miércoles, 29 de diciembre de 2010

Sintomático




La broma macabra del 28 de diciembre se perpetró justo al acabar el día, con el fin de las emisiones del canal de noticias CNN+ y su sustitución por 24 horas de Gran Hermano. Todo un síntoma de hacia dónde va una sociedad donde las noticias no son rentables y sí lo son la zafiedad, el exhibicionismo, la ostentación de la incultura y del materialismo por encima de todo. Elvira Lindo dedica su columna de hoy a este fenómeno creciente, que arrincona a los que quieren pensar e informarse en espacios cada vez más reducidos. Menos mal que aún quedan el Canal 24 Horas, Radio 5 y La 2. 


LO INVIABLE
ELVIRA LINDO

A raíz del cierre de CNN +, un canal en el que se podía escuchar a seres humanos debatir de asuntos de actualidad sin esa ira que ha convertido la tertulia en espectáculo, mucha gente que conozco ha comentado la orfandad ética y estética en la que nos va dejando un presente en el que solo tiene derecho a existir aquello capaz de competir con lo masivo. Hace años, los teóricos de la comunicación auguraban un futuro en el que tendrían cabida canales especializados que satisfarían las necesidades culturales concretas. El tiempo les ha dado la razón solo en parte: muchos medios pequeños subsisten siempre y cuando colmen los apetitos de los grupos de presión a los que se dirigen; sus espectadores buscan reafirmar su fanatismo más que informarse o ampliar conocimientos sobre sus aficiones. Con esta perspectiva, los amantes del periodismo sin más o de la cultura general, como antes se decía, nos vamos quedando sin referencias, sobre todo en lo que a televisión se refiere. Los cierres se justifican por la inviabilidad de las empresas. Y eso me hace pensar en que muchas de las cosas que me gustan se están haciendo inviables. Tal vez esta fatalidad comenzó el día en que las empresas culturales comenzaron a exigirle a sus productos un rendimiento económico que solo alcanzan ciertas obras. Cuántas revistas, libros o programas que hoy consideramos de referencia habrían dejado de editarse si solo se hubiera tenido en cuenta el número de consumidores potenciales. En la orgía de lo más vendido, lo más visto y lo más leído participan todos los medios; potencian que se le preste aún más atención al que más tiene y convierten en minoritario a un público que no tiene vocación de serlo. Huir de esa corriente salvaje de vulgaridad que engulle sin tregua los espacios de sosiego no está movido por un afán elitista sino de resistencia.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Doblepensar

Aguas residuales

Si algo han puesto de manifiesto las filtraciones de Wikileaks sobre España es toda una sarta de ejemplos del doblepensar (doublethink) orwelliano. En 1984 doblepensar era la capacidad de defender dos opiniones contradictorias a la vez. Orwell lo expresaba de este modo: "Decir mentiras a la vez que se cree sinceramente en ellas, olvidar todo hecho que no convenga recordar, y luego, cuando vuelva a ser necesario, sacarlo del olvido sólo por el tiempo que convenga, negar la existencia de la realidad objetiva sin dejar ni por un momento de saber que existe esa realidad que se niega... todo esto es indispensable". Así se revela a diario que una cosa es el lenguaje oficial, para tener calmados a los ciudadanos, y otra muy distinta el lenguaje de las bambalinas, donde se teje la verdadera política. Una cosa es lo que los distintos gobiernos les dijeron a los familiares de José Couso, a los saharauis o a los ciudadanos contrarios a los transgénicos y otra muy distinta lo que se acordó a espaldas de todos. Nunca un libro de mediados del pasado siglo fue tan actual.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Del dicho al hecho...


Podría ser un chiste si no fuese una realidad tan hiriente.

jueves, 2 de diciembre de 2010

Wikicloacas

La nueva filtración de Wikileaks ha sacado a la luz las pestilentes cloacas de la "diplomacia" mundial. No hay demasiadas novedades. Casi todo se intuía o ya había sido publicado, con mayor o menor eco en los medios de comunicación. Lo que se confirma es el cinismo generalizado y las mentiras continuas que desde los órganos de poder se vierten a la población. Nada que no hubiesen acabado poniendo al descubierto unos buenos periodistas o unos concienzudos historiadores. La era de Internet y la velocidad a la que transcurren muchos fenómenos cotidianos han colocado bajo los focos una ingente cantidad de información que hasta ahora se manejaba en círculos restringidos. Probablemente para lo único que sirva es para desarrollar un sistema de comunicaciones más sofisticado y para que se incremente aún más el descreimiento ciudadano hacia quienes nos gobiernan. 

He aquí una selección de las algunas viñetas sobre la noticia:

Wikileaks está sobre nosotros.

!


!Hola! ¿Cómo estás? Yo estoy bien. Aquí hace buen tiempo. !Que tengas un buen día! Tu amigo.
Los cables diplomáticos eran más divertidos antes de Wikileaks.
TOM TOLES: !Qué terriblemente diplomático!



La Conferencia de Yalta en la era de Wikileaks
CURCHILL: ¿Cómo te atreves a insinuar que soy un gordo borracho, imbécil insolente?
ROOSEVELT: Tíos, dejad a mi mujer al margen. Ella no es fea.
STALIN: ¿A quién llamas maníaco genocida, pomposo charlatán?


OBAMA: Ésta es la única manera que se me ocurre para detener a Wikileaks...
Hablantes de navajo.


Bueno, embajador, que quede entre nosotros...

Para un seguimiento detallado de las filtraciones: