domingo, 7 de marzo de 2010

La guerra eterna

Dexter Filkins es un periodista estadounidense que trabajó como reportero de guerra, primero para el diario Los Angeles Times y posteriormente para The New York Times. En estos años, mientras cubría las guerras de Afganistán e Irak, escribió 561 cuadernos de apuntes sobre las experiencias vividas en zonas de guerra. El libro La guerra eterna. Partes desde la guerra contra el terrorismo, constituye un valioso documento para comprender la locura de la guerra, el alcance del fanatismo y las mentiras de la llamada "guerra contra el terrorismo". El relato tiene un carácter fragmentario, con historias que se van sucediendo sin conexión aparente, pero que permiten al lector construirse una imagen sobre la realidad de la guerra y el sempiterno sufrimiento de los inocentes. El título del libro hace referencia a la situación de guerra permanente en Afganistán, que no ha conocido la paz desde hace décadas, donde los combates entre distintas facciones forman parte desgraciadamente de un escenario cotidiano. Sin embargo, la mayor parte del libro transcurre en Irak. Filkins acompañó a los marines en la invasión del país y después pasó varios años atrincherado en la oficina de su diario en Bagdad. El desconocimiento del idioma y del país le obligaron, como al ejército invasor, a recurrir a locales que hablasen inglés, lo que le hacía depender de la información que le proporcionasen sus contactos. Este hecho, y también la situación de violencia e inseguridad, condicionó inexorablemente la calidad y la fiabilidad de la información. También marcó el devenir de la guerra en Irak, mal planteada desde el principio, como se pone de manifiesto en numerosas ocasiones en el libro: se emplearon tácticas equivocadas, los diseñadores de la guerra no tenían una idea clara del país, sino una visión estereotipada de los "árabes", se permitió una amplia zona gris,  donde se produjeron las torturas de Abu Ghraib y otros desmanes, se dilapidaron miles de millones de dólares y todo el despliegue militar fue incapaz de garantizar seguridad a la población. La guerra se empezó a perder con cada una de las decisiones equivocadas que se tomaron, hizo que apareciesen numerosos grupos insurgentes y permitió que Al Qaeda anidase en Irak.

La guerra eterna también incluye historias más personales, de los soldados en combate y después, cuando se ven las consecuencias de la violencia autorizada. Un elemento llamativo del libro es el hecho de que Filkins saliese a correr casi todos los días, desafiando al peligro. El autor confiesa que correr era una de las pocas cosas que aún podía sentir. La guerra se convirtió en una rutina, el ruido de las explosiones lejanas ya ni le inmutaba y las limitaciones para hacer su trabajo le llevaron a volver a casa, al menos físicamente. Filkins recurre a una frase de Platón para definir la sensación que asalta a quienes han vivido de cerca una guerra: "Sólo los muertos han visto el final de la guerra". Para muchos seres humanos en Irak y Afganistán, la guerra sigue siendo una terrible realidad en la actualidad. Conviene leer el libro de Dexter Filkins para no olvidar y tratar de entender lo incomprensible.

FILKINS, Dexter, La guerra eterna. Partes desde la guerra contra el terrorismo, Editorial Crítica, Barcelona, 2009

Sinopsis y primer capítulo:




No hay comentarios: