miércoles, 9 de septiembre de 2009

Corrupción

El Roto pone en boca del Conde-Duque de Olivares una frase que probablemente no hubiera pronunciado, pero que viene muy bien para el contexto actual, aunque también para calificar todo el pasado reciente. La verdadera amenaza no es la ruptura del país, como algunos insisten en proclamar de vez en cuando, sino la corrupción generalizada, la de pequeño nivel y la que se produce a gran escala, y la tolerancia y admiración hacia los corruptos.

2 comentarios:

Pan dijo...

No, seguro que no la hubiera pronunciado. Los italianos tan contentos con Berlusconi y nosotros con Chaves subvencionando a su niña, por no hablar de la oposición...

Paqui Pérez Fons dijo...

Sí, parece ser cierto lo de que los gobernantes son el fiel reflejo de las sociedades que gobiernan. Por aquí los pactos se pueden romper a conveniencia, ser elegido como cargo público parece que da derecho a enchufar a cualquiera o a despilfarrar el dinero de todos, etc... Al menos todavía no estamos al nivel de Italia, con el impresentable de Berlusconi. Menuda rueda de prensa dio ayer. Se quedó tan ancho y tanto periodistas como políticos le rieron las gracias. Penoso. Saludos.