Ricardo Darín. La novela narra la historia de un caso real que recayó en el juzgado en el que trabajaba el protagonista a mediados de los años 70, en los momentos previos al advenimiento de la siniestra dictadura argentina. El ex-funcionario recupera amistades y recuerdos de aquellos años y con él asistimos a una historia en la que se mezclan el amor, la memoria, el olvido, la impunidad, la resignación, la venganza, el miedo, el dolor insuperable y la culpa. En muchos sentidos, sin tratar directamente el tema de la dictadura y la represión, El secreto de sus ojos es una metáfora de aquel periodo. Al respecto resulta especialmente sigificativa una conversación entre Benjamín Espósito, el personaje que interpreta Ricardo Darín y Ricardo Morales, interpretado por Pablo Rago. Como en todas las películas de Campanella, junto al drama también hay espacio para la comedia, que en este caso corre a cargo del actor Guillermo Francella, quien interpreta al compañero de trabajo de Ricardo Darín. También se nota la experiencia de Campanella en la realización de series de televisión en EEUU, como Ley y Orden y House. La película mantiene el ritmo hasta el final y es muy recomendable tanto como entretenimiento como para pensar.

Página oficial de la película:


Críticas:




Entrevista a Juan José Campanella en el Festival de San Sebastián:


Entrevista de Elvira Lindo a Ricardo Darín:

sábado, 26 de septiembre de 2009

Tampoco hoy


Como era de esperar, lo de las "rentas más altas", que luego se convirtió en las "rentas altas" ha acabado siendo todo hijo de vecino, con especial incidencia en los asalariados. Para recaudar más, se penaliza el consumo con el incremento del IVA y también se penaliza el ahorro (las rentas de capital). Se elimina la deducción de los famosos 400 euros, pero no se tocan todos los chiringuitos financieros donde los especuladores y los que cuentan con asesores fiscales colocan su dinero para eludir a Hacienda. Eso sí es solidaridad y reforzamiento de la cohesión social. Difícilmente llegará el día que anhela Forges.

Ayer Enric González auguraba que no se tocarían las SICAV. Acertó.

ESTADO
ENRIC GONZÁLEZ

Aún es pronto para adivinar en qué acabará ese plan fiscal de Zapatero para exprimir a los ricos. Conociendo el paño, mejor esperar hasta el último día por la tarde. ¿Y quiénes serán los ricos? Los ricos de verdad no, porque ya ha quedado claro que las Sicav (sociedades de inversión que tributan el 1% de los beneficios) no se tocan. ¿Entonces? Aventuro que pagarán los de siempre, los asalariados. O sea, los ricos de toda la vida.

Tampoco será culpa de Zapatero. El Estado, cualquier Estado, es ajeno a la moral o, si se quiere, a la justicia en un sentido amplio. El Estado sólo debe atenerse a la ley, y eso tampoco es mucho: es el Estado quien hace la ley. A veces, cierto, ni siquiera respeta sus propias leyes. En fin, para qué elucubrar.

El mejor ejemplo de cómo funcionan las cosas lo tenemos en Italia. En los Presupuestos Generales para 2010, Berlusconi y su ministro Tremonti (un hombre tan inteligente como cínico: gran ministro de Finanzas) han incluido un mecanismo llamado "escudo fiscal". Es simple: quien declare ante Hacienda el patrimonio que tiene oculto en paraísos fiscales sólo deberá pagar un 5% del mismo. Es decir, alguien que haya defraudado durante 20 años y tenga 10 millones en las Islas Caimán, pagará 500.000 euros y quedará limpio para siempre. La ley establece, además, que quienes se acojan al "escudo fiscal" permanecerán en el anonimato, y sus anteriores fraudes no serán tenidos en cuenta en futuros pleitos con Hacienda. Como si no hubiera pasado nada.

Alberto Bombassei, vicepresidente de la patronal italiana Confindustria, hizo ayer un comentario perfectamente razonable sobre el "escudo fiscal". "No es algo bonito desde el punto de vista ético o moral, pero de alguna forma es útil al país", dijo el representante de los empresarios. "Por lo tanto, nuestra opinión sólo puede ser positiva".

