domingo, 18 de octubre de 2009

El río de la luz

El último viaje literario de Javier Reverte recorre los paisajes de Alaska y Canadá, tras las huellas del escritor estadounidense Jack London. Javier Reverte recorre el camino que siguieron muchos aventureros a finales del siglo XIX en busca de oro. Cuando llegaron noticias de que se había descubierto oro en uno de los afluentes del río Yukón, miles de buscadores de fortuna iniciarn una carrera hacia el gran Norte, conocida como gold rush, trufada de dificultades por las inclemencias meteorológicas y una naturaleza salvaje llena de peligros. Uno de aquellos aventureros fue Jack London, cuya experiencia en Alaska le transformaría en uno de los grandes escritores de EEUU. Rememorando sus sueños de infancia y la lectura de los libros de London, Javier Reverte se propuso recorrer Alaska y Canadá, utilizando distintos medios de transporte en función de las circunstancias, pero teniendo siempre como referencia el río Yukón, uno de los mayores de América del Norte. El Yukón se convirtió para el escritor en el río de su renacimiento, en un río de luz, tras su mala experiencia en el Amazonas.

Como en todos sus relatos de viajes, en El río de la luz Javier Reverte mezcla la descripción de los lugares que visita con la narración de lo que le va sucediendo, la caracterización de los personajes que va encontrando y con datos históricos y anécdotas, que permiten al lector no sólo disfrutar con la lectura, sino también aprender. En esta ocasión aprendemos sobre la naturaleza de Norteamérica, sobre los primeros navegantes que llegaron a las costas del Pacífico Norte, sobre los aventureros a los que atacó la "fiebre del oro"y su dura vida en lugares azotados por duros inviernos, sobre la creación de las ciudades de Alaska y el territorio del Yukón canadiense y algunos de sus pintorescos habitantes,... Respecto a viajes anteriores de Javier Reverte, El río de la luz presenta algunas diferencias, pues el autor estuvo acompañado de un grupo de cinco amigos en parte de su recorrido. Reverte hizo con ellos en canoa un tramo del río Yukón. La parte final del viaje, de regreso a Europa, fue una travesía en un barco mercante desde Montreal a Liverpool. Entre medias, Reverte viajó también en avionetas de correo en Alaska y recorrió todo el sur de Canadá en ferrocarril. Toda una aventura, que deja al lector con ganas de más. Las próximas cita serán en el Ártico y el río Mississippi.

REVERTE, Javier, El río de la luz. Un viaje por Alaska y Canadá, Editorial Plaza y Janés, Barcelona, 2009.

Sinopsis del libro:


Reseña:


Entrevista digital con Javier Reverte:

http://www.elmundo.es/encuentros/invitados/2009/10/3813/

2 comentarios:

Vicente Rodrigo dijo...

Leí "Corazón de Ulises" en mi euforia de pasión por lo griego y me gustó por la descripción de los lugares y la mezcla de historia con mitología y entresijos de cada sitio pero me pareció algo egocéntrico e incluso narcisista...

Qué envidia me da eso de que tu trabajo sea un viaje continuo...

Paqui Pérez Fons dijo...

Son libros contados en 1ª persona pueden parecer egocéntricos. A mí no me importa, porque lo que me interesa es lo que cuenta de los sitios que visita. Creo que Reverte planifica mucho los viajes y que intenta contar su historia, lo que a veces le hace rehuir el contacto con los demás, aunque en ocasiones haya gente que consiga llamar su atención y tengan mayor protagonismo en los libros, como Dimitris en Ítaca. A mí me gustan muchos los libros de Reverte, que antes de ser escritor fue periodista. En los años 70 y 80 trabajó en diversos diarios. Luego, con el éxito de sus primeros libros de viajes, pudo dedicarse sólo a escribir. También ha publicado novelas, pero las que he leído no me gustan. Los libros de viajes, sí. Éste último lo he leído muy rápido y ya estoy deseando que saque el próximo. Saludos.