miércoles, 14 de abril de 2010

El negro pasado que no se fue



Una reflexión de Elvira Lindo y una viñeta de Peridis acerca del procesamiento del juez Garzón por investigar las desapariciones de la Guerra Civil y el franquismo. En momentos como éstos se pone de manifiesto que sigue habiendo dos Españas, como decía Machado.

RESUMIENDO
ELVIRA LINDO

Por primera vez en mucho tiempo, el New York Times le ha dedicado un editorial a España. Por primera vez en mucho tiempo, el asunto a tratar no han sido los toros, la tomatina o el jamón de bellota. Simultáneamente, hemos encabezado secciones internacionales de periódicos argentinos, chilenos, ingleses o franceses. Si queríamos que nuestro país ocupara un lugar notable en la prensa del mundo con un tema que no fuera folclórico lo hemos conseguido. Lástima que el resultado sea para recibir el pésame más que la enhorabuena. A estas alturas, extranjeros de aquí y de allá observan atónitos una noticia que para ellos se resume de la siguiente manera: dos organizaciones franquistas llevan a los tribunales al juez que ha querido fijar las responsabilidades de la represión y dar honrosa sepultura a los muertos que aún permanecen enterrados en fosas comunes.

Los españoles llevamos siguiendo los pormenores de este caso más de un año, conocemos (aunque sea por encima) las razones por las que, al margen del asunto de la memoria histórica, hay quien está deseando que Garzón abandone la Audiencia Nacional; pero para alguien que no se revuelque a diario en la charca de nuestra actualidad no sólo resulta inconcebible que un juez de tan dilatado prestigio sea apartado de su carrera de por vida, hay más. Este desgraciado asunto ha sembrado la idea de que en 30 años de democracia los españoles hemos sido incapaces de lidiar con el pasado, que la Transición fue una bajada de pantalones, que la Guerra Civil es un tema tabú y que hay una parte de la derecha que sigue siendo franquista. No sé si estarán de acuerdo con este balance aquellos que hicieron posible la Transición, pero finalmente esto es lo que a ojos de los demás ha quedado. Sea como sea, hay que darle las gracias a la justicia española por permitirnos hacer el más grande de los ridículos.

8 comentarios:

Jesús Barcos dijo...

Saludos, Paqui. Creo que tu blog vale la pena.
http://elultramarinos.blogspot.com/2010/04/blogs-que-valen-la-pena.html

Vicente Rodrigo dijo...

Contagia de impotencia el tono de resignación con el que Elvira Lindo ha escrito el artículo. Ayer Le Soir decía que este caso empeoraba la imagen de España en el exterior.

Desde luego, más que preocuparme por la imagen de España en el extranjero me preocupa más ser de un país que puede inhabilitar a un juez por tratar de hacer justicia.

También se me cae el mito de la "gloriosa y ejemplar" Transición española cuando te das cuenta de que toda esta gente consiguió inmunidad con una Ley de Amnistía que puede servir al juez Varela para sentar en el banquillo a Garzón.

Y la bajada de pantalones se tendrá que volver a repetir porque igual que esa rancia extrema derecha no cedió un centímetro en su día, hemos visto que tampoco están dispuestos a hacerlo ahora. Así que los familiares de las víctimas tendrán que estar calladitos porque ni la justicia les da la razón.

Es lamentable que con el tiempo no se haya aprendido.

Paqui Pérez Fons dijo...

Para Jesús, bienvenido y gracias. Esto es más bien un desahogo mental. Me alegro de que hayas encontrado temas interesantes por aquí. Saludos.

Paqui Pérez Fons dijo...

Vicente, en algunos asuntos no hemos avanzado nada y arrastramos una pesada herencia. El llamado franquismo sociológico nunca se fue y en este caso se manifiesta con todo el descaro. A mí me da igual la imagen exterior del país. Lo que no me da igual es que siempre ganen los mismos. Todo este asunto me revuelve el estómago. Saludos.

Alberto dijo...

Yo también tenía una imagen idílica de la Transición pero lo que está pasando te demuestra que esto no se ha solucionado y por lo que vemos va para rato. Somos una vergüenza, en Alemania todo esto es un temá tabú, la gente no alza el brazo como aquí, las banderas...
Aquí esta claro que esto no ha desaparecido y huele mal. Hace ya tiempo, cuando el tema no era tan candente, vi en las noticias o en el periódico la imagen de un hombre con una pancarta que ponía: ¿Juzgar a Garzón y no al Dictador?
Sí, a mí me parece muy fuerte y a todo el mundo que tenga dos dedos de frente también.
Saludos Paqui, veo que sigues creando afición nueva, me alegro un montón

Paqui Pérez Fons dijo...

Alberto, ayer venía en El País un reportaje de algunas de las personas que siguen buscando justicia, cuyos familiares continúan desaparecidos. Son historias dolorosas, de gente que luchó por un país mejor sin más armas que las ideas y terminaron en cunetas y barrancos. Por si no lo leíste, te incluyo el enlace:

http://www.elpais.com/articulo/espana/Hilda/Farfante/siento/culpable/le/pasa/Garzon/elpepiesp/20100415elpepinac_7/Tes

En este país todavía existe un mausoleo faraónico para "honrar" al dictador y compañía, algo inconcebible en otros países y, como tú dices, se hace ostentación de saludos y gritos fascistas sin que pase nada. Esos individuos se llenan la boca con la libertad de expresión para vociferar sus gruñidos, mientras se la niegan a todo el que no piense como ellos.

Sobre la transición, tal vez no se pudo hacer de otra manera en los gobiernos de Suárez, porque había muchísima tensión: entre los terroristas y los militares no se podía ir demasiado lejos. Pero después, con la primera mayoría absoluta del PSOE y después cuando se entró en la UE y la OTAN, se pudieron hacer muchas cosas en muchos sentidos (también con la laicidad del Estado)y no hubo ni siquiera un intento de reparación moral. Se optó por el olvido, por la desmemoria. No hubo ganas ni siquiera intención, porque había que sumarse a la corriente neoliberal y dejar el pasado en un cajón. Otro ejemplo sangrante es el de los supervivientes españoles de campos nazis. Hasta hace 2 años, cuando el trabajo de historiadores y periodistas hizo que la gente se interesase por el tema, el gobierno español no se dio por enterado ni se planteó realizar un acto en su memoria. Pero el pasado no puede permanecer enterrado. Se comprueba con los fósiles de la Prehistoria, que se empeñan en aflorar millones de años después de quedar sepultados. A nosotros nos toca intentar que ese pasado se conozca y coloborar para que los criminales no se salgan con la suya. Ánimo con la tarea. Saludos.

Anónimo dijo...

España y su imagen al exterior. Ya con la cultura que idolatramos aquella de matar toros ya tenemos bastante. En Alemania tengo entendido que la negación del holocausto es delito y los campos de concentración son museos que recuerdan el horror de aquellos años y la tragedia de sus victimas.
Algo asi como el valle de los caidos que recuerde a los presos que lo construyeron y murieron en ello y una dictadura horrible y atroz que sacudio las vidas y sueños de muchos hombres que lucharon de ese bando vencido que en definitiva fuimos todos. Solo queda luchar para que estas cosas no sucedan y tapar la calle y exigir que gente como esta no continue.

Paqui Pérez Fons dijo...

Anónimo, yo no creo que todos se puedan incluir en el bando vencido. Hubo muchos vencedores y muchos que se apuntaron al bando ganador, por miedo o por conveniencia. Lo difícil es mantener la coherencia a pesar del tiempo transcurrido. Saludos.