Es que eso es la Italia de Berlusconi, dirán ustedes. Y la España de las Sicav, respondo yo.

Las subidas de impuestos y otras medidas económicas anunciadas hoy:


Las SICAV no se tocan:


Comentario acerca de la subida de impuestos en el diario El País:


jueves, 24 de septiembre de 2009

Manteniendo la "tradición"


¿Por qué será que siempre pasa lo mismo? No es la primera vez ni será la última. Hay asuntos en los que los dos partidos mayoritarios están totalmente de acuerdo: la política económica, la ley electoral y ahora el mantenimiento de la calificación de las fiestas populares en las que se maltrata a animales como de interés turístico-cultural. Por sus obras los conoceréis.

TRADICIÓN
ENRIC GONZÁLEZ

Ya era hora de que el PP y el PSOE se pusieran de acuerdo en algo. Ayer, en el Senado, los dos grandes partidos votaron juntos para que las fiestas populares que incluyeran "maltrato a animales" (lo del "maltrato" lo decían otros senadores, de grupos antiespañoles o, aún peor, catalanes) siguieran siendo catalogadas como de interés turístico, nacional o internacional. Hay que mantener la tradición, señores. ¿Qué es un país sin tradiciones? Podrá ser cualquier cosa, pero no España. Y si no hacemos algo iremos perdiendo poco a poco esos entretenimientos ancestrales, que nos unen a todos en torno a ritos tan sencillos y entrañables como cortarle los testículos a un toro agonizante.

Más aún: como bien dijo el senador Javier Marqués, esas fiestas, pongamos por ejemplo el lanceo del toro en Tordesillas, "atraen turistas y son acontecimientos de primer orden".

¿Queremos tradición? ¿Queremos turismo? ¿Queremos acontecimientos de primer orden? Pues no nos limitemos a conservar, porque ésa ya es una posición claudicante. Vean lo que ha pasado con los toros: se cede un poco aquí y allá, por contentar a los finolis de siempre, y se acaba poniendo un peto al caballo del picador. El color de la fiesta nacional no es el mismo, indiscutiblemente, desde que los intestinos del caballo dejaron de relucir sobre el albero. Por no hablar de lo que se perdió en Manganeses de la Polvorosa desde que se acabó el simpático jolgorio de la cabra, el campanario y la lona.

Seamos activos. Respetemos lo que tenemos y vayamos un poco más allá. Si en la NBA hacen su All stars y en el fútbol se hacen selecciones con los mejores futbolistas, ¿por qué no unir en una gran fiesta lo más granado de esas tradiciones nuestras con las que, en el fondo, no hacemos más que expresar nuestro profundo respeto por el animal?

Podríamos soltar en una gran plaza española un toro con teas en los cuernos y correrlo a lanzadas, y a la vez arrojarle dardos, y sacarle los ojos, y colgarlo luego de una cuerda a ver si los mozos logran arrancarle la cabeza, y al final, si aún sigue vivo, cortarle los testículos y tirarlo de un campanario. ¿Se imaginan la de turistas que iban a venir?

domingo, 20 de septiembre de 2009

Amazing grace


Amazing grace es el título de un himno religioso compuesto por John Newton, un antiguo capitán de barcos que traficaban con esclavos que en uno de sus viajes sufrió una revelación y acabó convirtiéndose en pastor de la iglesia anglicana. John Newton se arrepintió de haber colaborado en el tráfico de esclavos y ejerció una notable influencia en William Wilberforce, un miembro del Parlamento británico que peleó durante más de 20 años por abolir ese abyecto negocio en el Imperio Británico. La película Amazing grace relata la historia de esta lucha, centrándose en la atractiva personalidad de William Wilberforce y en la extraordinaria movilización popular que los partidarios del abolicionismo llevaron a cabo para lograr su objetivo. Por ejemplo, se utilizaron métodos como la recogida de firmas o el boicot comercial al azúcar producida por esclavos. A pesar del respaldo popular, el proyecto de ley de William Wilberforce contó con una amplia oposición en el Parlamento británico, muchos de cuyos miembros se beneficiaban económicamente del tráfico de esclavos con las colonias. En la película se narra cómo los abolicionistas consiguieron sortear todos los obstáculos hasta conseguir la abolición del comercio de esclavos en barcos británicos. Sin embargo, la abolición de la esclavitud en el Imperio Británico no llegaría hasta 1833. En EEUU se abolió al finalizar la Guerra de Secesión, en 1865 y en España la abolición definitiva de la esclavitud no llegaría hasta 1880.

