jueves, 5 de noviembre de 2009

Pésimos chistes


Es uno de tantos en este mundo esquizofrénico: los bancos se siguen forrando en época de vacas flacas y esta vez con ayudas procedentes de los bolsillos de los contribuyentes. Mientras tanto, los impresentables de la Liga de Fútbol Profesional montan en cólera porque el gobierno tiene previsto aumentar los impuestos a los futbolistas extranjeros que cobren más de 600.000 anuales. Actualmente sólo tributan un 24%. Con la reforma prevista, pasarán a pagar el 43%, lo mismo que pagan ahora los futbolistas españoles. Los de la LFP han amenazado con un cierre patronal si la reforma sale a adelante. Podría ser irrisorio si no fuera por la desvergüenza de sus protagonistas.

2 comentarios:

Pinto dijo...

Sólo con ver que se llama la ley Beckham ya da que pensar. Encima la medida no creas que afecta a mucha gente. Lo del revuelo fue una amenaza que no cuela porque la medida es de lo más razonable, yo les haría pagar más incluso si cabe. Pochetino incluso la definión. Había opiniones para todos los gustos. Saludos!

Paqui Pérez Fons dijo...

El problema son los contratos que se firman, en los que una de las cláusulas es que el club se hace cargo de los impuestos. Si se renuevan contratos de algunos "cracks", eso les supondrá una pasta que hasta ahora se están ahorrando. De ahí su airada reacción. Los "afectados " por la medida, que son los futbolistas, no se quejaron. Todo en el fútbol se salió de madre hace mucho tiempo, pero por fortuna los modestos pueden dar de vez en cuando lecciones de buen juego y de entrega a los grandes. Saludos.