domingo, 22 de noviembre de 2009

Descenso al caos


El periodista pakistaní Ahmed Rashid es uno de los mayores expertos del mundo en la complicada región que engloba Afganistán, Pakistán, India y las ex-repúblicas soviéticas de Asia Central. En Descenso al caos desarrolla sus extensos conocimientos sobre la zona y relata el vertiginoso empeoramiento de la situación en la región en los últimos años. Aunque para la mayor parte de la opinión pública los problemas están concentrados en Afganistán, lo cierto es que toda la región camina desde hace años hacia el abismo y buena parte de la responsabilidad del caos actual recae en políticas equivocadas. En el libro se analiza el papel de todos los actores implicados y las consecuencias derivadas de su actuación en la zona.

Uno de los aspectos más interesantes del libro es su explicación del contexto actual recurriendo a los orígenes de los conflictos. La forma en que se realizó la descolonización del Imperio Británico tras la 2ª Guerra Mundial condicionó la estabilidad de toda la región: el continuo enfrentamiento de Pakistán e India por la región de Cachemira, las porosas fronteras entre Afganistán y Pakistán o las áreas tribales pakistaníes (FATA). También la influencia del enfrentamiento entre las superpotencias durante la Guerra Fría, que llevó a EEUU a apoyar a los extremistas islámicos (muyahidines) en su lucha contra la URSS en Afganistán. Tras la retirada soviética y el fin de la Guerra Fría, EEUU se desentendió de la región y la llegada de los talibanes al poder en Afganistán no pareció preocupar a nadie, ni siquiera cuando Bin Laden se estableció allí y proliferaron los campos de entrenamiento de extremistas. Tampoco pareció alarmar a las distintas administraciones estadounidenses el papel jugado por el servicio de inteligencia militar pakistaní (ISI) en la financiación de los integristas islámicos y su apoyo a los talibanes. Cuando las alarmas saltaron con los atentados del 11- S, se había perdido un tiempo precioso.

La mayor parte del libro está dedicada a analizar el periodo posterior a la intervención en Afganistán y la evolución de los acontecimientos hasta finales de 2008, por lo que Descenso al caos constituye un documento imprescindible para comprender cómo se ha llegado al callejón sin salida actual. Rashid analiza la nefasta política de la administración Bush, especialmente las decisiones del secretario de Defensa Donald Rumsfeld, que se atribuyó la dirección de las operaciones con la colaboración de la CIA. La intervención inicial se hizo con pocos soldados, por lo que fue necesario confiar en la colaboración de los pakistaníes, que siguieron practicando un doble juego respecto a los islamistas radicales que permitió escapar a muchos talibanes y también a los principales responsables de Al Qaeda. Muchos de ellos se refugiaron en Pakistán, donde no fueron molestados. Una vez expulsados los talibanes del poder, los estadounidenses consideraron que su "misión cumplida" y se negaron a implicarse en la reconstrucción de Afganistán. Consideraron que colocar a un nuevo gobernante, Hamid Karzai, en el poder, era suficiente y se afanaron en preparar la invasión de Irak. El desvío de recursos hacia Irak fue nefasto, como también lo fue recurrir a los señores de la guerra afganos y no implicarse en proyectos de reconstrucción duraderos, que proporcionasen seguridad y alternativas a la población. Los mismos errores se repitieron con el despliegue posterior de las fuerzas de la OTAN. El temor de los dirigentes de los países que tienen tropas en Afganistán a que la opinión pública de sus países se ponga en contra de la intervención ha llevado a malabarismos dialécticos para explicar la presencia de sus soldados y al establecimiento de multitud de restricciones respecto a lo que los militares pueden o no hacer allí. Todo ello ha derivado en una situación insostenible: un gobierno que no gobierna más allá de Kabul, el resurgimiento de los talibanes, la adopción de las tácticas de Al Qaeda (ataques suicidas), corrupción generalizada, aumento espectacular de la producción de opio y del tráfico de drogas, enquistamiento de los señores de la guerra en sus áreas de influencia,... Un panorama desolador, que se ha extendido también a Pakistán, donde la actuación de Pervez Musharraf durante todo el periodo permitió la proliferación de los extremistas en las áreas tribales y ha llevado en los últimos meses a la aparición de talibanes pakistaníes, que desafiaron al Estado en la Provincia Fronteriza del Noroeste con la invasión del valle de Swat.

Descenso al caos aborda muchos otros asuntos, entre ellos la oportunidad perdida en Asia Central para apoyar procesos democráticos o el origen de las tenebrosas prácticas de la tortura y las cárceles secretas que se experimentaron primero en Afganistán y luego se aplicaron en Irak. Rashid es muy pesimista sobre una solución a corto plazo de los numerosos problemas de la región, pero apunta ideas que cualquiera con dos dedos de frente consideraría lógicas y que de haberse tomado como inspiración, podrían haber dado lugar a una situación completamente distinta y mucho mejor para la sufriente población civil. Rashid propuso cuando se le consultó una especie de Plan Marshall para toda la región y un orden de actuaciones completamente distinto al que se ha llevado a cabo: primero restablecimiento de la seguridad, después reconstrucción (lo que hubiera proporcionado trabajo y servicios básicos a los ciudadanos) y finalmente un proceso político en el que los afganos pudiesen elegir libremente y sin coacciones a sus dirigentes.

RASHID, Ahmed, Descenso al caos. EEUU y el fracaso de la construcción nacional en Pakistán , Afganistán y Asia Central, Editorial Península, Barcelona, 2009.

Reseñas del libro:


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