Amazing grace cuenta con una cuidada ambientación histórica, como es habitual en las películas británicas, y con un reparto en el que destacan Ioan Gruffud, que encarna a William Wilberforce, Rufus Sewell (el abolicionista Thomas Clarkson), Michael Gambon (el parlamentario Charles Fox), el cantante Youssou N´Dour (el antiguo esclavo Olauda Equiano) y el extraordinario Albert Finney, como el reverendo John Newton.

La canción que da título a la película interpretada por una banda de gaitas es muy común en ceremonias de despedida de fallecidos, especialmente los muertos en guerras.

Página web de la película:


Sinopsis y críticas:




Amazing grace interpretada por los Royal Dragons of Scotland:

jueves, 17 de septiembre de 2009

¿Brotes verdes? Según para quién.

!Hey! !Menuda tormenta infernal hemos pasado ¿eh?!

!Muchísimas gracias, tonto del culo!

A un año del comienzo oficial de la crisis con la caída de Lehman Brothers, los responsables económicos de muchos gobiernos no se cansan de repetir que la crisis está quedando atrás. Es de suponer que se basan en los datos de los índices bursátiles de las grandes empresas o en los repartos de beneficios de los grandes bancos, muchos de los cuales no se hundieron por las generosas ayudas públicas sufragadas con el dinero de los contribuyentes. Ellos parecen haber salido del agujero mientras el resto de los mortales continúa sufriendo los efectos del cataclismo provocado por la falta de control y la avaricia. Las tasas de desempleo continúan aumentando, el crecimiento económico se encuentra bajo mínimos y lo mismo ocurre con el consumo. Es lo que reflejan con ironía en sus viñetas tanto Ben Sargent como Tony Auth.

martes, 15 de septiembre de 2009

Insumisión


En su ensayo "Desobediencia civil" Henry David Thoreau escribió lo siguiente: "Bajo un gobierno que encarcela injustamente, el verdadero lugar para un hombre justo está en la cárcel". En las páginas de opinión del diario El País de hoy, el profesor Jorge Urdánoz recuerda a los insumisos, que lucharon durante años contra la obligación del servicio militar y estuvieron dispuestos a ir a la cárcel como forma de cuestionamiento de los ejércitos y la institucionalización de la violencia. Aquella lucha se ganó y se consiguió la abolición del servicio militar, pero todavía quedan muchas causas justas por las que pelear. En su artículo Urdánoz aborda las intensas campañas de propaganda para presentar la cara amable de los ejércitos y las paradojas de "misiones de paz" desarrollando "tareas humanitarias".

INSUMISOS, LA BATALLA POR UN IDEAL
JORGE URDÁNOZ GANUZA

¿De quién se dice aquello de "no sabían que era imposible y lo han conseguido"? Porque si alguien se merece la cita, ésos son los insumisos que en su día vencieron al ejército. Un ejército, el heredado de la dictadura, que no tenía entre los españoles la mejor de las reputaciones, estigmatizado como estaba por haber sido uno de los puntales de la represión franquista. El movimiento antimilitarista le plantó cara pronto y, casi inconcebiblemente, terminó ganando una batalla que sólo cabía dar por perdida. Los insumisos lograron acabar con la mili obligatoria y forzaron a la institución militar a replantear toda su estrategia de fondo. Fue, por muchos motivos, un acontecimiento singular, y merece la pena recordarlo.

No es fácil acotar los orígenes del proceso. La fundación oficial del Movimiento de Objeción de Conciencia -el MOC, el colectivo que gozó de un mayor protagonismo durante los años de la insumi-sión- data de 1977, pero hay acuerdo en considerar que tal fecha supuso tan sólo un bautizo más o menos formal a un impulso que tenía ya algunos años. En 1971, con el dictador todavía atado y bien atado a los resortes del poder, Pepe Beunza, el padre del antimilitarismo español, se convirtió en el primer insumiso no religioso al ejército obligatorio (los Testigos de Jehová se habían negado a alistarse desde siempre). Lo arrastraron por 10 prisiones durante casi tres años, pero con el tiempo pudo ver cómo la incorporación a filas dejaba de ser obligatoria. Hoy en día sigue siendo un referente para el movimiento por la paz en nuestro país.

