lunes, 21 de diciembre de 2009

Pyongyang


Pyongyang es la capital de Corea del Norte, uno de los países más herméticos del mundo. Sin embargo, en algunos aspectos no está tan cerrado al mundo como parece. Es lo que se descubre en la novela gráfica del dibujante canadiense Guy Delisle. En 2003 Guy Delisle pasó dos meses en Pyongyang coordinando el trabajo de un equipo de dibujantes norcoreanos, subcontratados por un estudio de animación francés. Al parecer ésta es una práctica extendida entre las grandes compañías de animación de todo el mundo. La deslocalización de partes del proceso de producción a países más baratos es otra de las consecuencias de la globalización, especialmente chocante si se tiene en cuenta que Corea del Norte pasa por ser uno de los últimos bastiones del comunismo en el mundo. Fruto de su estancia en Pyongyang, Delisle realizó un agudo retrato del país que merece la pena leer para descubrir algunas de las peculiaridades de Corea del Norte. La mirada de Delisle permite descubrir el absurdo de un país aislado que somete a su población a una serie de obligaciones ridículas, cuyos dirigentes han montado un culto a la personalidad en torno a Kim Il Sung y su hijo Kim Jong Il, ominpresentes en todas las habitaciones del país y también en múltiples monumentos en las calles. Pyongyang aparece como una ciudad fantasma, sin luz por las noches, donde los ciudadanos nunca se detienen a callejear, pero son "conminados" a realizar ridículas actividades voluntarias, como barrer las carreteras o pintar las piedras que rodean los árboles. Los visitantes extranjeros no tienen libertad de movimientos y han de ir siempre acompañados por un guía oficial, la televisión y la radio están controladas por el Estado y no hay acceso a internet para los ciudadanos de a pie. Delisle cuenta en Pyongyang todo aquello que pudo conocer en su estancia y llamó su atención: la ideología oficial (el Juche), sus visitas a edificios emblemáticos de la ciudad, la vida en los hoteles destinados a extranjeros, la distribución de la ayuda alimentaria de la ONU, .... Uno de los datos curiosos es el libro que Delisle eligió para llevarse a Pyongyang: 1984 de George Orwell. Probablemete Orwell hubiera encontrado en Pyongyang un escenario bastante adecuado para su novela.

DELISLE, Guy, Pyongyang, Editorial Astiberri, Bilbao, 2005.

Reseña de Pyongyang:


Página web de Guy Delisle:


Blog que Guy Delisle escribió durante su estancia en Jerusalén:

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