viernes, 20 de noviembre de 2009

Opacidad y grisura institucional

Su cara no me suena. ¿Es usted el presidente de la UE?


Ayer los primeros ministros de los países miembros de la UE se confabularon para elegir a quienes habrán de ocupar los cargos de más alta responsabilidad cuando entre en vigor el Tratado de Lisboa. Los dos elegidos responden a los equilibrios de poder dentro de la UE y las ambiciones de los países de mayor peso político, que no desean renunciar a su capacidad de decisión y tampoco querían ver en los puestos de presidente y alto representante de Política Exterior a personas carismáticas que pudieran cuestionar sus intereses. El proceso de elección ha resultado tremendamente opaco, como ha recordado el eurodiputado verde Daniel Cohn- Bendit. Y no es suficiente presentar como un gran avance el hecho de que una mujer vaya a hacerse cargo de uno de los puestos más importantes de la UE. Por encima del sexo de los elegidos deberían situarse su competencia, su experiencia y su capacidad. A buen seguro que había candidatos mucho mejores. La pregunta debería ser por qué se ha optado por ua solución semejante, que no contribuye sino a alejar aún más a los ciudadanos de la UE.


Columna de hoy de Enric González en el diario El País, en la que relaciona las trampas visibles en los deportes con las trampas sin luz ni taquígrafos en la UE:


Críticas de Daniel Cohn-Bendit al proceso de elección del presidente del Consejo y el alto representante de Política Exterior:


Valoraciones de los nombramientos:



* La viñeta es de Matt en el Daily Telegraph del 21 de noviembre.

2 comentarios:

Vicente Rodrigo dijo...

Es una lástima que después de tantas expectativas haya sido un proceso tan oscuro y con unos resultados tan tristes.

Bélgica está entusiasmada con la elección de Van Rompuy, la verdad que todo el mundo aquí habla bien de él y vistos los candidatos que había... no me disgusta su elección. Es más, prefiero a alguien "gris" que no esté tan preocupado del eco mediático y sepa hacer las cosas bien. Creo que nos acabará ganando.

La elección de la "ministra" de exteriores ha sido más desafortunada. Como bien dices, de poco sirve el reparto de cuotas de poder entre sexos si no se hace eligiendo a los candidatos por sus aptitudes. Además, se ha dado la cartera de exteriores al país más celoso de una política común. Quizá sirva para apagar el euroescepticismo británico concediéndoles el segundo puesto de mayor relevancia, pero esperemos que trabaje por Europa y no por intereses nacionales.

Nos hemos quedado todos un poco "descafeinados". Al final, quien manda aquí son Francia y Alemania, que han conseguido colocar a Van Rompuy y Reino Unido, que ha cedido con Blair pero ha conseguido la vicepresidencia de la Comisión. Espero que la UE siga limando el déficit democrático y las decisiones no se tomen de esta manera tan ajena a los ciudadanos en un despacho cerrado con los jefes de gobierno nacionales, sino que se implique más el Parlamento.

Saludos!

Paqui Pérez Fons dijo...

¿Cómo quieren que se crea en Europa, si ellos se lo guisan y ellos se lo comen y no son capaces de apartar sus intereses nacionales y transferir alguna parcela de poder a alguien elegido democráticamente? Yo creo que Van Rompuy será un florero decorativo, como los reyes en las monarquías parlamentarias. Sin competencias, es un cargo superfluo. Y respecto a Ashton, queda claro que el Reino Unido es el gran ganador del conciliábulo del pasado jueves. Ya puestos, podían haber propuesto a alguien con experiencia diplomática. Parece que el papel de Zapatero insistiendo en que fuese una mujer decantó los votos hacia esta candidatura. Genio y figura.
Saludos.