El antimilitarismo bebió de la rebeldía de Mayo del 68, del pacifismo cristiano de los movimientos de base y de los procesos de desobediencia civil inaugurados por Thoreau, Gandhi y Luther King. Hubo también, es cierto, una insumisión específicamente nacionalista. No al ejército, sino a España. No antimilitarista, sino militarista a la contra. Pero de ésa no hablaremos aquí, pues no es sino el mismo belicismo con distintas insignias. La insumisión de la que nos ocuparemos aquí es aquella que ofrecía razones y ejemplos contra una organización social estúpida, injusta y ciega, no contra los particulares colores de la bandera que la arropaba.

Aunque hoy parezca ciencia-ficción, los jóvenes de entonces iban a la cárcel dos años, cuatro meses y un día por un ideal. Podían optar por hacer la prestación social sustitutoria durante un año, por supuesto, pero eso era hacerle el juego al sistema militarista y permitir, por tanto, su perpetuación. Así que decían adiós a sus familias, a sus estudios o a sus trabajos... y se entregaban. Seguían las enseñanzas de la desobediencia civil: jamás acatar lo injusto, pero nunca responder con la violencia. Y asumían además el castigo legalmente establecido. Porque, como Gandhi y King habían enseñado, sólo así puede la sociedad vislumbrar las injusticias y percibirlas como tales, y sólo así será posible el cambio. Por eso centenares de jóvenes que no sólo no habían hecho absolutamente nada, sino que eran en muchos sentidos los mejores de entre nosotros, acababan en prisión. Y, extramuros, la sociedad empezó a plantearse cosas.

Es difícil, sospecho, que un adolescente de hoy conciba algo semejante. No hay fuerza de convicción más poderosa que la sinceridad y el ejemplo, pero ya no abundan. Yo no viví la transición, pero intuyo que entonces los ideales democráticos eran eso, ideales, y no la palabrería hueca y pomposa en la que se han convertido ahora. Entonces un partido como el PSOE podía ceder a otro grupo político uno de sus dos asientos de los siete que formaban la comisión que habría de redactar la Constitución (¡la Constitución!), sólo porque creía que era justo que así fuera, aunque nada le obligara legalmente a ello.

¿Podemos imaginar algo parecido ahora, cuando nadie le hace ascos ni al menor tránsfuga de pueblo? Para bien y para mal, con la democracia llegó también el desencanto. La política dejó de ser aquello de conseguir el poder para poner en práctica los ideales e, imperceptiblemente, se convirtió en el manejo de los ideales para conseguir el poder.

Los insumisos fueron probablemente los últimos grandes idealistas que dieron la batalla en la arena específicamente política y estatal. Tras ellos, las ansias de transformación buscaron otros cauces. A la desnuda autenticidad de su idealismo, que a nada conduce por sí sola, sumaban unas razones de fondo que era difícil rebatir. La mili obligatoria se había convertido en un ritual vacío de todo contenido. Era un semillero de suicidios, de frustración, un sinsentido amargo. Y el pacifismo dibujaba un horizonte de posibilidades cargadas de esperanza. La cita de Gandhi se repetía por doquier: "No hay un camino a la paz, la paz es el camino". A Thoreau, encarcelado por negarse a pagar unos impuestos que apuntalaban la esclavitud, su mejor amigo le preguntó: "¿Cómo es posible que estés en la cárcel". A lo que él simplemente contestó: "¿Cómo lo es que no estés tú?". Era la anécdota definitiva.

No se trataba sólo de ser justos en la lucha, se trataba de luchar por algo que era eminentemente justo. La abolición de los ejércitos, la concordia universal, la educación por la paz, el desarme... todo era posible y todo había que intentarlo.

