sábado, 19 de diciembre de 2009

El desequilibrio como orden


En 1997 el profesor Francesc Veiga publicó, junto con Enric Ucelay Da Cal y Àngel Duarte, La paz simulada, 1941-1991. Una historia de la Guerra Fría. En aquel libro los tres profesores combinaron el relato de los principales acontecimientos de la Guerra Fría con la interpretación, por lo que La paz simulada resultaba extraordinariamente útil para comprender las relaciones internacionales en un periodo fundamental del siglo XX. El desequilibrio como orden. Una historia de la posguerra fría. 1990- 2008 supone la continuación de aquel interesante libro. En esta ocasión el profesor Veiga afronta en solitario el reto de sintetizar los últimos 20 años y ofrecer además explicaciones a complejos fenómenos, muchos de los cuales se encuentran todavía en fase de desarrollo. Una tarea tan ingente supone tener que centrar el interés en algunos aspectos y dejar otros apenas esbozados. Sin embargo, el libro en su conjunto ofrece lo que el autor explica en el prólogo: ideas para reflexionar y herramientas para comprender el mundo actual.


En mi opinión éstos son algunos de los aspectos más sugerentes del libro:

- El espejismo del Nuevo Orden Mundial, que aparentemente surgió tras la desintegración de la URSS y su derrota incruenta en la Guerra Fría. El encumbramiento de EEUU como única superpotencia, cuyo modelo económico neoliberal estaba destinado a imponerse en todo el mundo, el "fin de la historia", el triunfo del capitalismo y las virtudes de la globalización ha quedado en entredicho en multitud de ocasiones. Se ha demostrado que la liberalización económica sin límites, la privatización de servicios (entre eloos, la guerra) y el unilateralismo en las relaciones internacionales, lejos de establecer un nuevo orden mundial, han conducido a un enorme desorden: desorden financiero y caos en Irak, Afganistán y Pakistán.

- La resurrección de Rusia como superpotencia, tras el descontrol de la era Yeltsin. Bajo el gobierno de Vladimir Putin Rusia ha ido recuperado parcelas de poder en el mundo, especialmente en el entorno de Asia Central. El resurgir de Rusia se contempla con preocupación desde EEUU y explica su enorme interés en la ampliación de la UE y la OTAN hacia el Este de Europa y la intervención estadounidense en países de la antigua órbita soviética.

- El protagonismo cada vez mayor de China. El libro comienza y termina en China porque, en buena medida, los cambios acontecidos en China son un buen ejemplo de muchos de los procesos acontecidos en las dos últimas décadas. Las reformas económicas capitalistas introducidas en China por Deng Xiao Ping en la década de los 80 provocaron las protestas que condujeron a la masacre de Tiananmen en 1989. La estrategia de primero crear riqueza para después distribuirla ha sido un camino seguido por otras potencias emergentes (Brasil e India). La búsqueda de nuevos mercados y nuevas fuentes de suministro de materias primas ha llevado a China a salir al exterior y entrar en territorios anteriormente controlados en exclusiva por las antiguas potencias coloniales. La entrada de China en escena ha establecido un nuevo marco de competencia y ha favorecido a los países menos desarrollados, que pueden elegir con quién hacer negocios y ya no se ven obligados a someterse a los intereses de las antiguas potencias coloniales.

- El detallado relato de los conflictos en los Balcanes, del genocidio en Ruanda y las guerras mundiales africanas. En la explicación de estos acontecimientos salen a la luz algunas de las peores características del mundo contemporáneo: la manipulación mediática en favor de determinada versión de los hechos para inclinar la balanza en favor de una deterinada resolución de los conflictos, el doble rasero aplicado a los problemas, el olvido interesado de determinadas partes del mundo, las guerras por delegación y la falacia de la "injerencia humanitaria".

- La sociedad low cost, un tipo de sociedad en la que la mayoría de la población sobrevive por medio de los productos low cost, viviendo la ilusión de una falsa prosperidad, basada en las compras a crédito y el eterno endeudamiento. La ilusión del acceso al consumo de bienes antes inalcanzables ha anestesiado las conciencias y ha permitido que los gobiernos invirtiesen grandes cantidades de dinero público en el rescate de bancos y sociedades de inversión sin que hubiese grandes movilizaciones de trabajadores y desempleados contra estas medidas.

El desequilibrio como orden es altamente recomendable para entender mejor el mundo de hoy. El libro incluye una amplia bibliografía y una colección de útiles mapas relacionados con algunos de los capítulos del libro. Un buen libro para pensar.


VEIGA, Francisco, El desequilibrio como orden . Una historia de la posguerra fría. 1990-2008, Alianza Editorial, Madrid, 2009.

Reseña del libro:


Comentario sobre el libro en el blog del profesor Veiga:

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