jueves, 10 de septiembre de 2009

Educación


Tras los graves altercados del pasado fin de semana en Pozuelo de Alarcón, el municipio con mayor renta per cápita del país, hoy se ha conocido la decisión del juez de menores encargado del caso: prohibir a los energúmenos detenidos que salgan de fiesta a partir de las 22:00 en un periodo de tres meses. La respuesta de los padres ha sido anunciar que recurrirán la decisión del juez por considerarla injusta y que denunciarán a los policías por agresión. Sus "pobres" hijos no pueden quedarse en casa castigados. Por otro lado, el defensor del pueblo se ha descolgado con unas declaraciones en las que además de considerar responsables a los padres, incluye en el lote a los profesores. A todos no les vendría mal leer la columna de ayer de Elvira Lindo, titulada "Educación". Esta palabra no debería ser invocada únicamente para reclamar o anunciar la enésima reforma, sino anidar en las mentes de todos los que se han encargado de desprestigiarla.


EDUCACIÓN
ELVIRA LINDO

No se desaliente: no tenemos la educación pública que quisiéramos (a pesar de la aireada campaña "ni un niño sin ordenador") pero usted puede enseñar a su hijo a no despreciar el conocimiento. No se desanime: es probable que la buena educación le haga sentir a su hijo como un raro en determinados ambientes, pero superados esos desajustes no habrá en el futuro estrés postraumático. No deje para otros lo que puede hacer usted; no tiene por qué esperar, por ejemplo, a que en los colegios se enseñe a comer saludablemente; sienta como una vergüenza personal que en un país mediterráneo como el nuestro haya niños obesos; actúe, no es tan difícil, se trata sólo de enseñarles a comer como Dios. No se acompleje; no pasa nada porque vigile de cerca a su hijo adolescente, se ha hecho toda la vida sin pensar que se atentaba contra ningún derecho fundamental. No tenga miedo a racionar la televisión. No tenga miedo a asomarse a la habitación de su hijo, no se trata de espiar sino de proteger. No quiera ser como su hijo, no se juvenilice, él necesita sentir que está guiado por adultos. No tema decirle que está en contra del botellón y de los encierros, es bueno que él sepa lo que usted los detesta. Y por supuesto, no se apunte a un encierro por acompañar al niño, ahí sí que está usted perdiendo la cabeza y adiestrándole en la brutalidad. Hágale saber que tiene deberes con la sociedad, y si no quiere usar la palabra "sociedad", por ser algo abstracta, hágale saber que tiene deberes con seres concretos. No se deje estafar por esta especie de catastrofismo que nos arroja a pensar que, como todo es un desastre, nosotros, individualmente, no podemos hacer nada. Su desánimo tiene un componente de imperdonable pereza: si ha tenido hijos, sea padre, sea madre. ¡Ejerza! La mejor herencia que podemos dejar en este mundo grosero es la buena educación.

Más información en:

http://www.elpais.com/articulo/espana/falta/autoridad/germen/botellon/elpepuesp/20090910elpepunac_8/Tes
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/09/10/madrid/1252557607.html

2 comentarios:

Pan dijo...

Muchas veces algunos padres son peores que los hijos. Me da mucha lástima que chicos que pueden estudiar no lo hagan o que sean calamidades como estos de Pozuelo y que luego sus padres los defiendan. Desde que son pequeños cuesta muy poco decirles que tirar contenedores está mal.

Paqui Pérez Fons dijo...

Una "buena" educación, como la que han recibido los señoritos de Pozuelo, en carísimos colegios de pago, no garantiza un comportamiento cívico. Recurro mucho a Enric González, pero hace unos días escribió un comentario acerca de la tolerancia de las sociedades y la responsabilidad de los individuos sobre los actos que perpetran. Se toleran muchas cosas por dejadez, por cansancio, por "no traumatizar",... Y luego las consecuencias repercuten en todos. Te dejo aquí el enlace:

http://www.elpais.com/articulo/cataluna/puede/elpepiespcat/20090909elpcat_6/Tes

Saludos. Y mañana a por el Geta ;)