De alguna manera, el movimiento murió de éxito. Con la mili obligatoria se extinguió también el móvil aglutinante fundamental. Los insumisos fueron olvidados. Hoy están entre nosotros: pueden ser el carnicero, el bibliotecario o el conductor del autobús, pero lo ignoramos. No recibieron jamás ni una medalla, ni una condecoración, ni un reconocimiento, nada. Gracias a ellos, miles y miles de conciudadanos no desperdiciamos nueve meses de nuestras vidas, pero nadie les ha dicho nunca algo parecido a "gracias". Ni Pepe Beunza, ni el MOC, ni nada ni nadie han sido candidatos a reconocimiento institucional alguno. Ni una nota a pie de página, sólo silencio. Con todo, el movimiento antimilitarista sigue activo, por supuesto. Tecleen en Google "objeción fiscal"... razones y motivos, por desgracia, no faltan.

¿Y el ejército? La experiencia le hizo aprender muchísimo. Inició una campaña de desinformación digna de Orwell: basta decir que la idea-fuerza es la paz. "Misiones de paz", "ejército humanitario", etcétera. Todo muy bonito y todo mentira: la cruda verdad es que tan sólo el 1% de su presupuesto se dedica a ese tipo de misiones internacionales.

Y se trata siempre de misiones en las que España tiene algún interés político obvio. Y abundan las denuncias de brutalidad, de ineficacia o de cosas peores. Y, si de ayudar se trata, las ONG lo hacen mejor y salen más baratas. Siete veces más baratas, exactamente. Y más allá de eso, ¿qué clase de empresa anuncia tan sólo el 1% de su actividad? La maniobra es tan exitosa que incluso se les ha permitido sacar a niños de las escuelas para llevarlos de excursión a los cuarteles. ¿Educación para la paz? No: el mundo al revés.

Si el movimiento antimilitarista no fue más allá a pesar de todo el potencial que encierra se debió probablemente a una carencia de diagnóstico, de visión global. Una lacra que caracteriza nuestra época: nadie sabe hoy en qué creer. Pero ¿por qué los barrios ricos necesitan muros, cámaras y seguridad privada, y por tanto han de invertir en ello buena parte de su presupuesto? Porque si son ricos es que hay otros que son pobres.

Pongan "países" donde digo "barrios" y "ejércitos" donde digo "seguridad privada" y tendrán una fotografía bastante aproximada del concierto mundial de las naciones. Un concierto difícil de cambiar, si no imposible. Aunque quizás, en alguna parte, alguien no lo sepa y haya empezado ya a intentar lo inaudito. Nunca se sabe cuándo prende la chispa de lo imposible.
Texto de "Desobediencia civil", de Henry David Thoreau:


Cómo hacer objeción fiscal:

lunes, 14 de septiembre de 2009

¿Tendrán problemas de insomnio?


La verdad es que razones no les faltan, tanto a uno como a otro.

domingo, 13 de septiembre de 2009

Samu


En mi opinión, uno de las peores equivocaciones de Pep Guardiola ha sido deshacerse de Samuel Eto´o, un jugador que siempre rindió al 100%, que aceleró su recuperación cuando se encontraba lesionado para estar a disposición del equipo y que representa un ejemplo fuera del campo por su compromiso con los más desfavorecidos. Eto´o fue decisivo en la consecución de las dos últimas copas de Europa y señaló dónde estaban los problemas cuando el Barça andaba a la deriva. El olfato de Guardiola ha llevado a renunciar a un jugador entregado sin tan siquiera darle la oportunidad de despedirse del Camp Nou como merecía. Pero Samu ya ha empezado a demostrar su calidad en Italia y seguro que seguirá haciéndolo durante muchos años, aunque desgraciadamente con otros colores.

Gol de Eto´o hoy en el Inter -Parma:


Entrevista a Samuel Eto´o en La Gazzetta dello Sport.TV:


Fundación Samuel Eto´o:



sábado, 12 de septiembre de 2009

Menos de dos tardes


Para entender el funcionamiento de la economía moderna , bastan unas nociones básicas. Ni siquiera dos tardes, como le dijo Jordi Sevilla a José Luis Rodríguez Zapatero hace unos años, cuando éste último confesó que él de economía no tenía ni idea. En su columna de ayer del diario El País, Juan José Millás daba unas nociones básicas para comprender cómo son las cosas por estos lares. La viñeta de hoy de Forges apunta algo que cualquiera que viva en una gran ciudad española puede esperar de sus responsables municipales, sean del partido que sean.


