sábado, 2 de octubre de 2010

Asfixiados y consumidos



Las dos últimas viñetas de El Roto en el diario El País ponen de manifiesto la situación a la que hemos llegado: el fomento del individualismo y la ilusión del consumo han socavado la idea de colectivo solidario dispuesto a pelear por la consecución de mejores condiciones de vida y trabajo. Hoy en día casi todo el mundo se considera de clase media, en parte porque así se nos repite machaconamente por todas partes, y lo que marca las diferencias sociales es el poder adquisitivo. La proliferación de productos low cost ha creado una ilusión de estatus entre los trabajadores con sueldos low cost, que poco a poco se han ido convirtiendo en dóciles empleados más temerosos de perder sus escasos réditos que dispuestos a arriesgarlos por un futuro mejor. Nos aprietan y no nos quejamos. Para mantener o incrementar sus niveles de consumo, seguirán apretando. ¿Hasta cuándo seguiremos sin quejarnos?

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