lunes, 8 de febrero de 2010

¿Problema de comunicación o de fondo?



En vista de la conducta errática del gobierno español, no cabe duda de que el problema no es sólo de comunicación, de expresión de ideas, sino más bien la falta de ideas.  A este respecto, hace unos días se publicó en el diario El País un interesante análisis de MIguel Jiménez, en el que se compara la política del gobierno con los altibajos del Atlético de Madrid.

DISPARARSE EN LOS PIES
MIGUEL JIMÉNEZ

Escribo estas líneas antes de irme -si acabo a tiempo- a ver la semifinal de Copa entre el Atlético de Madrid y el Racing de Santander. Sí, soy del Atleti, y éste no está siendo un buen año, pero la Copa aún nos deja un rayo de esperanza si, como dijo el entrenador, Quique Sánchez Flores, "dejamos de pegarnos algún tiro que otro en el pie" en cada partido. El presidente del Ejecutivo, José Luis Rodríguez Zapatero, es del Barça y el fútbol le está dando bastantes más alegrías que a mí. Sin embargo, el Ejecutivo que preside parece empeñado en regatear en el área, como Assunção en el partido contra el Recre, o regalarle balones al contrario cerca de la portería, como Perea en casi todos los encuentros de esta temporada.

Zapatero se disparó en el pie cuando intervino en el Foro de Davos en compañía del primer ministro griego, Giorgios Papandreu, y el presidente de Letonia, Valdis Zatlers, en una sesión sobre el deterioro de las finanzas públicas de los países de la eurozona, con el presidente del Banco Central Europeo, Jean-Claude Trichet, escenificando el papel del maestro y los malos alumnos. Es cierto que hubo mala suerte y se ausentaron otros de los dirigentes que iban a acudir a esa misma mesa, pero en su calidad de presidente de turno de la Unión Europea podía haber exigido una presencia más lucida y alguien le debía haber recomendado que con Papandreu no se cruzase ni por los pasillos. Hombre, es peor que el comisario Almunia cite a España y Grecia como países que padecen problemas comunes, pero que Trichet diga que "Grecia no es Finlandia y España no es Alemania" tampoco es que ayude mucho.



El Gobierno se ha marcado un gol en propia meta al presentar su Plan de Estabilidad en Bruselas. Del documento que debía restaurar la credibilidad en las finanzas públicas españolas, al final, lo que ha quedado en la retina es que el Gobierno ha retirado en un visto y no visto su objetivo de reducir en cuatro puntos del PIB el gasto en pensiones, un objetivo que se lograría retrasando en dos años la edad legal de jubilación y ampliando en una década el periodo de cómputo de la pensión. La insólita rectificación y la polvareda levantada no ha sido suficiente, con todo, para que la vicepresidenta primera, María Teresa Fernández de la Vega, uno de los miembros más valorados del Ejecutivo, se entere de lo que dice el documento. Ayer aseguró que el Gobierno "ni ha contemplado ni contempla la ampliación de los años de cotización para establecer el cómputo de las pensiones", cuando eso es justo lo contrario de lo que dice la versión inicial y la revisada del documento o de lo que la otra vicepresidenta dijo, a su lado, en la rueda de prensa del pasado viernes tras el Consejo de Ministros.


El manejo de la subida de impuestos, el cementerio nuclear o la frustrada visita de Obama son otros ejemplos en que miembros del Gobierno se han quedado en fuera de juego. El presidente del Santander dijo ayer que comparar España con Grecia es como comparar al Real Madrid con el Alcoyano. Menos mal que no dijo Alcorcón. A mí, en todo caso, me recuerda más al Atleti.

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