DOS TARDES
JUAN JOSÉ MILLÁS

Según los organismos internacionales, España es poco competitiva. ¿Pero en qué consiste la competitividad? Pues a veces en una cosa y a veces en su contraria, según. Si alguien, pongamos por caso, fabrica botijos a céntimo la unidad, lo competitivo, en buena lógica, sería fabricarlos a dos. Pues no, lo competitivo, en este caso, sería fabricarlos a medio céntimo, para ganar menos que el vecino. Viene a ser como si los participantes de la Vuelta Ciclista, en vez de luchar por el primer puesto, se pelearan por el último. El entrenador amonestaría al primero por su falta de espíritu, de agresividad, de ganas. Muchacho, tienes que poner más coraje, le diría, intenta correr menos, ir más despacio, no es tan difícil, coño.

De modo que las clases bajas son competitivas cuando cobran poco, mientras que las altas lo son cuando ganan mucho. A los obreros se les exige flexibilidad, movilidad, humildad, mientras que el prestigio de los ejecutivos depende de la cláusula de rescisión de su contrato. Emilio Botín lleva varios días pagando anuncios a doble página en toda la prensa para exhibir unos beneficios desorbitados. Ser competitivo, si eres pobre, consiste en acabar el ejercicio siendo más pobre, mientras que si eres rico consiste en acabarlo forrado. Cuando los organismos internacionales acusan a España de ser poco competitiva, lo primero que habría que averiguar es si nos consideran pobres o ricos. Si lo primero, tendremos que trabajar más por menos; si lo segundo, menos por más. Aun sin saber nada de economía, mucho nos tememos que nos han incluido en el primer grupo, es decir, entre los que deberían competir por vender los botijos más baratos. Pero no se apuren los ricos españoles que ahí están los pobres españoles para hacer por diez lo que otros hacen por veinte. La economía es, en efecto, cosa de dos tardes.

viernes, 11 de septiembre de 2009

La insistente falta de humanidad del gobierno israelí


La ONG Alas Solidarias, en colaboración con Mensajeros de la Paz, lleva meses tratando de sacar de Gaza a 30 niños enfermos que necesitan tratamiento urgente. El gobierno israelí se ha negado a aprobarles tres planes distintos de evacuación de los niños, argumentando razones de seguridad, es decir, se niegan a dejarles salir por ninguna de las rutas propuestas (por Tel Aviv, por El Cairo y por Ammán) porque consideran la expedición una amenaza, ya que en ella se podrían infiltrar "terroristas" que luego planeasen atentados contra Israel. La justificación es delirante y mientras tanto los niños siguen sin recibir el tratamiento médico que precisan y en algunos casos el peligro de muerte es inminente. Nada de esto importa a los israelíes. Su "seguridad" está por encima de todo, incluso de la vida de niños inocentes.

Entrevista a Juan Arias, representante de Alas Solidarias, donde se explica la última aberración del gobierno israelí:


ONG Alas Solidarias:

jueves, 10 de septiembre de 2009

1984


A finales de septiembre se estrenará en España la adaptación teatral de 1984, novela de George Orwell, realizada por The Actors´Gang, la compañía que dirige el actor Tim Robbins. En su momento 1984 fue considerado una crítica demoledora al totalitarismo de la Unión Soviética, pero una lectura atenta del libro permite encontrar en él diversos elementos críticos perfectamente aplicables a muchas características de la sociedad actual. En su columna de hoy del diario El País Enric González apunta algunos aspectos de la ficticia realidad que se nos trata de presentar como verdadera y necesaria. Especialmente la consigna "La guerra es la paz" y todo lo que comporta.

SEMÁNTICA

ENRIC GONZÁLEZ

Gran Hermano es un conocido programa de televisión cuyos concursantes, además de convivir en una determinada residencia, se esfuerzan por estimular la capacidad de reflexión de los espectadores. En ocasiones, el debate de ingenios en la casa alcanza cumbres sublimes. Evoquemos una simple frase, pronunciada por una concursante hace ya varias temporadas: "Me meo que te cagas". Venga, ármense de un tratado de semántica y atrévanse a dividirla en unidades léxicas.

