domingo, 24 de enero de 2010

La torre elevada


La torre elevada es uno de los libros más premiados en los últimos años en EEUE. Su autor, Lawrence Wright, es redactor de la prestigiosa revista The New Yorker y también fue uno de los guionistas de la película Estado de sitio, cuyo argumento giraba en torno a una serie de ataques de terroristas suicidas islamistas en la ciudad de Nueva York. Sin embargo, lo que se cuenta en La Torre elevada no es ficción, sino hechos reales, aunque en ocasiones pueda parecer que buena parte de lo narrado pertenece al guión de una película. La torre elevada cuenta la historia de Al Qaeda y sus fundadores y el tortuoso camino que condujo al mayor atentado hasta la fecha, el 11 de septiembre de 2001. Wright sigue los pasos de varios personajes clave del integrismo islámico en su periplo hacia el extremismo: Sayyib Qutb, Ayman Al-Zawahiri, Abdulá Azzam, Omar Abdul Rahman y Osama Bin Laden. También analiza el atractivo que los mensajes extremistas ejercen sobre determinados segmentos de población musulmana, desencantados con gobiernos incapaces de hacer frente con solvencia a los problemas de la modernización de sus sociedades y el recurso a la religión como elemento de resistencia a los cambios y rechazo hacia aquellos que precisamente representan la versión más avanzada de la modernidad. Tiene especial interés la tergiversación de la doctrina islámica para justificar la deriva violenta de los islamistas, el asesinato de inocentes (incluidos musulmanes) y el suicidio (prohibido expresamente en el Islam y transformado en martirio por los organizadores de las masacres patrocinadas por Al Qaeda). El libro también incluye las primeras pistas sobre Al Qaeda que siguieron las distintas agencias de inteligencia de EEUU. El autor ofrece una detallada narración de los indicios de la peligrosidad de la amenaza, los esfuerzos de determinados agentes para prevenirla y detener a los responsables y también una extensa crónica de la descoordinación en la investigación, que acabaría siendo nefasta. Quizás es ésta la parte más interesante del libro y también la más reveladora sobre los errores que condujeron al 11-S: la total descoordinación entre los distintos servicios de información de EEUU, los recelos entre el FBI, la CIA y la NSA, las rencillas personales que obstaculizaron la circulación de información, el "muro burocrático" que convirtió los múltiples indicios que alertaban de atentados contra intereses de EEUU en piezas de un puzzle que no pudieron ser conectadas hasta que fue demasiado tarde,... La Torre elevada finaliza con los primeros bombardeos de Afganistán en otoño de 2001, pero el libro aporta muchas claves para entender la mentalidad de los integristas, sus objetivos, sus métodos e incluso la evolución que han experimentado en los últimos años. Desgraciadamente, Osama Bin Laden y Al Qaeda siguen en el primer plano de la actualidad y con cada una de sus acciones han conseguido buena parte de sus objetivos: atraer a EEUU a la trampa de Afganistán, tumba de la URSS como superpotencia y hacer tambalearse algunos de los principios de las sociedades occidentales, como las libertades individuales, la presunción de inocencia o la renuncia a la privacidad con el pretexto de mayor seguridad.

El libro incluye un anexo con información actualizada sobre los principales personajes que aparecen en el libro. Resulta descorazonador comprobar que casi todos los expertos en terrorismo islámico de los servicios de inteligencia de EEUU abandonaron las agencias gubernamentales en las que trabajaban tras el 11-S y hoy se ganan la vida en el sector privado. Como comentaba hace unas semanas el profesor Norman Birnbaum, cada vez parece más cuestionable que los servicios de inteligencia sean verdaderamente "inteligentes".

WRIGHT, Lawrence, La torre elevada. Al-Qaeda y los orígenes del 11-S, Editorial Debate, Barcelona, 2009.

Sinopsis:


Reseña de José María Irujo en Babelia:


Entrevista al autor:

4 comentarios:

Alberto dijo...

terjiversar?!!...

Paqui Pérez Fons dijo...

Perdón. Se me ha escapado una j en lugar de una g. Ya lo he corregido. Veo que tu entrenamiento ortográfico está en plena forma. Saludos.

Alberto dijo...

No pasa nada, es que llevar tantos idiomas a la vez es complicado jej.
Hace poco pusieron en la 2 una peli-documental: Camino a Guantánamo, no sé si la has visto pero es muy recomendable acerca de los trabajos de los servicios secretos, la presunción de inocencia que queda en entredicho, el comportamiento de los marines etc.

Paqui Pérez Fons dijo...

La vi hace unos años y la comenté en el blog el 29 de septiembre de 2007. Si quieres, le puedes echar un vistazo al post y añadir un comentario. Me parece una buena crónica de los métodos que se emplearon en Afganistán y del tipo de gente que acabó en Guantánamo. Detuvieron a terroristas, pero también a gente con mala suerte que se cruzó en el camino de los servicios de "inteligencia" y los sometieron a un trato indigno de un país que se llama civilizado. Tengo pendiente una entrada sobre la serie "Generation Kill" y otra sobre otro libro sobre Afganistán e Irak. A ver si el tabajo me permite desarrollarlas en condiciones. Gracias por seguir leyendo.