Gran Hermano es también, aunque no tengamos por qué saberlo, un personaje de 1984, la novela-testamento de George Orwell sobre el futuro totalitario del planeta. Gran Hermano es el jefe del Partido y del Estado en Oceanía, uno de los tres territorios mundiales. Su lema comienza con esta frase: "La guerra es la paz". Resulta casi inevitable pensar en Gran Hermano y en el lema oceánico cuando se reciben noticias de la guerra en Afganistán, donde, como se sabe, España mantiene unos 800 soldados en misión de paz. Como la guerra se hace cada día más cruenta, parece que el Gobierno va a aumentar hasta más de un millar el número de los soldados pacifistas destacados en el territorio.

La cuestión afgana es endiablada. Viene siéndolo desde hace unos siglos. Hablamos de un conflicto con características de avispero cuántico: basta observarlo para que cambie la disposición de los elementos, casi siempre a peor. La enésima paradoja es la protagonizada por Stephen Farrell, enviado de The New York Times. Farrell, cuya misión era observar e informar a sus lectores, fue secuestrado hace cinco días. Ayer fue liberado por tropas aliadas, pero en la operación murieron su intérprete, Sultan Munadi, una cantidad no determinada de talibanes y al menos una mujer que pasaba por allí. Es decir, que incluso cuando alguien acude al país con la más noble de las intenciones (y parece que tanto Farrell como Munadi hacían un trabajo perfectamente noble, centrado en divulgar las penurias del pueblo afgano), acaban muriendo civiles inocentes.

Me declaro incapaz de adivinar en qué consiste el objetivo de la misión militar española en Afganistán. ¿La guerra es la paz? Refugiémonos en los clásicos: me meo que te cagas.

ORWELL, George, 1984, Editorial Destino, Barcelona, 2003

Resumen de 1984:

http://es.wikipedia.org/wiki/1984_(novela)

http://www.bibliopolis.org/articulo/1984.htm


Educación


Tras los graves altercados del pasado fin de semana en Pozuelo de Alarcón, el municipio con mayor renta per cápita del país, hoy se ha conocido la decisión del juez de menores encargado del caso: prohibir a los energúmenos detenidos que salgan de fiesta a partir de las 22:00 en un periodo de tres meses. La respuesta de los padres ha sido anunciar que recurrirán la decisión del juez por considerarla injusta y que denunciarán a los policías por agresión. Sus "pobres" hijos no pueden quedarse en casa castigados. Por otro lado, el defensor del pueblo se ha descolgado con unas declaraciones en las que además de considerar responsables a los padres, incluye en el lote a los profesores. A todos no les vendría mal leer la columna de ayer de Elvira Lindo, titulada "Educación". Esta palabra no debería ser invocada únicamente para reclamar o anunciar la enésima reforma, sino anidar en las mentes de todos los que se han encargado de desprestigiarla.


EDUCACIÓN
ELVIRA LINDO

No se desaliente: no tenemos la educación pública que quisiéramos (a pesar de la aireada campaña "ni un niño sin ordenador") pero usted puede enseñar a su hijo a no despreciar el conocimiento. No se desanime: es probable que la buena educación le haga sentir a su hijo como un raro en determinados ambientes, pero superados esos desajustes no habrá en el futuro estrés postraumático. No deje para otros lo que puede hacer usted; no tiene por qué esperar, por ejemplo, a que en los colegios se enseñe a comer saludablemente; sienta como una vergüenza personal que en un país mediterráneo como el nuestro haya niños obesos; actúe, no es tan difícil, se trata sólo de enseñarles a comer como Dios. No se acompleje; no pasa nada porque vigile de cerca a su hijo adolescente, se ha hecho toda la vida sin pensar que se atentaba contra ningún derecho fundamental. No tenga miedo a racionar la televisión. No tenga miedo a asomarse a la habitación de su hijo, no se trata de espiar sino de proteger. No quiera ser como su hijo, no se juvenilice, él necesita sentir que está guiado por adultos. No tema decirle que está en contra del botellón y de los encierros, es bueno que él sepa lo que usted los detesta. Y por supuesto, no se apunte a un encierro por acompañar al niño, ahí sí que está usted perdiendo la cabeza y adiestrándole en la brutalidad. Hágale saber que tiene deberes con la sociedad, y si no quiere usar la palabra "sociedad", por ser algo abstracta, hágale saber que tiene deberes con seres concretos. No se deje estafar por esta especie de catastrofismo que nos arroja a pensar que, como todo es un desastre, nosotros, individualmente, no podemos hacer nada. Su desánimo tiene un componente de imperdonable pereza: si ha tenido hijos, sea padre, sea madre. ¡Ejerza! La mejor herencia que podemos dejar en este mundo grosero es la buena educación.

Más información en:

http://www.elpais.com/articulo/espana/falta/autoridad/germen/botellon/elpepuesp/20090910elpepunac_8/Tes
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/09/10/madrid/1252557607.html

miércoles, 9 de septiembre de 2009

Corrupción

El Roto pone en boca del Conde-Duque de Olivares una frase que probablemente no hubiera pronunciado, pero que viene muy bien para el contexto actual, aunque también para calificar todo el pasado reciente. La verdadera amenaza no es la ruptura del país, como algunos insisten en proclamar de vez en cuando, sino la corrupción generalizada, la de pequeño nivel y la que se produce a gran escala, y la tolerancia y admiración hacia los corruptos.

jueves, 3 de septiembre de 2009

Más fango en Afganistán



La definición de demencia es hacer la misma cosa una y otra vez,

esperando que el resultado sea diferente.


Ni una sola buena noticia desde Afganistán, como tampoco llegan de Irak. Lo último, aparte de los combates bélicos que tratan de disimularse como ataques de bandidos o delincuentes, son las vejaciones que cometieron empleados de una empresa privada de seguridad contratada por el gobierno de EEUU contra trabajadores afganos de la embajada estadounidense en Kabul. Se vuelven a repetir los mismos errores deIrak (y antes en Vietnam): la prepotencia, la falta de respeto y el desinterés por la cultura del país invadido, la penosa planificación de la "misión", el despilfarro de miles de millones,... Mientras tanto, la vida de la población afgana apenas ha mejorado y la situación sigue enquistándose.

La viñeta es de Jimmy Margulies, dibujante del The New Jersey Record.


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miércoles, 2 de septiembre de 2009

Distinto escenario, los mismos errores

Soldado: - "Señor presidente. ¿Puedo rogarle que mire una vez más el jodido mapa, señor?
Puck: "Déjà vu, otra vez"

Afganistán se parece cada vez más a Vietnam




Dos viñetas sobre las arenas movedizas de Afganistán sirven para recapacitar sobre los objetivos y los resultados de la misión militar en este país. Hace unas semanas los medios nos "invitaron" a centrar nuestra atención en el proceso electoral afgano y hubo oportunidad de acceder a más información de la que normalmente llega desde allí. Especialmente valiosos son los "Cuadernos de Kabul" de Ramón Lobo, enviado especial del diario El País y uno de los observadores más lúcidos de los puntos calientes en el mundo. También vale la pena leer las dos entrevistas digitales que Ramón Lobo mantuvo con los lectores del diario, donde apuntó algunas claves para entender qué hacen las tropas internacionales en Afganistán y para qué está sirviendo tamaño despliegue. Por lo pronto, después de ocho años los avances parecen mínimos: la violencia y la corrupción se han mantenido o incrementado, la situación de las mujeres sigue siendo penosa, parece no existir una estrategia clara, aparte de mantenerse en una región considerada estratégica. La deriva es tal que hasta se ha planteado pactar con los talibanes, quienes gobernaban el país cuando se decidió invadirlo y expulsarles del poder. Y a estas alturas no creo que haya nadie que pueda creerse el cuento de que lo de Afganistán es una misión humanitaria.

Cuadernos de Kabul:


Entrevistas digitales con Ramón Lobo:



Últimas noticias sobre Afganistán:


No será el último


Cada año es diferente, pero el mes de julio está reservado para el Tour de Francia y tanto a Forges como a mí nos quedan muchos Tours por delante. Aunque se vaya acumulando el cansancio. Felicidades, Alberto.